La letra pequeña de la hipoteca crece para dar información más clara

¡Muerte a la letra de pulga pedorra en el contrato de la hipoteca!

¡Muerte a la letra de pulga pedorra en el contrato de la hipoteca!

La letra del contrato de la hipoteca es pequeña pero matona. Sobre todo porque te puede matar de un susto o a disgustos si no sabes qué dice.

Y con esa ventaja juegan los bancos: con que la letra es tan de pulga pedorra que nos da pereza mirarla hasta con lupa. Y eso que es fundamental porque, de lo contrario, nos podemos topar con alguna sorpresita desagradable.

Una cláusula suelo, un swap, un tipo de interés abusivo o cualquier otra cosita de las que los bancos usan al borde la (i)legalidad y alejados de la moralidad y de todo margen comercial razonable para sacarnos el dinero.

Como en la práctica no sólo no leemos el contrato de la hipoteca sino que ni siquiera lo entendemos, el Banco de España ha estipulado que a partir de octubre la letra de los productos bancarios, como hipotecas, créditos, avales, fianzas, garantías y depósitos, tenga una altura mínima de 2 milímetros, que es lo que considera un “tamaño apropiado para facilitar su lectura”.

¡Guau! De ésta que nos volvemos cíclopes o miopes, porque lo que se dice ver, no creo que a este nuevo tamaño podamos seguir viendo las cosas muy claras. Y no sólo por la letra sino porque, a pesar de estar en su obligación legal, no todos los empleados de banca te explican qué estas firmando, aunque parezca que sí te están contando algo más que lo que les dicen desde arriba que deben soltarnos.

En esto, el Banco de España tampoco se moja ni el talón, ya que dice que “cuando las entidades concedan créditos deberán actuar honesta, imparcial y profesionalmente, atendiendo a la situación personal y financiera y a las preferencias y objetivos de sus clientes, debiendo resaltar toda condición o característica de los contratos que no responda a dicho objetivo”.

Sí, sí, un trato preferente. Jua, jua. ¿Te ha dado, como a mí, tanta risa y pena al leerlo? ¿Y ande están las medidas para asegurar que esto se cumple? ¿O es que el Banco de España cree que la banca aplicará esto por las buenas? Ji-ji. La información estará más alta, ¿pero también más clara?

Tal vez ayude que todas las cabeceras de los documentos previos a un contrato deberán advertirnos cuándo estamos ante informaciones “especialmente relevantes”.

Aunque la dicha es buena, el Banco de España toma esta medida un poco tarde. Esto es como cuando se pone un paso de peatones donde ya han atropellado mortalmente a alguien, a pesar de que se pasaron la vida denunciando el peligro de cruzar por ese sitio.

Sea cual sea el tamaño de la letra, lo grave es que no lleguemos a leer o entender lo que firmamos con el banco. Y para esto aún no han inventado, ni ganas que tienen, un remedio contra la ignorancia financiera.

Por el momento el único que hay es nuestro interés en enterarnos de algo que nos toca de cerca y que debería importarnos, como mínimo, igual que la alineación de la Selección Española.

También ayudaría que los bancos hablaran más clarito: aunque metan tecnicismos, podrían aclararlos, y que no tuviéramos que preocuparnos de qué pone en grande o pequeño porque ninguna cosa nos perjudique o resulte una estafa.

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