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La banca no podrá obligar a contratar sus pólizas de seguros

El caso es encontrar otro camino para llegar a lo mismo

A la banca se le acaba el chollo de forrarse con los seguros de las hipotecas. ¿Qué se inventarán después para ganar ese dinero por otro lado?

Con la nueva ley hipotecaria, que no termina de aprobarse en el Congreso, donde lleva esperando a ver la luz desde noviembre, los bancos no podrán condicionar los diferenciales de las hipotecas a la contratación de uno o más seguros.

Hasta ahora, es práctica habitual que te chantajeen con uno de vida, otro de hogar, uno de protección de pagos o similar para bajarte el diferencial a una cifra razonable. Y no con cualquiera no, con sus compañías aseguradoras para que todo quede en casa y compensar con este sablazo lo que no te pueden sonsacar en intereses porque el Euríbor está bajo. De ahí que también estén tan pesados con el tipo fijo… Para ganar más dinero ahora.

¿Y antes esos seguros, qué hacemos la mayoría por no decir todos? Firmar, firmar y firmar. El colmo es que muchas veces sin calcular si así de verdad ahorramos, sin mirar si son seguros que realmente nos interesan (a veces sí, a veces no) y, lo peor de todo: sin saber que no es obligatorio firmarlos. ¡¡Sólo son para bajar el diferencial!!

Aunque entidades como Bankia, que está nacionalizada (o sea rescatada de la quiebra con dinero de todos nosotros), deja contratar seguros con quien quieras a condición de que aparezca el número de referencia del préstamo en el seguro que contrates, la mayoría de entidades te fuerzan a contratar con sus aseguradoras.

¡¡¡Pero el chollo se les va a acabar!!! Con la nueva ley no puede ser obligatorio ningún seguro ni tampoco con sus empresas. De esta forma, muchos clientes se irán con otras compañías. Lo lógico y normal si tenemos en cuenta que las aseguradoras del banco cobran hasta el doble que otras empresas.

Por eso, si vas a contratar una hipoteca y puedes esperar, hazlo. Además de que verás diferenciales más bajos, los seguros podrás contratarlos con quien tú quieras, en caso de que decidas cogerlos; el de hogar conviene por precaución básica y porque lleva el anti-incendios, obligatorio por ley con cualquier hipoteca.

Otra opción es que negocies con el banco desde ya poder contratar los seguros que te interesen con una empresa externa. Quizá, si tienes buen perfil y como muchas entidades están desesperadas por ganar clientes a través de nuevas hipotecas, te digan que sí. Por probar no pierdes nada.

Actualiza tu seguro de vida cada año para pagar menos

Más vale prevenir que gastar

Más vale prevenir que gastar

La mayoría de las hipotecas actuales ofrecen un seguro de vida entre la vinculación que debes asumir para bajar el diferencial o el tipo fijo. Solamente Bankia, que ha lanzado una política agresiva sin comisiones ni vinculación, pide ahora mismo sólo un seguro de hogar para dar Euríbor + 1,20% con un interés fijo el primer año del 1,20%.

El resto, suele coaccionar -como mínimo- a domiciliar los ingresos, usar la tarjeta y contratar seguros de hogar y vida para obtener un descuento (bonificación) en el interés del préstamo.

Así la entidad te ata más y continúa ganando dinero, ya que las aseguradoras son suyas. Sin embargo, no es obligatorio que firmes con sus compañías. Es válido un seguro firmado con otra empresa siempre que aparezca vinculado al número de préstamo y que los derechos sean a favor del banco.

El seguro de vida es, por tanto, opcional. Pero interesa firmarlo porque, al tener una deuda tan grande, si te pasa algo, el préstamo queda totalmente pagado y un marrón menos para tus herederos, que suelen ser seres muy queridos.

El coste (llamado prima) se calcula en función de varias cosas: edad, sexo, profesión, lugar de residencia, hábitos de vida y salud general. Aunque puedes tener un seguro para cada titular del préstamo, no te pueden obligar a que así sea. Si necesitas ahorrar, con firmar uno solo es suficiente. En caso de que en el hogar sólo trabaje una persona, debe ser titular, ya que si fallece deja de aportar la nómina y el resto de la familia debe quedar cubierta.

Hay entidades o hipotecas que sólo piden que firmes el seguro de vida el primer año, mientras que otras lo exigen durante toda la duración del préstamo. De lo contrario, en cuanto detecten que no está aumentan el diferencial. Ahí también debes calcular si quieres un seguro de vida y cuánto te supone al año de gasto y de ahorro respecto a no tenerlo.

Un aspecto muy importante y muy desconocido es que, en caso de mantener el seguro año tras año, debe actualizarse según la cantidad pendiente de pago que te queda de hipoteca. Por ejemplo, si el primer año firmaste un préstamo de 100.000 euros y pasados esos primeros 12 meses ha bajado a 95.000 lo que debes de hipoteca, la aseguradora debe cobrarte sólo por esa cantidad y no por los 100.000 euros iniciales.

Es decir, vas a pagar menos por la renovación que lo que pagaste el primer año, porque el seguro de vida se ajusta a la cantidad de dinero que el banco te tiene prestada en ese momento.

O sea que el seguro de vida debe ser más barato cada año porque quedará menos cantidad de hipoteca por pagar, ya que vas reduciendo el capital pendiente de pago con cada mensualidad y/o cada amortización anticipada que hagas. Ale, a mirar cuándo toca el siguiente pago del seguro de vida y a pedir al banco una actualización a la baja.

Retos hipotecarios para el nuevo Gobierno

Ale, manos a la obra

Ale, manos a la obra

Después de casi un año con un Gobierno en funciones, al nuevo Ejecutivo se le acumulan las tareas, también en materia hipotecaria. Tenemos una Ley que se redactó a finales del siglo XIX, con lo que eso conlleva.

Se hizo pensando en la situación de entonces, en los problemas de entonces, en las hipotecas de entonces, que no son como las de ahora. Entre medias se ha extendido y popularizado el uso de la hipoteca para comprar una vivienda, han aparecido cláusulas abusivas como el suelo, el redondeo de los intereses, los préstamos multidivisa (en otra moneda diferente al euro)… Y eso obliga a actualizar la Ley para que, no sólo sea acorde a los nuevos tiempos, sino que proteja más a los consumidores, para que -como mínimo- estemos igual de protegidos que la banca.

Los ministros de Economía y Hacienda seguirán siendo los mismos: de un lado Luis de Guindos y del otro Cristóbal Montoro. El primero empezó una reforma hipotecaria en 2013, que debe continuar y, sobre todo, ser más profunda, rápida y efectiva, si bien creo que con este ministro tenemos difícil ganar en protección real los consumidores. Tampoco nos ayudaque el Banco de España, más que un pepito grillo, que premie y regañe según toque -como debiera ser-, es un hada protectora de los bancos.

Por lo pronto, el nuevo Gobierno debe incluir en nuestra legislación la Directiva 2014/17/UE, que tendría que haber sido aprobada antes del pasado marzo. Pero ya se sabe que hay muchas cosas pendientes de hacer con el retraso en la investidura del nuevo presidente.

Cuando esa directiva europea se incluya en nuestra ley habrán cambiado unas cuantas cosas, como la comisión por amortizar hipoteca. También la forma en que nos informan de las condiciones de la hipoteca, que debe ser más clara y personalizada. Se quiere evitar que los empleados de banca firmen hipotecas pensando que llevarse un incentivo y por eso se propone formarles y revisar sus ingresos.

Otroa cosa nueva es que se permitirá el cambio de divisa de la hipoteca (genial para los hipotecados en multidivisa que han visto aumentada su deuda). Y la libre elección de empresa en los seguros ligados a la hipoteca. Normalmente es otra fuente de ingresos para la banca porque te obligan a firmar con aseguradoras de su propiedad o en las que tienen mucho dinero invertido.

Personalmente, a nivel fiscal me gustaría que volviera la desgravación por hipoteca para todo el mundo, y no sólo para los hipotecados antes de 2013. No creo que aliente la especulación, puesto que es para primera vivienda, sino el ahorro familiar y la compra de casa; hagan lo que hagan, seguimos empeñados en comprar, es la mentalidad mayoritaria y costará cambiarla. Pero lo veo difícil porque la Unión Europea obligó a quitar esta desgravación.

Para no mermar la importancia del alquiler, deberían también potenciarse medidas en este otro ámbito. Que desgravaran las reformas en casa tampoco estaría mal.

Además, deberíamos estar más formados e informados de todo lo relativo a hipotecas. La asignatura de economía práctica, que incluya información hipotecaria, debería ser obligatoria para todos en 3º y 4º de la ESO, como mínimo. También deberían ser mayores las penas por engañar a un cliente o no cumplir lo pactado en el contrato.

Y de una vez por todas, habría que cambiar el sistema para que nadie se quedara sin casa y limitar la posiblidad de que la banca incluya cláusulas abusivas, pues demuestran que siempre inventan la forma de ganar dinero -como ahora con las hipotecas fijas- y eso no tiene por qué pasar por abusar del cliente.

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Rebajan la comisión por amortización anticipada

Ya era hora

Ya era hora

Por fin el Gobierno en funciones incorpora a nuestra Ley una norma europea que cambia la comisión por amortización anticipada tal y como la conocíamos hasta ahora.

La amortización anticipada de la hipoteca es pagar antes de tiempo parte del dinero que debes al banco, lo que te reduce los intereses a pagar y el plazo para hacerlo, en caso de que escojas amortizar en plazo.

Esta opción es mejor que amortizar cuota ya que con ello pagas menos intereses y acortas el plazo de la hipoteca. La amortización en cuota es preferible sólo si necesitas abaratar tu recibo mensual porque no puedes asumirlo.

Hasta el momento los bancos pueden cobrar una comisión máxima del 0,5% de lo que amortices durante los 5 primeros años de la hipoteca y un 0,25% a partir del sexto. Desde ahora, la Ley marca que esta comisión podrá ser de dos formas diferentes, según elija el banco.

La primera opción es cobrar hasta un 0,25% durante los primeros 5 años o las pérdidas que le supongan al banco que tú pagues antes de tiempo. A partir del sexto año no pueden cobrar nada, la amortización sería gratuita. La segunda opción es cobrar hasta un 0,50% durante los 3 primeros años de la hipoteca y luego nada.

La buena noticia no se limita sólo a las nuevas hipotecas sino que, como tiene carácter retroactivo, beneficia a los préstamos ya firmados y que tuvieran esta comisión entre sus cláusulas. Se calcula que en España el 57% de las hipotecas tiene comisión por amortización anticipada.

A ningún cliente le gustan las comisiones, pero a veces no hay más remedio que apechugar con ellas porque el banco se muestra inflexible en la negociación de la hipoteca. La web Kelisto calcula que el ahorro medio por cliente podrá ser de casi 500 euros si decide amortizar anticipadamente. Pero lo mejor es que no te cobren nada, así que antes de firmar la hipoteca negocia que no tenga comisiones de este tipo.

Otra novedad de esta normativa europea que se incluirá en la ley española afecta a los seguros vinculados a la hipoteca. Los bancos no podrán rechazar que contrates una póliza con la aseguradora que tú quieras, siempre que tenga las prestaciones similares a lo que ellos te ofrecen. De forma generalizada, los bancos se niegan sistemáticamente a aceptar seguros que no sean de sus compañías, seguros que si no firmas no tendrás una bonificación (descuento) en el diferencial de la hipoteca.

Necesito poco dinero: ¿pido hipoteca o préstamo personal?

Hay que hilar muy fino

Hay que hilar muy fino

Si necesitas poco dinero para comprar una casa debes valorar dos opciones: pedir una hipoteca o un préstamo personal. Ambas tienen ventajas y desventajas según sea tu caso.

Aunque no todos, la mayoría de bancos tiene un límite mínimo de dinero que prestan para vivienda: unos 30.000 €, otros 50.000 € … El motivo es que el dinero de las hipotecas lo venden más barato que el de otros préstamos y para que les compense quieren asegurarse un mínimo de capital prestado, para ganar intereses a su costa durante años.

Ganan más prestando más, así que prefieren dar hipotecas de 150.000 € antes que una de 50.000 €, contra lo que pudiera parecer, puesto que el riesgo para un banco es menor si presta 50.000 € que si deja 150.000 €.

Entonces, si por ejemplo necesitas 20.000 – 25.000 € puedes recurrir a un préstamo personal. La ventaja es que no tendrás que firmar vinculación (seguros, tarjeta, ingresos, plan de pensiones, etc.).

Tampoco necesitarás inscribir la hipoteca en el registro de la propiedad, ni tendrás gastos de apertura (en caso de que el banco cobre comisión por ello, que suele ser del 1%), amortización o cancelación. Tampoco deberás pagar el notario por la firma de la hipoteca y ahorrarás la gestoría que realice los trámites.

Tampoco tendrás la incertidumbre de qué pasará con tu cuota, ya que no dependerá del Euríbor, ni del IRPH, ni de ningún otro indicador, será fija. También puedes pedir una hipoteca a interés fijo, que ahora están en el 1,40% – 1,60% las más baratas, pero te saldrá una cuota más cara que una hipoteca variable.

Te interesa una cuota u otra dependiendo del dinero que necesitas, de cuáles son tus ingresos, de qué cuota te puedes permitir al mes, cuánto tienes ahorrado y si ya tienes otros préstamos (estudios, coche, muebles, etcétera).

Lo malo de pedir un préstamo personal es que el interés será mucho más alto. Frente al que hemos comentado de la hipoteca fija o al Euríbor + 1% de una hipoteca variable, el préstamo personal fácilmente se te puede subir al 7% de interés, con una cuota mucho más alta que la de una hipoteca. En España han subido estos intereses para compensar el Euríbor en terreno negativo desde hace 7 meses. Es el tercer país más caro de la Unión Europea para pedir un crédito al consumo.

Los bancos no se arriesgan a prestarte si todas tus deudas te van a suponer más de un tercio de tus ingresos al mes. Que no tienes otras deudas, bien… Tienes terreno para endeudarte. Pero si ya tienes otros préstamos abiertos es posible que te lo denieguen, según tus gastos e ingresos. La solución es poner un cotitular que no tenga deudas, pedir más dinero para llegar al mínimo de una hipoteca o esperar a terminar de pagar las deudas.

¿Te interesa contratar un seguro de vida con la hipoteca?

Hay que cuidar tu salud económica

Cuida también tu salud económica

Lo primero que debes tener en cuenta, al margen del dinero y el diferencial de la hipoteca, es si te interesa a ti tener un seguro de vida. Bien porque quieras dejar cubierto al otro titular o titulares del préstamo si te mueres o tienes un accidente grave, porque seas una persona precavida o por lo que sea.

Al margen de razones personales, si no te planteabas tener un seguro de vida antes de contratar la hipoteca y no te interesa especialmente tampoco después, la decisión se reduce a una cuestión económica. Es decir, tienes que mirar cuánto cobran al año por cada seguro de vida -se firma uno por cada titular-, si es una prima única financiada (PUF), si son cada año y cuánto cuestan.

El precio de un seguro de vida depende de varios factores, desde el sexo (pagan más los hombres por mayor riesgo de accidentes según las estadísticas), hasta la edad, pasando por enfermedades, trabajo, estilo de vida y aficiones. Dicho esto, la media de lo que suele costar es entre 200 y 300 € al año por persona, aunque el importe sube o baja cuanto mayor o menor es la cantidad de dinero que pides al banco.

Aquí es cuando tienes que echar las cuentas para saber si te compensa bajar el diferencial de la hipoteca a cambio de tener un seguro de vida. Es muy bonito pensar: aaaayy… me bajan el diferencial un 0,40 ó un 0,20 por tener un seguro de vida, ya, ya… ¿pero cuánto te cuesta ese seguro? ¿Y cuánto ahorras?

Si, por ejemplo, el seguro vale 250 € al año y eso supone que la cuota de la hipoteca sea 20 euros más baja al mes, multiplicas 12 meses por 20 y el resultado (240 €) te dice que te sale más o menos lo comido por lo servido. En ese caso el seguro te interesa porque por poco dinero te aporta una cobertura extra.

Pero si te ahorras  sólo 10 euros al mes (120€ al año) lo mismo no te compensa pagar 250 € al año por un seguro que no querías o incluso por dos si sois varios titulares. Cuanto menor es el plazo de la hipoteca menos te renta tener seguros porque menos te ahorrarás en intereses. Y cuanto menos tiempo queda de hipoteca, también ahorras menos porque ya pagas menos intereses.

Hay que echar cuentas y lo mejor es ir jugando con la calculadora porque la cuota de la hipoteca no es algo estable, sube o baja en función del Euríbor, y el seguro que ahora no te compensa a lo mejor sí lo quieres más adelante. Bien por rebajar la cuota hipotecaria o porque tu situación de vida ha cambiado.

Los seguros de vida han aumentado mucho desde que se firman con hipotecas. A los bancos les interesan porque quieren cobrar aunque te mueras o tengas un accidente grave. Aunque el banco lo va a intentar y pondrá problemas si no es así, no tiene por qué ser con la aseguradora que te digan -que suele ser suya-, puede ser la que tú quieras, siempre que lo demuestres presentando el contrato de la póliza.

Cuidadín con la letra pequeña de las hipotecas

Letra grande, ande o no ande

Letra grande, ande o no ande

Antes de firmar una hipoteca hay que leerla de arriba a abajo. La letra pequeña tiene mala fama y con razón… Esconde información que está a simple vista pero que da pereza leer porque la letra es canija y a veces está redactada de forma enrevesada.

Para no sufrir durante décadas con la hipoteca, lo mejor es no pecar de crédulos ni de ingenios y leerse todo bien. Si no se entiende, preguntar al banco o al notario es la solución. Más vale ser pesados que dejados.

Uno de los escollos es la vinculación. Seguros, tarjetas o productos con el banco se pueden asumir siempre que sea voluntariamente y siempre que hayas calculado que te interesa tenerlos porque ahorras o te llevas un valor añadido que te interesa.

Pero que no te metan un PUFo. La PUF (Prima Única Financiada) es una forma de pagar el seguro en una sola cuota y lo que normalmente no se sabe es que conlleva intereses (como la hipoteca) y, por tanto, sale más caro pagar así que por cuotas anuales.

Qué mal sabor de boca deja encontrarte que, de repente, te han quitado de la cuenta un dinero extra por un seguro que creías que no tenías o por, como ha pasado a mucha gente, tener un límite mínimo de intereses a pagar en la hipoteca que ha resultado ser una molesta cláusula suelo, que se lleva unos 1.200-2.400 euros más al año. ¡Y sin tener ni idea!

Otro aspecto que toca mucho la moral son las comisiones. Qué desagradable sorpresa te llevas cuando amortizas o te mandan el recibo a casa y te encuentras con que te cobran por ello. Da mucha rabia pagar, pero sobre todo no haberlo sabido antes. Es mejor estar enterado y evitar estos cobros antes de que los pretendan hacer.

Ni te cuento si empiezas con mal pie: pagando comisión por apertura del préstamo sin saber que te iban a cobrar por ello. Otras comisiones bastante desconocidas son la de subrogación (si te llevas la hipoteca a otro banco), la de cancelación (al terminar de pagar) y la de cambio del tipo de interés, que puede llegar a ser del 5%, y se aplica si pasas de una hipoteca fija a una variable. Pocos préstamos están totalmente libres de comisiones: por ejemplo Mari Carmen de Abanca y la Hipoteca Naranja de ING.

Ten cuidado también con la cuenta que te abra el banco para cobrarte la hipoteca. Aunque debería estar exenta de gastos, hay cuentas que te pueden suponer hasta 300 euros al año mantenimiento, tarjetas asociadas, compras a plazos y otras comisiones.

Por último, pregunta si los intereses de demora son tres veces el precio legal del dinero. Si es así está dentro de la legalidad. Si no, es abusivo y deben corregirlo para que no ocurra como en el pasado, que se ha llegado a exigir hasta el 29% en intereses por pagar con retraso una cuota.

Los derechos más desconocidos de las hipotecas

Pongamos luz donde más se necesita

Pongamos luz donde más se necesita

Cuando te comprometes con una hipoteca tienes muchos deberes… pero también derechos. Aprovechándose del gran desconocimiento generalizado en la mayoría de la población sobre el tema, la banca ha realizado multitud de tropelías como el redondeo al alza de las cuotas, intereses de demora abusivos, y la tristemente archifamosa cláusula suelo, entre otras cosas.

En todo ese océano de desconocimiento flotan algunos derechos fundamentales que tenemos y que a veces no sabemos, o no recordamos. Que no nos dé vergüenza usarlos o hacerlos valer, son nuestros y podemos utilizarlos.

Uno es el derecho a elegir la vinculación que se asume con el banco. No tienes por qué firmar cosas que no quieras. Lo único obligatorio es el seguro contra incendios, que entra dentro de las coberturas del seguro de hogar. Lo demás es opcional y sólo debes firmarlo si te interesa tenerlo (a ti, no al banco), porque esa bajada del diferencial que consigues a cambio de verdad compensa lo que pagas de seguros y otra vinculación, porque has calculado que de verdad ahorras. Míralo bien porque no siempre es así.

En caso de que asumas esa vinculación, tú puedes elegir con qué empresa contratar los seguros, no tiene por qué ser la que diga el banco. Lo único que te puede exigir es que, si te comprometes a tener seguros, lleves una póliza que lo demuestre, independientemente de cuál sea la aseguradora. Por defecto te hacen contrato con sus empresas, porque así ganan más dinero, pero puedes cambiarte a la que tú quieras, o incluso anular el seguro, porque sólo es necesario durante un tiempo para mantener el diferencial más bajo.

También puedes ir desde tres días antes al notario para que te explique con pelos y señales qué vas a firmar en la hipoteca, avisándote si ve algo raro. Este asesoramiento es gratuito, porque entra dentro de todo lo que pagas por sus servicios.

El banco también está obligado a contarte todo lo que firmas con la hipoteca, tanto derechos como obligaciones, así que no te vayas de la sucursal sin tener todo más claro que el caldo de un asilo.

Otra cosa que los bancos solían imponer, y desde hace un tiempo tenemos derecho a elegir, es la tasadora. Si la compra de una casa se realizar mediante hipoteca es obligatorio que una empresa independiente y profesional tase la vivienda. No tiene por qué ser la tasadora del banco, puedes escoger la que te parezca. Además ahorrarás dinero con ello.

Si las cosas te van mal y no puedes pagar todas tus deudas, tienes derecho a elegir cuál afrontar primero (casa, coche, préstamo personal…) y no la que te diga el banco. Y si al final ejecutan la hipoteca, puedes vivir en la casa mientras dure todo el proceso, que se puede prolongar durante más de un año.

¿Sabías que pagas más de seguros que de intereses?

Cuando el collar vale más que el perro

Cuando el collar vale más que el perro

Rebajar el diferencial a cambio de contratar seguros u otros productos como tarjetas, depósitos o planes de pensiones es una práctica muy habitual y extendida en el sector hipotecario.

Así como domiciliar ingresos y recibos no añade coste a la hipoteca, porque en algún sitio tienes que hacerlo, contratar seguros puede ser un gasto extra, que no siempre interesa asumir. Lo que ahorras de intereses por un lado -con un diferencial más bajo-, lo pagas por otro con los seguros.

Según un cálculo del periódico Cinco Días, para una hipoteca media de 107.000 euros a 21 años con un 1% de interés, el coste en seguros de hogar y vida es más alto que el de intereses.

Para ello se ha tenido en cuenta que, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el seguro medio de hogar ronda los 250 euros y el de vida los 400. Estos 650 euros representan más de la mitad (un 53%) del coste que un hipotecado paga por su préstamo al año.

Es decir, que los intereses, que en este caso serían de 560 euros al año, son menos de la mitad del coste que acarrea la hipoteca y son menores que la vinculación para conseguir pagar menos diferencial.

Ningún banco puede obligar a contratar seguros. El único obligatorio es el contra incendios, que se incluye en el seguro de hogar. Tampoco puede obligarte a que lo firmes con su compañía. Sí que te lo va a meter por los ojos… pero no tienes por qué firmar con su empresa, la ley dice que puedes elegir la aseguradora que quieras.

Para beneficiarte del descuento en el diferencial lo único imprescindible que pueden marcarte es que demuestres que tienes contratado ese seguro, con quien sea. Habitualmente, y si no dices lo contrario, te presentan sus compañías como la única opción, pues bien son suyas o tienen acciones que les reportan beneficios.

¿Por qué los bancos insisten en la vinculación? Por dos motivos. Uno es que te atan más que con una soga, como si no fuera ya bastante un préstamo por varias décadas, la nómina, los recibos, etcétera. El otro es que, el dinero que dejan de ganar por tener un diferencial más bajo que la competencia, lo compensan dando negocio a sus aseguradoras.

¿Compensa contratar seguros? Es algo que cada persona debe valorar, pues depende de cada situación y de cada hipoteca. Pero no por norma general, no te metas en productos que no te hagan ahorrar realmente o que no tuvieras pensado tener.

El sobrecoste te puede salir caro. El cálculo es que durante toda la vida de la hipoteca puedes estar pagando 2.000 euros más en seguros que si sólo pagaras intereses, siendo el pago global entre vinculación e intereses de 25.000 euros. Por eso es que cada vez que se puede conviene amortizar hipoteca anticipadamente, para quitarse años de pago por delante y muchos intereses.

¿Se puede tener una hipoteca sin seguros?

Compón la hipoteca como tú quieras, no como te diga el banco

Compón la hipoteca como más te convenga, no como te diga el banco

Sí, se puede. De hecho los bancos contemplan esta posibilidad. Lo que pasa es que, de entrada, te ofrecen los seguros a cambio de rebajar el diferencial, que es lo que utilizan como gancho para captar tu atención.

Por eso cuando ves sus escaparates lo que se anuncia en números gigantes y de colores es el diferencial. Ya van por el 1% los más bajos y por el 1,25% los más frecuentes.

Pero estas cifras son siempre y cuando aceptes las condiciones que te pone el banco, que suele ser la domiciliacón de la nómina, la contratación de seguros y tarjetas, y a veces usar su banca online, realizar cierta cantidad mínima de compras con tarjeta, meter dinero en un depósito y tener un plan de pensiones.

Con la hipoteca, el único seguro que hay que tener obligatoriamente por ley es contraincendios, que está dentro del seguro de hogar. El resto no son por ley sino que los bancos los convierten en obligatorios si te quieres rebajar el diferencial.

O sea que si no te importa tener Euríbor + 2,25% en vez Euríbor +1,25% no tienes por qué tener ni seguro de hogar ni seguro de vida, ni de protección de pagos, ni por supuesto tampoco ningún otro producto que aparezca como asociado a la hipoteca.

El precio a pagar es subir el diferencial entre un 0,10 y un 0,60 por cada producto que no contrates, lo que en una hipoteca media supone unos 60 € al mes, es decir unos  720 € al año. Dependiendo del interés que tengas en esos productos o en ahorrar dinero, es mejor que optes por tener o no los seguros. Echa c uentas y analiza tus intereses/necesidades.

Es esencial que preguntes al banco si la obligatoriedad de contratarlos para rebajar el diferencial es sólo para el primer año de la hipoteca o se extiende para toda la vida. En caso de ser sólo para un tiempo, puedes firmar los seguros y darte de baja en cuanto termine el plazo.

Otra opción es contratar el seguro el primer año con el banco y después darte de baja y contratarlo con otra compañía, la que tú elijas, con lo que posiblemente ahorres algo de dinero. Así cumples con el requisito de tener un seguro de hogar, de vida o de lo que te demanden, pero sin enriquecer al banco y sin pagar más por lo mismo.

Los seguros que ofrecen las entidades son con aseguradoras 100% de su propiedad o de las que son accionistas mayoritarios. Lo hacen para vincularte como cliente, ganar más dinero y que, en caso de que te mueras, el seguro de vida cubra lo que aún debes de hipoteca. El caso es cobrar.