Qué hay detrás de la vinculación para bajar el diferencial

¿Quieres casarte conmigo, darling?

¿Quieres casarte conmigo, darling?

Raro rarísimo es el banco que no te pide contratar alguna cosa con la hipoteca. Aunque lo único obligatorio por Ley es el seguro contra incendios, que va dentro del seguro de hogar, la banca en general se aprovecha de nuestras ganas de tener un diferencial más bajo para pagar menos cuota mensual y chantajearnos con todo tipo de productos y servicios para hacer caja y tenerte más atado que los cordones de los zapatos.

Los más habituales son:

Domiciliar la nómina

Si cada mes cobras el sueldo o la pensión, pagas los seguros sociales o ingresas las facturas de los clientes, el banco se asegura que en la cuenta de la se cobra tu hipoteca siempre hay saldo, al menos cada mes cae algo de pasta. Lo mejor para ti es que te pasen la cuota con el dinero recién cobrado, para organizarte mejor que si lo dejas para fin de mes, cuando a lo mejor (ayyyyy) ya no queda suficiente.

Domiciliar los recibos

Si por lo menos tres de tus recibos habituales (luz, gas, agua, móvil, etc.) se pagan de la misma cuenta que la hipoteca, el banco sabe que ahí te vas a molestar en tener pasta y que para ti será engorroso cerrar esa cuenta y abrir otra, por aquello de no estar cambiando los recibos de banco ni de cuenta, por mucho que eso te lo haga la compañía a la que vas a cambiar el suministro.

Seguro de hogar

Muchos bancos, por no decir todos, tienen compañías de seguros que son 100% de su propiedad o en las que tienen muchas participaciones. Si contratas el seguro de hogar con ellos, les das dinero y les aseguras un nuevo cliente durante muchos años, todos los que dura la hipoteca. Otra vía para sacarte la pasta.

Seguro de vida

Si la palmas asín de repente, el beneficiario del seguro (normalmente tu pareja, que suele ser el otro titular del préstamo) cobra un dineralazo con el que seguir pagando la hipoteca.

Seguro de protección de pagos

Si te quedas en el paro, el seguro te paga la hipoteca durante uno o dos años, o lo que sea que tardas en encontrar trabajo. El caso es que la cuota siempre esté pagada al banco.

Tarjetas de crédito y débito

Usas los medios de pago del banco y te obligas a tener dinero en la cuenta a la que están asociadas las tarjetas, que es la misma que la de la hipoteca. Te acostumbras a pagar a través de ellos. Otra variante es la de obligarte a realizar operaciones online, pagar un mínimo al mes o al trimestre o mantener cierto saldo en la cuenta.

Plan de pensiones

Otro producto rentable para el banco. Les metes dinero durante años y años y años, quizá 30. Un dinero que ellos disfrutan, mueven, convierten en más dinero… Mientras tú ni lo hueles.

Depósito

Lo mismo que el plan de pensiones con la ventaja para ti de que te dan intereses al final de un determinado periodo de tiempo. Se aseguran que los ahorros también los tienes con ellos. ¡Pero si les falta decirte que si tienes un hijo lo llames como el dueño del banco y le abras una cuenta infantil nada más nacer! Todo se andará…