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Que no te la claven en la cancelación registral de la hipoteca

Defiéndete, protégete, que no te den un sablazo

Defiéndete, protégete, que no te den un sablazo

Este año, al igual que el pasado, se cancelarán más hipotecas de las que se firmarán. Esto significa que, a pesar de que la firma de nuevas hipotecas aumenta año tras año desde hace 2014, todavía no es suficiente para compensar el número de préstamos hipotecarios que terminan de pagarse.

Sociedad de Tasación cree que este año se constituirán 315.000 nuevas hipotecas, así que entendemos que muchas más serán las que tengáis que cancelar.

Si es tu caso: ¡¡Enhorabuena!! Estarás deseando quitarte de encima la losa de la hipoteca. ¿Y lo bien que vas a vivir en cuanto ya no te gire el banco un recibo mensual de varios cientos de euros? Uffff, qué respiro para todo y para todos los de la casa. Ya no pagarás ni un céntimo más de intereses, la casa será totalmente tuya y ese dinero ahora lo podrás dedicar a otras cosas que te hagan falta o, simplemente, a ahorrarlo; los ahorros son imprescindibles.

Pero, ojo, a ver si es verdad que ahorras y que no empiezas pagando de más por cosas que no deberías. ¡Que no te engañen! Ya vimos que tú puedes hacer la cancelación registral fácilmente siguiendo estos pasos y por supuesto mucho más barato: entre 500 € y 1.200 € menos que si te lo hace el banco.

Y ojo también con que el banco te quiera cobrar por cosas que debe hacer o dar gratis. Pero la entidad no es la única que puede darte un sablazo en este momento tan feliz como engorroso de cancelar la hipoteca. En este proceso tendrás que pasar por la notaría, Hacienda (Agencia Tritutaria) y el Registro de la Propiedad. Lo de Hacienda es simbólico porque sólo has de pagar el impreso que rellenas y presentas, algo así como un euro. Con lo caro que es el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD) cuando firmas una hipoteca, cuando la cancelas está exento de pago. ¡¡Toma!!

Pero en la notaría y el registro hay aranceles establecidos, o sea precios fijos que, según sentencia del Tribunal Supremo, no pueden alterar bajo ningún concepto. En el pasado se han visto casos de notarías que querían cobrar una cantidad por una escritura de cancelación de una hipoteca simple, y otra cantidad si era porque la hipoteca se iba a modificar (novación) o a cambiar de banco (subrogación).

Tampoco te pueden cobrar diferentes aranceles en notaría o en el registro porque quedara mayor o menor capital pendiente de amortizar en la hipoteca. O sea que lo hayas pagado todo, te quedaran 1.000 ó 50.000 €, da igual, la tarifa debe ser igual para todas las hipotecas. Por la escritura, la notaría debe cobrar 30,05 € y ni un céntimo más, aunque el documento tenga matriz y más de 5 folios, dando igual si es copia autorizada o simple.

En el registro, el mínimo que pagarás son 24,04 €, si el bien que cubría la hipoteca no supera los 6.010,12 €. La cantidad aquí sí depende de cuánto quedara por pagar. A esa cifra le tienes que quitar el 90%, con reducción del 5% adicional en algunos casos.

Y, bueno, que tampoco te quiera encalomar el banco tooooodos los gastos de la cancelación registral hecha por ellos, ni que te obligue a que la hagan ellos. Si eso aparece así redactado en el contrato de la hipoteca, es anulable por abusivo, como ya se ha dicho en sentencia judicial del Tribunal Supremo.

¿Me dará el banco la hipoteca?

¡No cumples el perfil!

¡No cumples el perfil!

La banca ha pasado de dar hipotecas a personas sin recursos que de antemano se sabía que acabarían por dejar de pagar, a meter su dinero en una prisión de máxima seguridad, que van abriendo lentamente.

Para saber si el banco te dará la hipoteca hay algunos requisitos que debes cumplir si quieres que, como mínimo, te tengan en cuenta.

IMPRESCINDIBLE

Ser solvente, que traducido al lenguaje de los bancos es tener una o, mejor, dos buenas nóminas, cuanto más altas mejor. No tener otras deudas y si las tienes, que en conjunto, sumadas a la hipoteca, no te supongan más de un tercio de tus ingresos.

Tener dinero ahorrado. Por lo menos el 20% del precio del piso o del valor de tasación, además de un 10% para los gastos de compraventa: notario, registro de la propiedad, tasador, gestoría… Todo un sacacuartos.

– Tener los ojos bien abiertos. Cuidadín con lo que firmas. Agarra la lupa para que no te cuelen ninguna cláusula abusiva, ni cosas de las que luego te puedas arrepentir. Estudia bien el tema, pide ayuda o que te asesoren.

– Tener aguante. Para estar durante 20 ó 30 años pagando Euríbor + 2% o similar (si no más) hay que tener unos nervios de acero y más paciencia que el Santo Job. Súper recomendable que calcules cuántos intereses pagarás al banco al final de la hipoteca para ser consciente de la barbaridad que es firmar un diferencial así. Ya verás qué ganas te entran de amortizar… ¡A marchas forzadas! Jaja. Y eso que ya no hay desgravación fiscal.

IMPORTANTE

Morosos no, gracias. Hartos de comerse pisos con patatas, los bancos quieren gente que pague. Así que nada de estar en una lista de morosos (RAI, ASNEF o cualquiera de ellas), ni aunque sea porque una vez dejaste a deber la factura del móvil y encima fue una confusión de la compañía telefónica.

Trabajo estable. Ay… Qué bonitas palabras y qué difícil es verlas juntas… Más difícil que ver a Pimpinela sin cantar a la gresca. Contrato indefinido, antigüedad en la empresa… Si eres del funcionariado mucho mejor; algunas entidades tienen hipotecas especiales para este colectivo.

– Vinculación. Estar dispuesto a comprometerte más con el banco que con tu pareja. Domiciliar nómina y recibos, tarjetas, plan de pensiones, seguros de hogar, vida, protección de pagos… Toda una retahíla de productos que te encarecen la hipoteca a cambio de bajarte el diferencial. Por eso no está de más echar cuentas para ver si de verdad te compensa contratar todas esas cosas.

OPCIONAL, pero muy valorable:

– No pedir mucho dinero. La cantidad que te van a prestar depende en gran medida de tu perfil, pero está claro que cuanto menos pidas más fácil será que te lo den.

– Enamorarte de un piso del banco. Si eliges un callo de los que la banca no se quita ni con agua caliente es probable que te den el 100% de lo que cuesta el piso, que puedas hacer una oferta y te lo lleves más barato y con mejores condiciones.

Avales. Engañar a alguien para que avale la compra de tu piso con sus propiedades es un punto a tu favor a los ojos del banco; aunque, si puedes evitar enmarronar a alguien con la hipoteca, lo mejor es evitarlo.

Si el banco te echa de casa, okupa una casa del banco

- ¿Ande vamos ahora, cari? - ¿Qué te parece si okupamos el piso vacío de algún banco? - ¡Chachi!

- ¿Ande vamos ahora, cari? - ¿Qué te parece si okupamos el piso vacío de algún banco? - ¡Chachi!

Antes de que el banco ocupe tu piso por no pagar la hipoteca, ocúpaselo tú a él. Si el banco ha ejecutado tu hipoteca porque dedicaste el dinero a comer y ahora no tienes dónde ir, ¿por qué no okupar un piso del banco?

Es lo que han hecho unas parejas jóvenes, sin trabajo, sin casa, sin dinero y sin nada que perder, en El Coronil, provincia de Sevilla. Y ya que se ponen a okupar, pues se han metido en cuatro adosados y dos pisos nuevos y estupendos mientras prometen que pelearán por quedarse en ellos como si fueran suyos.

No tienen luz, ni agua, porque la casa no está a su nombre y las compañías que dan suministro no quieren hacerles contrato. Pero a ellos les da igual: van con linternas, se duchan en casa de sus padres y tan contentos por tener un espacio propio, que encima les ha salido gratis, en lugar de estar apiñados con sus padres.

Las viviendas llevaban seis años vacías y abandonadas, porque la constructora quebró y pasaron a manos de no saben ni qué bancos, así que se colaron por los patios traseros.

Se presentaron a los vecinos para demostrar que son gente legal y que no tienen intención de ocupar pisos de otra gente, solo de bancos. Esto es como Robin Hood pero en okupa. Los vecinos se han alegrado de que haya gente en esas viviendas y la Guardia Civil les ha dejado en paz porque nadie lo ha denunciado.

Si alguna vez les dicen algo, ofrecerán el pago de un alquiler al banco, pero bajo, porque son jornaleros, el campo no da para más y está muy mal la cosa.

Han amueblado y pintado los pisos con ayuda de sus familiares, como cualquier otra pareja joven que intenta formar un nido propio. De momento han tenido tanto éxito y la idea ha molado tanto a otra gente que al día siguiente de meterse en estas viviendas, había más gente por el barrio preguntando dónde hay más pisos de gratis que encima son del banco.

Estos ocupas se justifican diciendo que no hay viviendas sociales y que lo han hecho porque en casa de sus padres ya no había ni sitio.

Hay mucha gente sin casa y muchas casas vacías, si la peña empieza a ver que no pasa nada por meterse en los pisos, esto se va a volver más popular que la petanca entre los yayos.

Puede que la final te echen, pero pueden pasar meses o años antes de eso, y es una buena alternativa a impedir los desahucios a base de ponerse delante de la Poli y la comisión judicial cuando van a echar a alguien de su casa por no pagar la hipoteca.

Seguro que habrá gente a favor y gente en contra.  Si estás a favor, te digo que adelante y si estás en contra, también:  anímate a ocupar un piso del banco. Ocupar en España es legal, otra cosa es que luego puedan ahuecarte, pero de momento que te quiten lo bailao, y lo que has jorobao al banco.

Hipotecas glu-glu e hipotecados con el agua al cuello

¡Me encanta vivir bajo el mar en mi submarino carísimo de la muerte!

¡Me encanta vivir bajo el mar en mi submarino carísimo de la muerte!

Los pisos que estamos pagando mes a mes al banco con la cuota de la hipoteca ya no valen lo que nos costaron.

Y no solo porque al final al banco le devolvamos una millonada en intereses, sino porque los pisos están bajando de precio.

La especulación durante la burbuja inmobiliaria infló los precios de manera indecente, muchos compraron casa en aquel momento y, como el precio no es algo que se revise durante la vida de la hipoteca, pues ahora hay que pagar un buen porcentaje más por la casa.

Los que se ponen fisnos y terminológicos han llamado a este fenómeno hipoteca underwater -glu, glu-, que afecta a la gente que compró piso desde 2007. Se calcula que ahora son 250.000 familias, el doble que hace dos años.

Esto significa que una de cada cinco personas con hipoteca tiene un piso que vale menos de lo que paga por él, y lo peor es que esta cifra aumentará en los próximos años, cuando siga cayendo el precio de la vivienda. ¿No queríamos que bajara? Pues esto es lo que pasa.

Los pisos se han abaratado desde 2007 una media entre el 15% y el 20%, pero no igual en todas partes, claro. En las capitales sigue costando a millón el metro cuadrado, mientras que con los pisos de la costa -los más perjudicados- están el ministro de Fomento, los bancos y las inmobiliarias a ver si consiguen endosárselos a los guiris, aunque sea por partes. Y por eso han iniciado una nueva gira por Europa, para ver si los extranjeros se animan a comprarse una keli en España.

El precio de los pisos todavía tendría que bajar otro 15% – 20% para quedarse en un coste razonable y que podamos pagar con la mierda de sueldos que tenemos en general. El salario más repetido en España es el de 15.000 € y la media no pasa de los 18.000 eurines en las mujeres y los 21.000 pavos en los hombres.

Este es el momento en el que los que compraron caro se cagan en la leche y los que quieren vender, también. Pretenden vender a precios de la burbuja, pero los que compran no quieren hacerlo por encima del mercado actual.

Pase lo que pase, seguiremos teniendo el agua al cuello para pagar el piso porque el Euríbor subirá y con él, lenta y tranquila, subirá la hipoteca. Mientras tanto, los bancos seguirán jugando con nosotros a hundir la flota: si estás seis meses sin pagar estás tocado, y si al séptimo no pagas, hundido.

El mercado hipotecario en España hace aguas por todas partes, pero qué bonito queda llamarlo underwater, ¿no? Qué chic, qué fashion. Ya verás qué divertido cuando queramos vender el piso y no podamos cancelar la hipoteca con el banco porque nos paguen por él menos de lo que nos costó a nosotros… ¡Glu-glu!

Cerrado por vacaciones

Por qué no saborear un poco el descanso que otros se toman todo el año...

Por qué no saborear un poco el descanso que otros se toman todo el año...

Si los políticos y los banqueros echan el cierre para vaguear en agosto algo más que durante el resto del año, los simples mortales no deberíamos ser menos.

Solo en lo de echar el cierre, porque  ¿quién no piensa que su trabajo es agotador y necesita unas siempre bien merecidas vacaciones? 😉

Estamos en el cuarto año del segundo mandato de Zetapé Primero, el rey Bambi, y en paralelo corre el cuarto año de la crisis, aunque no corre tan rápido como nos gustaría, ni como corrían los años de bonanza previa a que Españistán se fuera al garete.

Los tiempos para los hipotecados siguen siendo difíciles: hemos dicho al adiós al Euríbor bajo, las nuevas hipotecas tienen cada vez más comisiones, las sentencias judiciales contra los bancos prosperan a ritmo de un tullido, el Gobierno aprueba reformas pero no lo suficientes, los embargos y desalojos se dan con más frecuencia de la que desearíamos, etc.

También sigue habiendo, como mínimo, más de 700.000 pisos sin vender y los bancos solo sueltan hipotecas para los que miran de reojo sus pisos y cumplen más requisitos que un maharajá.

Si el piso lo hemos comprado este año, el Gobierno nada social-ista nos ha quitado la deducción en Hacienda por tener hipoteca en nuestra vivienda habitual. Ha aumentado el sueldo que no nos pueden embargar para pagar la hipoteca al banco y también el valor por el que este chupasangre financiero se adjudicará nuestro piso en subasta: antes era el 50%, ahora es el 60%.

Las cláusulas suelo, los clips, los swaps y otros productos de nombre raro, uso poco ético y que rozan la ilegalidad, siguen estando en muchas hipotecas y dándonos tantos dolores de cabeza como falta de información tuvimos en su día en la sucursal que nos endiñó una hipoteca tan tóxica.

Los indignados, hipotecados y protestones varios han descubierto que si se juntan 50 o 100 en la puerta de una casa, consiguen que no dejen a una familia en la calle, por mucho que lleven una orden judicial en la mano. Hasta ahora son pocos, pero lo suficiente para que los jueces ya estén pidiendo que esas órdenes se cumplan.

Con 500 millones €, Adicae calcula que se podrían parar los desahucios en los tres próximos años, pero el Gobierno solo tiene dinero para préstarselo a las cajas: 22.000 millones € destinados a rescatarlas de la quiebra con el FROB (Fondo Ordenado de Reestructuración Bancaria) frente a los solo 78 millones € que han destinado con la línea ICO (Instituto de Crédito Oficial) a ayudar a las familias a pagar la hipoteca. En sus propias palabras, un fiasco y un fraude.

En el ojo del huracán está la dación en pago: ese sistema tan guay que permite entregar el piso al banco para cancelar la hipoteca. Está contemplado en la Ley Hipotecaria pero los bancos se hacen los suecos y no quieren aplicarlo.

Lástima, ni ellos tendrían ahora tantos pisos, ni nosotros tantas deudas. Dicen que perderían 4.000 millones € si admitieran la dación en pago. Pero, y nosotros, ¿cuánto hemos perdido ya? ¿Y cuánto nos queda por perder? Creo que ya ni la paciencia.

Como me estoy poniendo mala de recordar el panorama hipotecario, mejor os dejo descansar y echo el cierre hasta septiembre.

¡Felices vacaciones!

Cuando el banco te paga a ti por el piso

Las hipotecas acabarán siendo como los radiocassettes antiguos: ¡con autoreverse!

Las hipotecas acabarán siendo como los radiocassettes antiguos: ¡con autoreverse!

Yo creo que, después de tanto abuso como se traen los bancos con las hipotecas, el sueño irónico de todo hipotecado es que el banco te pague a ti y no tú al banco. Es que con las hipotecas se las traen: no sólo le devuelves el dinero prestado sino también, y de forma impresionante, unos intereses escandalosos que harían sonrojar hasta al judío medieval más compuesto.

Que el banco te pague a ti por el piso, y encima te puedas seguir quedando tú o tus herederos con la propiedad del mismo, se llama hipoteca inversa y hace unos años que se ha puesto muy de moda entre la gente mayor, que consigue así dinero para afrontar gastos que de otra manera no podría.

El perfil es el de una mujer de 76 años, las malas lenguas dirán que vivimos más y mandamos más, con un nivel socioeconómico medio-alto. Los hombres y los matrimonios también las piden, así que ya sabemos lo que nos espera.

Lo malo es que el banco no te paga intereses… ¡Mecachis! Con los bancos siempre todo tan desigual y tan injusto. Todo sea para tener la pasta que necesitamos a la vejez y que no nos da el plan de pensiones que tuvimos que rescatar cuando aún éramos jóvenes.

De todas formas, al paso que vamos, nos jubilaremos a los 75 años, justo poco después de haber agotado la prestación por desempleo de larguísima duración y de haber encontrado nuestro primer trabajo.

La situación está tan chunga en España, la vida es tan cara y las pensiones son tan cortas que cada vez más mayores están recurriendo a la hipoteca inversa, hasta el punto de que en 2010 esta cifra ha aumentado un 10,7% respecto a 2009, según la consultora Óptima Mayores. ¡¿Es que no podemos dejarnos de historias con los bancos ni cuando peinemos canas?!

A este paso, en vez nacer con un pan debajo del brazo, vamos a nacer con una hipoteca, un préstamo o una deuda gigantesca. O mejor: nuestros padres le pedirán a la cigüeña que en vez de venir de París venga de la Alemania de la Merkel, y que en vez de un pan debajo del trabajo nos traiga un cheque de 2.500 leuros. Ah, no, calla, que ya nos ha quitado también esto. Bueno, pues que el nene traiga un décimo de lotería de los que toca.

Es irónico que te pases media vida o más pagando un piso para luego estar menos de ese tiempo percibiendo un dinero por él, todo con el banco, para poder irte a una residencia o a hacer puñetas, pero con estilo.

Pocas hipotecas para tanto consumismo

Al final, por una cosa o por otra, el banco siempre nos está metiendo mano al bolsillo

Al final, por una cosa o por otra, el banco siempre nos está metiendo mano al bolsillo

Cuando vas al banco con todas tus esperanzas puestas en que, como tienes contrato estable y tu pareja también, y estáis dispuestos a esclavizaros sin rechistar, te van a dar una hipoteca para comprar el pisito al que ya le has echado el ojo, va el del banco y te dice ¿hipotequé?

Y es que en las entidades financieras ya no saben ni lo que significa hipoteca. Por eso lo dicen en pasado: se anticipan a tus pensamientos de hipotequé mis ilusiones y mi futuro y ahora no tengo donde vivirlo porque ya no te dan ni los buenos días.

Esta realidad, que ya ni la contradicen los bancos en sus anuncios, se palpa en los últimos datos recogidos por la Asociación Hipotecaria Española (AHE), que constata que el dinero que le debemos a los bancos en hipotecas ha disminuido un 1,49% el pasado octubre con respecto al mismo mes de 2009.

¡Y eso que el Gobierno creía que nos íbamos a lanzar como buitres sobre los pisos con sus más fantasiosas que fantásticas medidas! ¿Y las hipotecas? ¿Tuvo en cuenta que sin hipotecas no hay piso para casi nadie? Va a ser que no.

Sorprende averiguar que, frente a esto, ya va por el 9% el crédito hipotecario que destinamos a cualquier cosa menos  a la compra de vivienda.

Hay gente que hipoteca el piso, ofreciéndolo al banco como garantía, a cambio de un préstamo para el coche, los estudios de infantes y infantas, las megavacaciones en el culo del mundo o el ultramoderno comedero automático del perro.

Nos estamos empezando a parecer cada vez más a nuestros vecinos europeos, así como a los colegas estadounidenses, que son muy dados a hipotecar el hogar en lugar de pedir un crédito al consumo.

De esto se acaba de chivar el Banco de España, señalando que es la cantidad más alta nunca vista de hipotecas que no dedicamos a comprar piso, cantidad que se ha duplicado en apenas 5 años.

Esto choca en tiempos de crisis, aunque puede tener su explicación en que muchas familias reunifican deudas, piden un solo crédito y con él pagan el resto, reduciendo bastante los tipos de interés, que en los créditos para consumo son mucho más altos (a veces hasta del 25%) que los de los pisos, que por mucho que suban no serán más del 7%.

Parece un chollo que puede resultar una trampa porque como el plazo para devolver el dinero es mucho mayor, al final terminas pagando mucha más pasta en intereses que si el crédito fuera para consumo. Eso sí, tardas más en pagarlo y a lo mejor por eso salvas la casa y al final devuelves toda la deuda.

Los bancos no ponen tantos problemas para dar estos créditos hipotecarios porque saben que los españoles lo último que dejamos de pagar es la casa, aunque al final en estos créditos somos más morosos que en las hipotecas para comprar piso.

Pero qué pobres somos, de bolsillo y de espíritu. Si en vez de aspirar a lo que no tenemos, fuéramos realistas y quisiéramos lo que podemos conseguir, no pediríamos tanto, no deberíamos tanto y no seríamos tan pobres.

A los pisos se les pasa el subidón del IVA

Los pisos ahí estáaaaan, ahí estáaaaaan viendo pasar el tiempooooo-oo, como la Puerta de Alcalá

Los pisos ahí estáaaaan, ahí estáaaaaan viendo pasar el tiempooooo-oo, como la Puerta de Alcalá

Igual que la subida del IVA se dejó notar en la compraventa de pisos hasta junio, sobre todo en la recta final, ahora también se está dejando notar en que tenemos que pagar por exactamente el mismo piso un 1% más que antes.

El achuchón de junio se ha enfriado en octubre, cuando Tinsa calcula que la compraventa de pisos ha bajado un 4,6% respecto a octubre de 2009.

También influye la huelga de huchas cerradas que mantienen los bancos, dando poquísimas hipotecas y solo para sus pisos, e influye que el precio ha bajado algo, pero no lo suficiente, porque los bancos también están intentando aguantar los precios de antes para no palmar tanta pasta como los que venden inmuebles de segunda mano.

Y eso que mucha gente está parada pensando en si comprar ahora o mejor en 2011. Mejor comprar un piso para vivir y no para invertir como siguen pensando muchos. Ya no se invierte porque los pisos se seguirán depreciando por encima del 18% que Tinsa calcula que ya se han depreciado.

El mismo achuchón en la compraventa de pisos podría estar produciéndose ahora. La eliminación tal y como la conocíamos de la desgravación por compra de vivienda habitual es el fantasma que persigue hoy en día a los que quieren comprar y no pueden.

Dentro de un par de meses sabremos cuántos pisos se están comprando y vendiendo hasta el 31 de diciembre, aunque ya estoy viendo que más que un achuchón será como si a esas cifras las abrazara Mimosín: blandito, blandito… Y taaaan suaveeeeeee y ligero.

Si al final no nos podemos comprar piso, siempre podemos adherirnos a la idea de Cáritas de que los que están vacíos en España, el 16,5% según la OCDE, los propietarios los cedan a las personas sin recursos.

¿Y dónde estará el límite para demostrar que no tenemos recursos? ¿Recursos en general o para comprar piso? Porque como sea esto último, ¿acaso no somos casi todos los que no tenemos recursos para ello?

Antes construías una choza o pagabas las letras al constructor y ya tenías tu keli. Ahora la mayoría, hasta los ricos, dependen de los bancos para que les adelanten el dinero. Así, recursos para comprarse un piso no tiene nadie, y gente que reciba hipotecas, si encontráis a alguien, por favor, me avisáis: me gustaría hacerme una foto con ellos mientras les pido un autógrafo. Y por qué no, algo de pasta para aumentar mis recursos.

Una limosnita y deprisita

Las hienas no son esos perritos buenos y tranquilos que aparentan ser

Las hienas no son esos perritos buenos y tranquilos que se pueden acariciar...

En esta crisis se están batiendo muchos récords y, aunque algunos lo ve(nd)an así, los 14 millones de espectadores que se pegaron a la pantalla para ver jugar a la Roja no es el más relevante.

Sí lo es el de la falta de hipotecas: ese calvario de préstamos que antes daban por doquier y que ahora escasean más que las angulas, son más caros que las trufas y más celebrados que el nacimiento de un lince ibérico.

Por eso, quienes no sacan nada en limpio del via crucis por las entidades financieras, se plantean la solicitud de una hipoteca urgente, otra figura con récord emergente, según la consultora Clifford Auckland.

Tanto la escucho últimamente que he estado espiando algo sobre ella, porque su omnipresencia me daba qué pensar, especialmente cuando dice que aumentan las peticiones de hipotecas urgentes en detrimento de los préstamos hipotecarios tradicionales que pedimos a bancos y cajas.

No dudo que sea así ante la desesperación de la gente porque los otros han cerrado el grifo pero, ¿no será que esta consultora da hipotecas urgentes y se empeña en promocionarlas como la única alternativa?

La web de Clifford Auckland es como abrir el periódico por la página del anuncio más cutre y que juega más con nuestra desesperación. Amarillo y negro, grandes letras de imprenta y las palabras mágicas, las que queremos oír y no nos dice nadie.

Como tantas otras, este prestamista da dinero a los que los demás no les abren ni la puerta de la sucursal: a los parados, los autónomos, los mayores de 65 años… A los que están inscritos en las listas de morosos, los que no tienen aval ni perrito que les ladre.

Les vale con tu DNI y no hacen preguntas. Te dan el dinero para la casa en menos de una semana y aquí paz y después… Qué pena que después no siempre viene la gloria sino sufrimiento para pagar y el Monasterio del Cobro.

No podía ser todo tan bonito, ¿verdad? Esto es la vida real y lo suyo un negocio para sacar dinero, como todos, solo que en esta ocasión jugando con nuestra necesidad, nuestra casa y nuestros sentimientos.

La única garantía que piden es el inmueble. Ni tarjetas de crédito o débito, ni domiciliar la nómina y pichicientos recibos, ni tropecientos seguros (hogar, vida, animales de compañía, desempleo, etc.), ni fondos de pensiones, ni avales u otras gaitas varias.

Pueden ser mediadores entre nosotros y el banco o los prestamistas directamente, pero tened cuidado porque los intereses terminan siendo mucho mayores que en las hipotecas tradicionales que tanto criticamos y que tanto estamos empezando a echar de menos…

Crisis de hipotecas

Sucursal bancaria cuando preguntas por una hipoteca

Sucursal bancaria cuando preguntas por una hipoteca

Las hipotecas siguen sin fluir como es debido. ¿Pero qué os voy a contar si lo sufrís en las propias carnes, escuchando negativa tras negativa, sucursal tras sucursal? La esperanza es elegir un piso de los muchos que acumulan los bancos y las cajas y que tengan a bien prestarte el 100% de su valor, pero creo que ni por esas están prestando dinero.

La AHE (Asociación Hipotecaria Española) calcula que la actividad hipotecaria solamente aumentó en el pasado mes de abril un 0,49% con respecto a abril del año pasado. Una birria de crecimiento, si bien ahora empieza a ser positivo, y no negativo como ocurría antes, pues 2009 se cerró con un 0,53% menos de dinero prestado.

Según las últimas estadísticas de esta asociación con nombre de mal suspiro, el dinero total que los bancos nos habían financiado era 1.093 billones de euros, lo que parece mucho pero no llega ni al calcáneo de lo que nos prestaban antes. De aquellos pozos, estos lodos.

Presumen de que sí, de que nos prestan, pero en la realidad ni los ciudadanos de a pie con ganas de comprarnos una casa o montar un negocio, ni las pequeñas y medianas empresas estamos recibiendo el crédito, que fluye menos que el vocabulario de ZP cuando intenta hablar inglés.

Esta asociación no es tonta, pero sí la única valiente para reconocer en público el desastre hipotecario que vivimos, pues augura que terminaremos el año con un nuevo mínimo histórico en cuanto a las hipotecas, “como consecuencia de la débil situacion de la economía”. Hombre, ¡alguien sin pelos en la lengua y con dos dedos de frente!

Ni que suban el IVA (agarraos los machos, que la subida llega en dos días), ni que eliminen la desgravación por compra de vivienda, ni que organicen salones de vivienda, ni que el precio haya bajado un 15%… Si el mercado no se regula mejor, el precio baja algo más y empiezan a soltar la pasta, no hay hipotecas, y si no hay hipotecas, la mayoría no podemos comprarnos una casa. El problema es que las entidades financieras ni siquiera tienen la pasta.

Y como está tan malita la cosa, que los bancos solo prestan dinero a los políticos y encima se lo perdonan, el PP ha propuesto que si no nos gastamos el dinero de la cuenta vivienda en un piso, nos lo podamos gastar en montar un negocio. Su inicitiva se llama cuenta ahorro empresa y la desgravación seguiría siendo la misma: 15% de 9.015 euros.

Es buena idea pero no creo que salga adelante porque el PSOE se negará a sacar adelante una buena idea que no haya tenido él, sobre todo si la ha tenido la competencia.