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Cómo evitar el desahucio por no pagar la hipoteca

Ideas que pueden salvarte

En España, en cuanto estás tres meses sin pagar la hipoteca el banco puede ejecutarla y comenzar el proceso de embargo, que por el camino saca la vivienda a subasta y que termina con que has perdido la casa y sigues debiendo dinero al banco, porque lo que obtuvo en la subasta suele ser una cantidad muy baja y no cubre lo que te queda por pagar de hipoteca.

Para evitar este dramón, en cuanto veas que tienes problemas para pagar o los vas a tener, habla con la entidad. Podéis pactar diferentes cosas mientras te recuperas y vuelves a pagar como siempre, aunque casi todas te saldrán caras:

  1. Una quita: que te reduzca parte de la hipoteca. El banco suele ser reacio pero con tal de cobrar, cosas más raras se han visto.
  2. Periodo de carencia: estar un tiempo determinado sin pagar nada, sólo intereses, sólo capital o simplemente menos cuota. Lo malo es que los intereses se acumulan y al final debes más dinero.
  3. Ampliar el plazo de la hipoteca: te reduce la cuota durante lo que te quede por pagar pero al final pagas más intereses.
  4. Cambiar las condiciones (novación) para adaptar la hipoteca a algo más asequible: el banco suele ser contrario y firmar un nuevo contrato tiene costes de notaría y registro que te corresponden y habría que conseguir que la entidad asumiera.
  5. Reunificar deudas: totalmente desaconsejable porque acabas pagando más y con un pago que falles puedes perderlo todo.
  6. Alquilar la vivienda: con ello pagas la hipoteca hasta que puedas hacerte cargo nuevamente. Eso sí, tendrías que meterte en casa de algún familiar o amigo…

Aunque algunas entidades, por la cuenta que les trae, intentan llegar a acuerdos para evitar ejecución, hay otras, sobre todo en los años duros de la crisis entre 2008 y 2012, que no se cortaron un pelo y lo mismo que se quedaron con promociones enteras de inmobiliarias morosas, le quitaron su piso a personas hasta el cuello de deudas.

Como no se han deshecho de todas estas viviendas, ciertas entidades estarán más dispuestas a negociar que otras, según los pisos que aún les queden por vender. Si no quieren negociar y ejecutan la hipoteca, hay otras formas de evitar que te echen a la calle.

Según el código de buenas prácticas al que se sumaron la mayoría de entidades, no se puede echar a familias monoparentales con dos hijos, mayores de 60 años, familias numerosas, con un menor de 3 años o una persona dependiente o discapacitada, donde haya víctimas de violencia de género o desempleados que hayan agotado todas las prestaciones.

Como estos supuestos sólo cubren a una pequeña parte de las familias que se enfrentan a un desalojo, te puedes agarrar a otras cosas, como que la hipoteca suponga más del 50% de los ingresos del hogar, ganéis menos de 3 veces el IPREM, que esa vivienda sea la única que tengáis o demostrar que durante los 4 años anteriores habéis perdido la capacidad de pagar porque las cosas se os han torcido más que una secundaria en un puerto de montaña.

Una de las mejores soluciones es buscar si el banco ha vendido tu hipoteca a un fondo de inversión. Es lo que se llama titulización y, aunque sigue administrando tu préstamo y cobrándote por él, ya no es el dueño y ha perdido el derecho a reclamarte la deuda. Cualquier juez tirará para atrás la ejecución si tu hipoteca está titulizada.

También paralizará el embargo si denuncias al banco por cláusulas abusivas en la hipoteca. Se calcula que entre el 80% y el 90% de los préstamos tiene alguna, así que lo tendrás fácil. Esta denuncia pasa por delante de la ejecución y, hasta que no se resuelva, no pueden echarte. No es una solución definitiva pero ganas los años que tarde todo en resolverse en los juzgados.

La dación en pago, que muchos pedían a gritos hace años, sólo es la solución si ves que es imposible conservar la vivienda. La perderías igualmente, pero al menos no arrastrarías una deuda pendiente y podrías empezar de cero sin cargas. Sólo la Hipoteca Sin Más de Bankinter la contempla en su contrato; el resto de bancos se resisten a aceptarla y, de hacerlo, exigen que todos estéis en paro, no haya avalistas, no tengáis más bienes y la hipoteca no supere los 200.000 €.

Hipotecas puente: ventajas, riesgos e inconvenientes

Hay que sopesarlo todo antes de decidir

Hay que sopesarlo todo antes de decidir

Como vimos el otro día, la hipoteca puente es un producto que te puede venir de perlas para comprar una casa sin vender otra… Para que una hipoteca no te ate y te impida cambiarte de piso… Que puede ser realmente un puente para el cambio de vivienda…

Pero ¡¡atención, atención!! además de ventajas tiene inconvenientes que te pueden arruinar la ilusión y el bolsillo, así que hay que tener todo en cuenta. Es una hipoteca complicada y arriesgada, por eso la banca ya no la publicita, le ha dejado de ser rentable.

 

VENTAJAS:

  • Puedes comprar una casa sin haber vendido otra, así que puedes cambiar de vivienda con mayor agilidad y rapidez
  • Pagas menos que si tuvieras dos hipotecas, ya que el banco ajusta la cuota y cobra menos
  • Ahorras los gastos de cancelar una hipoteca y de abrir una nueva
  • Tienes más tiempo para vender tu primera vivienda y puedes hacerlo a un precio justo, sin prisas ni presiones

 

RIESGOS E INCONVENIENTES:

  1. Como es una operación más arriesgada que una hipoteca convencional, el banco te va a mirar con lupa y será más exigente con tu perfil. Valoran ingresos estables, ahorros, trabajo fijo y antiguo, ninguna morosidad ni otros préstamos.
  2. Hay un plazo máximo para vender la vivienda que se acuerda con el banco y oscila entre los 6 meses y los 5 años. Si no lo cumples, el banco subirá de golpe la cuota y sí parecerá que tienes dos hipotecas. En caso de que tengas carencia (que sólo pagues intereses), dejará de aplicarla y empezarás a pagar las cuotas con capital e intereses, sin descuentos ni rebajas y con algunos costes extra.
  3. Como las cuotas serían más caras, corres el riesgo de no poder hacer frente y de que el banco embargue ambas viviendas y las pierdas
  4. Durante el tiempo que tardas en vender la casa puede ser que el mercado baje precios y por ella obtengas menos de lo que pensabas

Para cambiarse de casa hay otras opciones:

  • Alquilar la primera vivienda y con ella pagar la hipoteca, pidiendo un nuevo préstamo para la nueva casa. Mantienes la propiedad, pero los problemas del alquiler te pueden traer quebraderos de cabeza y si no alquilas, debes hacer frente a dos hipotecas. El banco quizá no quiera darte una segunda hipoteca porque no cumplas el perfil. Además, deberás tener ahorrado al menos el 40% del nuevo piso porque la entidad no te prestara más del 70-75% y te tocará pagar alrededor de un 10% de los gastos de la hipoteca, pues algunos bancos sólo han accedido a responsabilizarse de una mínima parte.
  • Alquilar la primera vivienda y marcharse de alquiler a otro piso, aunque en este caso nunca será tuyo. Es bueno si no vas a estar siempre en ese lugar, que desde el principio sepas que es sólo algo temporal.
  • Vender la casa y, sabiendo cuánto dinero tienes, elegir otra y comprarla, pidiendo una nueva hipoteca. Las mejores están en torno a Euríbor + 1% con una vinculación mínima del seguro de hogar, en el mejor de los casos. Es más lento, pero más seguro y menos arriesgado, aunque pierdas la propiedad de la vivienda.

Cuidadito con las hipotecas rápidas

Te puedes dar un batacazo

Te puedes dar un batacazo importante

Que los bancos pusieran más difíciles las cosas a la gente para darles hipotecas hizo que algunas personas se plantearan o ya hayan recurrido a otras empresas para obtener el dinero.

Afortunadamente ya no es tan difícil conseguir una hipoteca como lo fue entre 2010 y 2014, ni tampoco es tan caro, pero la crisis ha dejado a buena parte de la sociedad empobrecida.

En España, más de 12 millones de personas no llegan ni a mileuristas, entre los que hay trabajadores, pensionistas y parados.

Ganando menos de mil euros y teniendo que destinar como máximo un tercio de los ingresos a la vivienda, estas personas no pueden pagar más de 350 € por un piso, algo casi imposible. Por ese precio como mucho alquilas una habitación en piso compartido, y a veces ni eso.

Como los bancos siguen pidiendo bastantes papeles para estudiar tu perfil y ver si te dan o no el préstamo, y como siguen teniendo ciertas exigencias mínimas, con la crisis han surgido empresas que te dan créditos rápida y fácilmente. Y no me refiero a que te dejen 3.000 euros para tapar un agujero, que también lo hacen, sino a que financian cantidades más altas, haciendo pocas preguntas, pidiéndote sólo el DNI y consiguiéndote el dinero en pocos días.

¡¿Pero cómo puede ser esto?! Porque son prestamistas privados, empresas que ganan mucho y, aunque parezca lo contrario, se arriesgan poco. No dan hipotecas por más del 40% de lo que vale la vivienda. Prefieren que ya tengas una casa pagada o que te quede poco para terminar con tu hipoteca actual.

Los intereses son escalofriantes: del 10% en la mayoría de los casos, que a veces se llega al 20%, como si fuera un préstamo personal. Y ya me dirás cómo haces frente a eso, si precisamente acudes a esta gente porque el banco te ha descartado. En el mejor de los casos, una entidad tradicional sólo te hace pagar Euríbor + 1% y algunos seguros y otros productos a cambio de darte ese diferencial. Una cosa cara que parece barata ante tanto abuso de estos otros pájaros.

Es mucho más fácil conseguir una de estas hipotecas exprés, pero corres el riesgo de dejar de pagar en cuanto te cambie un poco la situación económica, por no hablar de que te sale muchísimo más cara. Y como tienes que poner la casa como garantía, en cuanto no pagues la empresa ejecuta la hipoteca -como un banco-, embarga la vivienda, la subasta y te pide el resto del dinero hasta que devuelvas todo lo que te prestaron.

Incluso puede darse el caso de que des con alguna empresa pirata, que no redacte bien las condiciones, que te suponga problemas, que no cumplan con las normas europeas del crédito… Si al final recurrieras a ellas, cosa que te desaconsejo totalmente, tienes que asegurarte de que no te timan, pregunta al notario si todo está correcto en el contrato. O te la puedes liar buena y quedarte con ganas de gritar ¡¡que viva la banca y la madre que la parió!!

Algunos bancos impiden el cobro del seguro de vida

¡¡Pero qué me cuentas!!

¡¡Pero qué me cuentas!!

Hoy volvemos a hablar del seguro de vida. Después de que el otro día alucinamos con que cuesta hasta 4 veces más caro tramitarlo con el banco que con la aseguradora, ahora nos encontramos con que el Tribunal Supremo denuncia que algunos bancos pueden estar cometiendo un nuevo abuso.

Imagina que eres titular de una hipoteca y, muy a tu pesar, estiras la pata. Como se hereda todo, incluidas las deudas, tus herederos cogen la casa y también lo que quede por pagar de hipoteca.

Pero como ya no estás, el banco ejecuta la hipoteca sin esperar a que tus herederos cobren el seguro de vida para cancelar la deuda pendiente. ¿¿Eeeeeiiin?? Lo que lees.

El magistrado de la Sala Civil del Tribunal Supremo, Francisco Marín Castán, ha dicho en la Cumbre Española de la Confianza, en la que participó hace poco, que desde las Audiencias Provinciales les llegan multitud de casos en los que el banco ha obligado al cliente a firmar un seguro de vida con la hipoteca y, cuando llega la hora de utilizarlo, no espera a que los herederos lo cobren. Directamente ejecuta el préstamo e inicia el proceso de embargo de la vivienda.

Esto es a todas luces injusto y patético. Partiendo de la base de que el seguro de vida en la hipoteca nunca puede ser obligatorio, sólo opcional a cambio de conseguir un tipo de interés más barato, no se entiende que cuando llega la hora de cobrarlo, el banco no espere a que se realicen todos los trámites y los herederos lo cobren para saldar la deuda.

A ver… Si precisamente el banco insiste en firmarlo para asegurarse de que, te pase lo que te pase, ¡¡va a cobrar tu hipoteca!! O eso te dicen en la oficina cuando te lo ofrecen: que te sirve para ganar tranquilidad, porque ocurra lo que ocurra, el préstamo estará pagado.

Este magistrado del Tribunal Supremo ha pedido que se cambie la normativa para que cualquier juez pueda parar un embargo a la espera de que los beneficiarios del seguro de vida lo cobren. Así sienten los jueces que tienen que hacerlo y que debe ser, pero no saben qué hacer porque la Ley no les acompaña su buen juicio.

Actualmente un embargo se puede parar por varios motivos, como por ejemplo que la hipoteca contenga cláusulas abusivas, pero este abuso del seguro de vida de momento no se contempla entre estas causas.

El colmo es que las ejecuciones hipotecarias no se pueden recurrir ante el Tribunal Supremo, como sí ocurre con el resto de abusos hipotecarios, por lo que la Audiencia Provincial es lo más lejos que podría llegar un caso de estos si se denuncia.

Ha pasado algo parecido con el seguro de protección de pagos, que se suele contratar para asegurarse de que, te pase lo que te pase, el banco cobrará la deuda y no embargará el piso. Bien, pues se ha dado el caso de que una mujer se ha quedado totalmente inválida para trabajar y el banco le ha embargado la vivienda a pesar de tener este seguro.

Cuando quiso cobrarlo, la aseguradora le dijo que era el banco quien tenía que reclamar que se lo pagaran, puesto que es el beneficiario. Pero, aaaaahhhhh…. El banco no pide cobrarlo porque saca más pasta ejecutando la hipoteca, embargando la vivienda, subastándola y reclamando lo que queda por pagar de la deuda (porque lo que saca por el piso en la subasta no cubre lo que queda de hipoteca).

Es como un pacto entre caballeros deshonestos: el banco no reclama el cobro del seguro y la aseguradora pone trabas, excepto que lo reclame el banco, y así tampoco paga al cliente. Total… Como ambos son del mismo grupo o están en manos de los mismos dueños… El dinero se queda en casa. Un cachondeo.

Dentro de poco, el Gobierno llevará al Parlamento la reforma de la Ley Hipotecaria, un momento perfecto para incluir un apartado que impida que este abuso se siga produciendo impunemente, y que encima los jueces que quieran solucionarlo tengan las manos atadas. El colmo es que esto ya no lo reclaman sólo los propios afectados, ¡¡¡es el Tribunal Supremo el que se está quejando!!! Un Tribunal al que sabemos que le cuesta dar cera a la banca, así que cuando la da de esta forma es porque la cosa y el caso son sangrantes.

Guía básica de hipotecas: ¿y si algo sale mal?

Una aventura para la que hay que prepararse

Una aventura para la que hay que prepararse

¿Y si la cosa sale mal? Para evitarlo, toma nota de esta información, que más vale conocer para prevenir y lamentar.

CLÁUSULAS ABUSIVAS. Aunque han ganado mala fama en prensa y están siendo tumbadas poco a poco en los tribunales, aún se utilizan algunas. Lee detenidamente el contrato y ponlo en manos de un abogado especialista para que no te cuelen ninguna.
El notario también tiene el deber de avisarte de cláusulas ilegales o abusivas. Pregúntale antes de firmar nada. Aún se usan el método 360/365, la cláusula de vencimiento anticipado, el pago de todos los gastos de la hipoteca, etcétera. Ya no se usan cláusula ni redondeo al alza de las cuotas, por ejemplo, pero no está de más mirar todo para que el banco no incluya nada raro.
INTERÉS DE DEMORA. Si te retrasas en un pago, el banco no te puede exigir más de 3 veces el precio legal del dinero, que está en el 4%, así que no te puede pedir como interés de demora más de un 12%.
DACIÓN EN PAGO. Es entregar el piso al banco a cambio de saldar la deuda pendiente. Sólo hay una hipoteca que lo permita hacer desde el principio, es la Hipoteca SIN MÁS de Bankinter. Se empezó a hablar de la dación en pago cuando las cuotas se encarecieron mucho por el subidón del Euríbor en el 4% – 5% en 2007 y 2008.
Esto trajo impagos y, con ellos, la gente quiso dar el piso y saldar la deuda, algo que no funciona así en el sistema actual. La banca ha amenazado en varias ocasiones con que si la dación en pago se generalizara, subirían de precio las nuevas hipotecas para que el banco cubra el riesgo de impago si se tiene que quedar con la vivienda.
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IMPAGO, EJECUCIÓN, EMBARGO. ¿Cómo es entonces el sistema actual? Al tercer impago de la cuota (antes era el sexto) el banco ejecutará la hipoteca. Significa que la entidad ordena la venta del inmueble hipotecado. El piso se embarga, o sea se pone a nombre del banco, sale a subasta y se malvende por debajo de su valor, con lo que el hipotecado sigue debiendo dinero al banco. Es un sistema ruinoso para quien cae en sus garras.

LEY HIPOTECARIA. Es más antigua que la tos y no cubre todos los supuestos actuales. Algunas de las cosas mencionadas en esta guía especial van a cambiar porque el Gobierno se trae entre manos la tan esperada e imprescindible reforma de la Ley Hipotecaria, que aún no se sabe cuándo saldrá adelante. Han comentado algunas líneas que seguirá pero deben consensuar con otros partidos políticos y, sobre todo, tener la buena voluntad de sacarla adelante a pesar de las quejas de la banca.

Cómo conseguir que no te embarguen el piso si no pagas la hipoteca

Devuélveme lo mío

Devuélveme lo mío

La cláusula de vencimiento anticipado está en entredicho. Significa que el banco te puede pedir que le devuelvas de golpe todo el dinero del préstamo si dejas de pagar 3 cuotas. Antes eran 6, pero Zapatero lo bajó a 3 al final de su legislatura.

Esta cláusula es la madre de todos los desahucios. Dejas de pagar, el banco ejecuta la hipoteca, con el tiempo embarga el piso… Lo subasta, obtiene una cantidad ridícula por él… Te quedas sin casa y, para colmo, te reclama el resto del dinero que no ha sacado con la venta del piso, hasta que le pagues hasta el último céntimo que le debes.

¿Pero cómo se supone que vas a pagar si no tienes casa y la has perdido porque no te quedaba dinero? Que esto pase con una segunda residencia o una vivienda que se compraba para invertir, se entiende que se podría seguir pagando y quizá no se quiera. Pero nadie quiere verse en semejante marrón, no se deja de pagar porque se tenga y no se quiera. Es de las últimas cosas que se dejan de pagar y, si se hace, es porque de verdad no se puede.

Esta cláusula de vencimiento anticipado está ya también en los juzgados, como el suelo, los gastos de formalización, el IRPH, las hipotecas multidivisa y otros abusos bancarios. Y está también en la agenda del Gobierno, en la reforma de la Ley Hipotecaria que tiene entre manos.

Le dan vueltas a si se podrá pedir o no la devolución de lo que queda por pagar en función del porcentaje de lo que ya se haya amortizado. Aún no han dicho qué porcentaje ni se ha aprobado la reforma, sólo es una idea.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea, único que de momento nos echa una mano a los consumidores españoles para poner orden entre tanto abuso bancario, dijo hace un par de meses que pedir por adelantado el pago de lo que queda de préstamo y hacerlo al tercer impago de cuota es un abuso y la cláusula nula. Que hay que ver cuánto queda por pagar tanto en tiempo como en dinero.

Otra buena noticia es que permitió a los jueces españoles paralizar una ejecución en cuya hipoteca esté esta cláusula. La Audiencia Provincial de Madrid ha parado todas las ejecuciones hipotecarias de este tipo, hasta ver cómo cree el Tribunal europeo que hay que resolver el tema.

Si no pagas 3 cuotas y el banco te ejecuta la hipoteca, tienes 10 días para contestarles negándote a que te pidan el resto de la deuda. Les dices que es una cláusula abusiva que está en entredicho por la Unión Europea y que debéis buscar otra solución diferente a pagar de golpe el capital pendiente.

La dación en pago, todavía más problema que solución

Más vale prevenir que curar

Más vale prevenir que curar

En España, la dación en pago continúa siendo una utopía, salvo en los contadísimos casos que se ha logrado. Bien por negociar duramente por el banco, por la presión de algún colectivo activista o por la Ley de Segunda Oportunidad, que en la práctica apenas ha solucionado un 10% de los casos de hipotecados con serios problemas.

En la oferta hipotecaria sólo hay una excepción: la Hipoteca Sin Más de Bankinter, que por eso mantiene su interés en Euríbor + 1,20% mientras que otras ya han rebajado su diferencial del 1%, porque es una hipoteca que, ante el impago de las cuotas, te permite entregar el piso y dar por saldada la deuda, olvidándote de seguir pagando al banco casi de por vida.

Hace poco veíamos que existe una tercera vía para conseguir la dación en pago: un seguro que por 2.000 – 3.000 euros, en caso de no poder asumir más el pago de la hipoteca, se encarga de todo, incluido pagar lo que debes al banco. Te quedas sin casa pero también sin deuda pendiente.

Estas tres cosas no son más que parches. ¿Quién constituye una hipoteca pensando en que dejará de pagarla? ¿Quién se compra una casa pensando en que se la van a embargar? Antes de meterse en el fregao de comprar un piso hay que tener muy claro que la deuda se puede asumir, incluso si aumenta considerablemente la cuota de la hipoteca porque suba el Euríbor, o si disminuyen los ingresos familiares.

Todavía se embargan un 1% de las hipotecas, que traducido a personas son 160 familias que al mes se ven a las puertas de perder su primera vivienda. Aunque la hipoteca es lo último que se deja de pagar en caso de apuro, el 5% de las que se firman no llegará a buen puerto.

Terminarán sin pagarse, con sus titulares en una lista de morosos y con la mayoría de esas casas embargadas. A pesar de que ha bajado el número de ejecuciones con respecto a los años más duros de la crisis, entre septiembre de 2014 y septiembre de 2015 se ejecutaron 65.000 hipotecas (incluidas no sólo primeras viviendas, también segundas, locales, garajes…).

Deben existir herramientas para atajar mejor estas situaciones si se producen, para que sea menos traumático y menos lesivo económicamente para las familias, pero lo primero es tener buenos filtros para no meterse en una hipoteca que de antemano se prevé que será morosa. Aquí la culpa no sólo es de la banca, nosotros también somos responsables del dinero que pedimos, otra cosa es que luego nos engañen con cláusulas y otras historias, o que la oferta sea abusiva.

Lanzan un seguro equivalente a la dación en pago

Los equilibrismos, mejor con red

Los equilibrismos, mejor con red

Con tanto impago terminado en ejecución hipotecaria, con tanta ejecución terminada en embargo y subasta del piso por cuatro duros, y con tanta gente que ha terminado en la calle sin casa y con una deuda pendiente imposible de pagar, por fin a alguien se le ha ocurrido sacar un seguro para atajar esta situación, si se produce.

El resultado acaba siendo como una dación en pago porque el seguro no impide que el banco ejecute la hipoteca y subasta la casa, pero sí que impide que le sigas devolviendo dinero para cubrir la cantidad que queda por pagar tras la subasta, que como suele ser por un precio irrisorio te deja con deuda pendiente, que el banco reclama hasta que saldas.

Y ya me dirás cómo rehace una persona su vida, si no tenía para pagar la hipoteca, si ha perdido su casa y si, encima, todavía debe al banco miles de euros.

Quizá por eso lo han llamado Seguro Reinicia. Para darle al botón de reiniciar y resetear tu vida, sin casa pero al menos sin deuda. Y sin tener que pagar intereses de demora, ni remuneratorios, ni costas judiciales. El seguro lo paga todo. Y, muy interesante, libera también al avalista de cargar con el marrón, en el caso de que alguien te hubiera avalado al firmar la hipoteca. La póliza incluye asesoramiento sobre tu contrato hipotecario y todo el proceso.

La empresa que lo saca al mercado se llama Preventia; con un seguro que se dedica a prevenir un desastre mayor si dejas de pagar la hipoteca tiene bien puesto el nombre.

Para una hipoteca de entre 100.000 y 150.000 euros se pagan entre 2.000 y 3.000 euros de póliza, que puedes soltar de una sola vez o, si lo prefieres, fraccionar el pago. El seguro sólo cubre la vivienda habitual y tiene un periodo de carencia (tiempo que puedes estar sin pagar) de seis meses.

La compañía, pionera en el lanzamiento de un seguro así, dice que lo comercializará en breve pero que no le importa venderlo a otras compañías que quieran incluirlo en su cartera de productos para hipotecas.

Es caro en sí, pero no lo es en comparación a lo que ofrece. Los seguros de hogar y vida parecen más baratos pero se pagan durante más años. Es como pagar de golpe la cuota de 10 años. Eso sí, vaya seguro agorero. Quien lo firme o el banco que lo incluya es porque cree que hay opciones de que dejes de pagar… Y tal y como están las cosas ningún banco quiere a gente así.

Entonces lo mismo este seguro se extiende como la pólvora que no se come un rosco. El tiempo lo dirá… Y ya veremos si lo incluyen a cambio de bajarte el diferencial, porque obligarte a firmarlo no pueden.

¿Será la dación en pago una alternativa real algún día?

Por ahora sólo es un bonito sueño

Por ahora sólo es un bonito sueño

La dación en pago tras una ejecución hipotecaria es entregar el piso a banco a cambio de cancelar la deuda. Y ya está, nada más: te marchas e intentas rehacer tu vida como puedas, sin casa pero al menos sin deber dinero.

Actualmente si la entidad bancaria ejecuta la hipoteca, el piso sale a subasta, comprándolo normalmente la misma entidad por un valor muy inferior (40% – 60%) al del mercado.

Después, la entidad sigue reclamando que pagues el resto hasta cumplir con toda la deuda. Algo inviable, súper difícil de conseguir por no decir imposible para alguien que ha dejado de pagar la hipoteca y que, además, se acaba de quedar sin casa. ¿Acaso hay alguien capaz de cumplir con semejante deuda si precisamente ha dejado de pagar el piso porque no tiene dinero?

Para nadie es plato de buen gusto perder la casa y si se deja de pagar, al menos en España con la mentalidad que tenemos, es porque ya se han agotado todos los recursos, se han dejado de abonar otras muchas cosas antes y sólo queda para comer o a veces ni eso.

La dación en pago es algo que se pide mucho desde que estalló la crisis y con ella las ejecuciones hipotecarias que han llevado a muchas familias al desahucio o al borde él, por no poder pagar las cuotas al quedarse en paro, mermar sus ingresos, subir increíblemente la cuota cuando el Euríbor estuvo tan alto…

Los bancos no quieren ni oír hablar de ella porque les supone quedarse con un piso y, según ellos, perder dinero o dejar de ganarlo, porque ya acumulan muchas viviendas procedentes de las inmobiliarias y promotoras que también les han dejado a deber pasta. Están saturados de pisos y les cuesta venderlos, no quieren más.

Actualmente, Bankinter sí que ofrece la Hipoteca Sin Más, a Euríbor + 1,50%, en la que la garantía real, la única garantía si dejas de pagar es la casa. Dación en pago pura y dura. El resto de bancos no quiere saber nada de ello. Aunque el Gobierno ha hecho dos normativas para que las familias con más problemas económicos pudieran acogerse a ella y no perder el piso, en la práctica han sido papel mojado que no han beneficiado a casi nadie.

Si acaso a la banca, que sigue sin aceptar ni aplicar la dación en pago. ¿Será entonces una alternativa real en los próximos meses o años? Ahora que ha habido cambios políticos en las alcaldías de las principales ciudades españolas y que sus partidos incluyen la dación en pago en el programa electoral, quién sabe si podría suceder. Quizá si a nivel nacional hubiese otro Gobierno y éste reformara la Ley Hipotecaria de verdad, no con parches como se ha hecho hasta ahora, podría haber esperanza para el cambio.

Quien lo hiciera tendría que echarle un par y no depender económicamente de préstamos bancarios para financiar su partido ni su legislatura, porque si no los bancos se le echarían encima como lobos vengativos y llorones.

Otro pequeño paso en la paralización de los desahucios

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Qué bien lo andado, pero aún queda camino por recorrer

El Tribunal de Justicia Europeo lleva meses, sentencia tras sentencia, dando caña al Gobierno español para que actualice nuestra Ley Hipotecaria.

Está muy obsoleta: fue aprobada en el siglo XIX y perseguía que se dieran muchos préstamos hipotecarios. ¿Cómo? Dando ventaja a los bancos, protegiéndolos frente a los clientes.

Estamos en el siglo XXI y, aunque la situación ha cambiado, la ley sigue igual a excepción de dos cosas. Una es que un juez puede parar un desahucio si ve cláusulas abusivas en la hipoteca.

Siempre que esté en la Ley, se puede amparar en lo que quiera: por ejemplo en la protección a los menores, si es que hay niños viviendo en la casa embargada, o en que una persona que vive sola no tiene por qué ser considerada una unidad familiar. Esto ha ayudado a muchas familias, que ganan tiempo mientras la ejecución de su hipoteca se resuelve, si bien no es una solución brillante ni definitiva.

La segunda cosa buena es la que acaba de ocurrir: el Tribunal de Justicia Europeo, que está por encima de cualquier tribunal español, dictaminó en julio que cualquier consumidor puede recurrir una sentencia hipotecaria dictada en su contra y que sea la Audiencia Provincial la que decida. Esto paraliza el embargo durante meses e iguala un poco la situación, que antes era sangrante pues sólo los bancos podían recurrir una sentencia que les fuera contraria.

Lo vergonzoso es que esto haya pasado casi desapercibido en los medios de comunicación y que el Gobierno lo haya aprobado de tapadillo, dando nada más que un mes para recurrir a las personas que ya tenían un procedimiento judicial en marcha por la ejecución de su hipoteca.

Está bien porque hasta hace dos años los consumidores no teníamos posibilidad de respuesta ni apenas derechos. Ahora estamos algo menos desequilibrados con la banca, aunque aún queda un largo camino por recorrer. La Unión Europea ya ha dicho varias veces que no quiere cláusulas abusivas en ningún contrato, tampoco en los hipotecarios, que son los que más problemas están dando porque es donde se concentra mayor número de abusos y los más fuertes.

Aunque no todos lo hagan, cualquier juez puede suspender un contrato si detecta alguna cláusula abusiva. Hace falta que los jueces asuman como habitual y obligatorio vigilar que no haya abusos bancarios en todas las demandas que pasan por sus manos y que puedan tener mayor control sobre todos los procesos judiciales y, por supuesto, regular la dación en pago.

Esto último es entregar el piso al banco a cambio de cancelar toda la deuda, algo que ahora se ofrece en la Hipoteca Sin Más de Bankinter, por ejemplo, y que facilita bastante las cosas si de verdad no se puede hacer frente al pago del piso. Es injusto que, si  se tasó en equis, cuando el banco lo embarga de repente valga un 40% de la tasación anterior y el hipotecado deba pagar al banco el 60% restante. Así no hay quien rehaga una vida ni levante cabeza.

Esto va a paso de caracol y queda mucho por andar, pero al menos ya hemos empezado el camino y el Tribunal de Justicia Europeo nos ampara en tan duro peregrinaje.