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Swaps: el Tribunal Supremo amplía el plazo para reclamarlos

Conoce el nuevo camino para reclamar los swaps

¿Te acuerdas de los swaps? ¿Tuviste uno…? ¿Denunciaste y ganaste…? ¿Denunciaste y perdiste…? ¿Aún lo tienes y nunca reclamaste?

Pues que sepas que, sea cual sea tu caso, estás a tiempo de denunciar al banco por daños y perjuicios al imponértelo. Es trabajoso para un abogado demostrarlo, pero tiene sentencias en las que basarse y podría ganar porque hay precedentes en otros temas y el plazo todavía no ha prescrito.

Aunque hace mucho que no hablamos de ello, porque su etapa de reclamación fuerte fue entre 2009 y 2011, uno de los primeros frentes que se abrieron contra los abusos bancarios fue el de los swaps, cuyo escándalo estalló al mismo tiempo que la cláusula suelo, si bien afectó a menos gente. Santander, Sabadell, BBVA, Caixa Penedès y Bankinter fueron algunos de los bancos que lo utilizaron, especialmente el último, que reconoció que tenía 25.000 afectados.

Todo se destapó cuando el Euríbor se desplomó de forma brusca y brutal en 2009. Al igual que el suelo, los swaps se incluyeron en las hipotecas antes de que el Euríbor empezara a bajar y por el mismo motivo: la banca sabía que caería y quería asegurarse las ganancias, por eso el banco obligó a firmarlo si el cliente quería la hipoteca.

En el caso del suelo, con un límite mínimo que hacía pagar la misma cuota aunque la suma de Euríbor y diferencial pactado fuera inferior. En el otro caso, el swap fue un falso seguro que supuestamente cubría -sobre todo a empresas- de subidas y bajadas de los tipos de interés, cuando en realidad a quien cubrió de perder dinero fue al banco, porque los clientes se vieron atados a una devolución de dinero mayor en cuanto bajó el Euríbor.

El swap fue un timo disfrazado de ventaja y por eso hace 7 años se reclamaba con diferentes argumentos: diciendo que iba contra la Ley de Consumidores y Usuarios (difícil denfender en caso de empresas), argumentando que fue impuesto y el cliente no pudo negociarlo y también que no sabía lo que era porque no tenía conocimientos suficientes y no se explicó bien.

En aquel momento sólo algunas demandas se ganaron. Otras no, y muchos casos ni siquiera se demandaron. Sea cual sea tu situación, que sepas que aún estás a tiempo para reclamar, en concreto dos años y medio hasta octubre de 2020.

El plazo se amplía porque una reciente sentencia del Tribunal Supremo cambia la situación que había, que era que caducaba el plazo cuando pasaban cuatro años desde que te dabas cuenta del abuso. Ahora no, ahora puedes reclamar una indemnización por los daños y perjuicios que el banco te ocasionó con el swap, porque los cuatro años se cuentan desde que se termina el contrato con el banco.

Aunque no hay ninguna sentencia que exactamente haya reconocido daños y perjuicios en el caso de los swaps, sí ha sido así en otros abusos bancarios y hay un auto del Tribunal Supremo que reconoce que esto puede reclamarse en un caso como éste.

Y no sólo eso, también puedes y debes pedir que te devuelva todo el dinero que le pagaste de más por tener un swap, incluidos los intereses que ese dinero haya generado hasta que lo cobres. Mucha suerte y no dejes escapar lo que es tuyo. Se abre una nueva puerta donde parecía que no había nada y hay que aprovecharlo.

¿Qué gastos de la hipoteca paga la banca en los nuevos contratos?

Con el tiempo, los bancos han asumido nuevos gastos

Con el tiempo, los bancos han asumido la factura de notaría y registro de la propiedad

Con los nervios a flor de piel por tantas demandas judiciales, los bancos se han puesto las pilas para cubrirse las espaldas y evitar, en la medida de lo posible, nuevas batallas en los tribunales.

Uno de estos frentes es el de los gastos de las hipotecas, donde están haciendo cosas, si bien podrían hacer más.

Después de la sentencia del Tribunal Supremo, en la que reconocía en diciembre de 2015 que el BBVA debía anular la cláusula en la que cobraba al cliente todos los gastos de formalización de la hipoteca y devolver el dinero, la banca movió ficha… Y la ha vuelto a mover.

Desde enero de 2016 algunas entidades se han ido sumando, poco a poco, al club de las que ya comparten los gastos de la hipoteca cuando se firma una nueva ante notario. Los gastos derivados de la compra de una vivienda con hipoteca son la gestoría, la tasación, el registro de la propiedad, la notaría y los impuestos.

Pese a que esa sentencia del Tribunal Supremo ha dado pie a reclamarlos todos, como muchos clientes ya están haciendo, la banca no se ha actualizado completamente y sólo reconoce que tiene que pagar algunas cosas en las nuevas hipotecas. En las antiguas se resiste y de momento no devuelve nada salvo sentencia judicial de por medio. Veamos cada caso.

Todos coinciden en seguir cargando los impuestos (el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, abreviado IAJD) al cliente, escudándose en que así lo dice la ley, porque el cliente es quien suscribe el préstamo. Es también el gasto más elevado de todos, así que es normal que la banca no quiera hacerse cargo.

También cobran todos la tasación, algo que deberían asumir por completo. Si bien como cliente puedes llevar al banco una tasación no más antigua de 6 meses y realizada por cualquier empresa homologada, en la práctica el banco no suele informar de esto al cliente y, a veces, tampoco le deja traer su propia tasación, insiste en tasar la vivienda con su tasadora de confianza, que suele mandarte una factura abultada y ser propiedad del banco, lo que le reporta más beneficios.

La tasación debería cubrirla totalmente la entidad porque son ellos los interesados en que el piso se tase para decidir si conceden la hipoteca o no. El cliente no suele querer una tasación y, si la quiere, puede hacerla por su cuenta sin que tenga que mediar el banco en nada.

Los pioneros en compartir algunas cargas de la formalización de la hipoteca fueron Santander y Caixabank, en enero de 2016. A día de hoy, tanto Santander como BBVA sólo se hacen cargo de los gastos de registro de la propiedad y de las copias simple y ejecutiva de la escritura de la hipoteca que se firma ante notario. Bankinter igual pero sólo abona la copia ejecutiva. Qué menos… Puesto que son los interesados en que esto se realice, al cliente no le aporta nada y por tanto no debe pagarlo.

Sabadell es uno de los que más asume, pagando el registro, la notaría y parte de los gastos de gestoría. Bankia comparte la gestoría al 50%, asume el 25% de la notaría y todos los gastos del registro. Por su parte, Popular sigue siendo de los más tacaños y cabezotas y repercute todos los gastos al cliente, aunque promete cambiar y correr con algún coste.

Cuidadín si firmas una nueva hipoteca, que no te la cuelen. Reclama que el banco pague todo, pero si no es posible, por lo menos que corran con los gastos de tasación, registro y parte de la notaría y la gestoría. No pagues tú todo ni en broma, es un abuso.

Las estafas hipotecarias perjudican seriamente la salud

Ay, qué disgusto... ¡El banco va a acabar conmigo!

Ay, qué disgusto… ¡El banco va a acabar conmigo!

Llevamos años viendo cómo se destapan fraudes financieros por todos lados: cláusula suelo, gastos de formalización, vencimiento anticipado, IRPH, hipotecas multidivisa, valores, acciones, preferentes, subordinadas... La lista es tan larga que podría escribir todo el artículo sólo mencionando las estafas probadas en los tribunales.

En particular, durante la crisis, se han agudizado sus efectos sobre los ahorros de millones de personas: porque los han perdido o se han disminuido, porque les han quitado la casa, porque llevan años pagando de más… Y esto acaba con cualquiera.

Lo que parece un dicho es un hecho. Las personas afectadas por fraudes financieros tienen peor salud que el resto de la población de su edad que no ha sido estafada por la banca.

Lo acaba de constatar la Fundación Finsalud tras un riguroso estudio sobre 188 personas que han sufrido el mal de las hipotecas multidivisa y las preferentes. Según investigadores de varias universidades (Autónoma, Complutense y Carlos III de Madrid, junto con la de Motreal), la estafa bancaria les ha producido problemas de salud mental y física.

Muchos han pasado por psiquiatría o deberían pasar, tienen problemas para dormirse y duermen menos de 7 horas. Confiesan que su calidad de vida es mala o muy mala. ¡¡Imagina perder todos tus ahorros de un día para otro!! Para darte un jamacuco.

Para muestra, el testimonio de Antonio (perdió 70.000 €), que Finsalud recoge en su web: “En una ocasión me desmayé en la sucursal. Perdí el conocimiento y tuvo que venir una ambulancia a atenderme. Cuando entro a un banco, tan solo ver a los empleados ir de un sitio a otro me produce estrés y me sugestiono fácilmente. Esto no solo me costó los ahorros, también la salud en mi vida diaria”.

Quienes ya han recibido alguna compensación económica mejoran su salud física y mental y recuperan calidad de vida. Según este estudio, pionero en España y aprobado por el Comité de Ética del Hospital Universitario de la Paz de Madrid, los fraudes financieros deberían considerarse un factor de riesgo para la salud y estudiarse más, porque los afectados necesitan no sólo apoyo legal sino también médico y psicológico.

Fuente: Fundación Finsalud

Fuente: Fundación Finsalud

¿Pero qué aporta de nuevo este estudio… Si ya sabemos que las estafas bancarias nos amargan la vida? Demostrarlo científicamente y, con los informes en la mano, denunciar ante un juez y pedir una compensación económica por los daños y perjuicios que te ocasionan las estafas bancarias.

Si te identificas con lo que has leído, si eres víctima de un abuso bancario y quieres participar puedes contactar con la coordinadora del estudio: Milena Gobbo, llamando al 649 123 816 o escribiéndole a milena.gobbo@finsalud.com. Aquí tienes todos los detalles para unirte a este proyecto, en el que participan profesionales sanitarios, abogados, profesores universitarios y asociaciones de consumidores financieros.

Devolver el dinero por los abusos, un azote económico para la banca

La banca vive ambiente de funeral

La banca vive ambiente de funeral

Este año ha pasado de ser el que la banca preveía como el primero y definitivo de su recuperación al mayor azote económico en décadas.

Aunque sabe que acabará pagando sus pecados, por el momento se niega a devolver dinero si no es con sentencia judicial de por medio. Y eso que ya hay dos que la condenan a lo grande: una es la del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre las cláusulas suelo, que reconoce la devolución total del dinero cobrado de más; y la otra es la de diciembre de 2015 sobre los gastos de formalización de hipoteca.

Si bien esta última sólo condenó a BBVA y Banco Popular, las asociaciones de consumidores ven que puede hacerse extensible a todas las hipotecas porque se habla de que, en general, es abusivo cargar al cliente con todo el pago de notaría, registro e impuestos en la formalización de una hipoteca, pago que debería ser compartido a partes iguales entre el cliente y el banco.

Las cláusulas suelo suponen un impacto económico para la banca de alrededor de 4.000 millones, cifra que algunas previsiones aumentan hasta los 7.500 ó 10.000. De otro lado, la devolución de los gastos de la hipoteca alcanzaría los 18.000 millones, cifra que sale de multiplicar 6 millones de hipotecas afectadas (otras veces se dice que son 8 millones) por una media de 3.000 euros que puede reclamar cada cliente.

Pero como la banca ha abusado de lo lindo, le siguen cayendo palos judiciales, también por las hipotecas multidivisa, que en especial a Bankinter están azotando últimamente en los juzgados. Se trata de préstamos que se firmaron en una moneda extranjera (francos, yenes, dólares…) y que, al apreciarse (subir su valor), pasan a ser más caros cada mes y a aumentar la deuda total.

La banca también debería preocuparse por el IRPH, un índice hipotecario que cotiza por encima del 2% y que encarece mucho la cuota mensual en comparación con el Euríbor, que lleva casi un año en negativo y que siempre ha estado por debajo del IRPH. Los afectados por este abuso bancario reclaman que se les pase a Euríbor + 1%, lo que haría que la banca deje de ingresar al menos la mitad de beneficios que con IRPH.

Y qué decir de la dación en pago… El otro día un juez sentenció al banco a aceptar el piso a cambio de cancelar la deuda. Si esta fórmula se incluyera en el contrato desde el principio, porque lo actual se condene por ley o por el clamor social, la banca cobrará ese riesgo al cliente. Le cobrará más por la hipoteca, porque si un día deja de pagar no conseguirá tanto dinero como ahora, que subasta la vivienda y, como obtiene por ella un importe ridículo, aún reclama a una familia extenuada económicamente el resto de la deuda.

Con todos estos frentes abiertos y otros abusos que pueden reclamarse, aunque la banca se niegue a devolver el dinero o dejar de aplicar ciertas cláusulas salvo sentencia judicial que le condene expresamente, ya va pensando en cómo hacerlo, de dónde sacar el dinero y cómo recuperar un ritmo alto de ganancias. El Banco de España lleva años pidiéndole que ahorre para hacer frente a la cláusula suelo, pero no será suficiente si tiene que devolver todo el dinero (y no sólo desde mayo de 2013) y si, además, le reclamamos los gastos de formalización de las hipotecas y demás abusos.

BBVA y Caja de Extremadura, condenados por imponer cláusula suelo

Las victorias judiciales por los abusos bancarios no deben quedar en la sombra ni eclipsadas

Las victorias judiciales por los abusos bancarios no deben quedar en la sombra ni eclipsadas

En los Juzgados de Málaga y Cáceres les acaban de dar pal pelo al BBVA y a Caja de Extremadura, respectivamente, por imponer la cláusula suelo en dos de sus hipotecas.

En la pasada década, durante los años del boom inmobiliario, los bancos se aficionaron a guarrear los contratos hipotecarios obligando a la gente a firmar cláusulas abusivas, de las que muchas veces ni informaban. Y es curioso: las cláusulas son legales pero no informar de ellas es ilegal.

De unos años a esta parte, ya en plena crisis y con la burbuja pinchada, particulares y asociaciones de consumidores han ganado a las entidades financieras algunas batallas en los tribunales por el uso de swaps y clips, supuestos seguros que te cubrían de pagar más si el Euríbor subía y que en la práctica te impedían beneficiarte si está bajo como ahora, al igual que ocurre con la cláusula suelo.

Es precisamente con esta cláusula con la que han sentenciado que el BBVA devuelva a un cliente 1.639 €, más intereses, más lo cobrado mal desde que tomó la resolución judicial hasta que se ha publicado. En el caso de Caja de Extremadura, la cantidad a devolver al hipotecado supera los 5.300 €.

En ambos casos, el juez considera que el banco les impuso la cláusula suelo el día anterior a firmar y que hay un gran desequilibrio porque la cláusula suelo se han cobrado ya varias veces y la cláusula techo, del 15%, está a años luz del 5,5%, que es lo máximo a lo que ha llegado a estar el Euríbor en 2008.

Detrás de ambas victorias está la asociación de consumidores Ausbanc, que anima a todo el mundo a que denuncie para obtener el mismo resultado. Es indudable que esta asociación ha hecho un buen trabajo dándole este estacazo a dos entidades financieras, pero esto es como los artistas que triunfan: por cada uno que sale a la luz, se hace famoso y vive de ello, cientos se quedan por el camino.

Denunciar a los bancos es necesario para darles su merecido, pero cuesta tiempo, paciencia y dinero, y no todo el mundo lo tiene o está dispuesto a darlo. Por eso Ausbanc no debería prometer milagros de este tipo, pues no está seguro de que los vaya a conseguir, por mucha razón que tenga el que demande. Denunciar una injusticia es lo correcto y cuando el caso se gana la repercusión daña la imagen del banco y te quedas más a gusto que un arbusto, y con dinero en el bolsillo, así que solo por eso merece la pena hacerlo.