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El seguro de vida: ¿una utilidad o una obligación?

Más vale prevenir que dejar deudas a los seres queridos

Aunque dentro de 3 meses ningún banco podrá negar una hipoteca si no se firma la vinculación, esos seguros, tarjetas, plan de pensiones, etcétera, se podrán seguir ofreciendo a cambio de bajar el diferencial, aunque nunca como condición indispensable para darte la hipoteca.

Una de las vinculaciones más frecuentes, después de domiciliar los ingresos y contratar un seguro del hogar, porque ahí viene el seguro contra incendios que sí es obligatorio en la hipoteca, es el seguro de vida.

Aunque puede suponer un gasto extra durante toda la hipoteca que aparentemente no sirve para nada, es una precaución importante a contratar, especialmente si firmas una hipoteca en solitario o para la persona del hogar que más ingresos o riesgos tiene, especialmente si se tienen hijos. El seguro de vida es básicamente para que si te mueres, el banco cobre todo lo que queda de pagar de hipoteca, por eso lo incluyen en el paquete de vinculación.

Si eso ocurre, tus herederos (padres o hijos) no tendrán el marrón de cargar con la deuda porque el seguro lo liquidará todo, tanto si quedan 2.000 como 20.000 o 200.000 euros. En un reciente informe se revela que las aseguradoras saldan 196 millones de euros al año en hipotecas por fallecimiento de uno de sus titulares. Es escalofriante: el seguro de vida se utiliza en unas 4.700 hipotecas al año en toda España.

En estos casos, de media pasan 11 años desde que se firma la hipoteca hasta que fallece el titular. El 40% de las muertes que se producen son en los 5 primeros años de vida de la hipoteca. Leyendo esto dan ganas de tocar mucha madera, pero las cifras -sean las que sean- están ahí y, además de que el banco cobra su préstamo, la familia de la persona fallecida no tiene que cargar con la pesadumbre adicional de heredar y saldar la deuda.

En estas hipotecas los seguros de vida liquidan de media unos 35.000 euros por préstamo. En el 10% de los casos la deuda está por encima de los 80.000 euros y en el 5% de los casos es superior a 110.000 euros. Está claro que las aseguradoras hacen negocio y los bancos más, porque hasta ahora obligaban a que la póliza la firmaras con una de sus empresas de seguros, lo que la hacía hasta el doble de cara que si se contrataba fuera.

Con la nueva ley, no sólo el banco no podrá obligarte a contratar el seguro de vida sino que, si decides hacerlo, no tendrá por qué ser con la empresa que te diga sino con la que tú quieras siempre que vaya ligado al préstamo y quien cobre el dinero si la palmas sea el banco.

Otro aspecto bastante desconocido de los seguros de vida es que los puedes mandar recalcular al banco cada año, ya que la cantidad que la aseguradora paga por la muerte del titular es la que queda por pagar de hipoteca, así que cada año que pasa, la deuda pendiente es menor y, por tanto, la cuota de la póliza debe ser menor también.

Para recalcularla basta con avisar al banco justo tras al pago de la última cuota antes de cumplirse el aniversario de la hipoteca. Por ejemplo, si la contrataste en marzo, tienes que hablar con tu gestor/a personal en febrero, justo después de haber pagado la mensualidad. Miras el capital que te queda pendiente de pago y lo comunicas solicitando una rebaja proporcional en la próxima cuota del seguro de vida.

La dación en pago, todavía más problema que solución

Más vale prevenir que curar

Más vale prevenir que curar

En España, la dación en pago continúa siendo una utopía, salvo en los contadísimos casos que se ha logrado. Bien por negociar duramente por el banco, por la presión de algún colectivo activista o por la Ley de Segunda Oportunidad, que en la práctica apenas ha solucionado un 10% de los casos de hipotecados con serios problemas.

En la oferta hipotecaria sólo hay una excepción: la Hipoteca Sin Más de Bankinter, que por eso mantiene su interés en Euríbor + 1,20% mientras que otras ya han rebajado su diferencial del 1%, porque es una hipoteca que, ante el impago de las cuotas, te permite entregar el piso y dar por saldada la deuda, olvidándote de seguir pagando al banco casi de por vida.

Hace poco veíamos que existe una tercera vía para conseguir la dación en pago: un seguro que por 2.000 – 3.000 euros, en caso de no poder asumir más el pago de la hipoteca, se encarga de todo, incluido pagar lo que debes al banco. Te quedas sin casa pero también sin deuda pendiente.

Estas tres cosas no son más que parches. ¿Quién constituye una hipoteca pensando en que dejará de pagarla? ¿Quién se compra una casa pensando en que se la van a embargar? Antes de meterse en el fregao de comprar un piso hay que tener muy claro que la deuda se puede asumir, incluso si aumenta considerablemente la cuota de la hipoteca porque suba el Euríbor, o si disminuyen los ingresos familiares.

Todavía se embargan un 1% de las hipotecas, que traducido a personas son 160 familias que al mes se ven a las puertas de perder su primera vivienda. Aunque la hipoteca es lo último que se deja de pagar en caso de apuro, el 5% de las que se firman no llegará a buen puerto.

Terminarán sin pagarse, con sus titulares en una lista de morosos y con la mayoría de esas casas embargadas. A pesar de que ha bajado el número de ejecuciones con respecto a los años más duros de la crisis, entre septiembre de 2014 y septiembre de 2015 se ejecutaron 65.000 hipotecas (incluidas no sólo primeras viviendas, también segundas, locales, garajes…).

Deben existir herramientas para atajar mejor estas situaciones si se producen, para que sea menos traumático y menos lesivo económicamente para las familias, pero lo primero es tener buenos filtros para no meterse en una hipoteca que de antemano se prevé que será morosa. Aquí la culpa no sólo es de la banca, nosotros también somos responsables del dinero que pedimos, otra cosa es que luego nos engañen con cláusulas y otras historias, o que la oferta sea abusiva.

Lanzan un seguro equivalente a la dación en pago

Los equilibrismos, mejor con red

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Con tanto impago terminado en ejecución hipotecaria, con tanta ejecución terminada en embargo y subasta del piso por cuatro duros, y con tanta gente que ha terminado en la calle sin casa y con una deuda pendiente imposible de pagar, por fin a alguien se le ha ocurrido sacar un seguro para atajar esta situación, si se produce.

El resultado acaba siendo como una dación en pago porque el seguro no impide que el banco ejecute la hipoteca y subasta la casa, pero sí que impide que le sigas devolviendo dinero para cubrir la cantidad que queda por pagar tras la subasta, que como suele ser por un precio irrisorio te deja con deuda pendiente, que el banco reclama hasta que saldas.

Y ya me dirás cómo rehace una persona su vida, si no tenía para pagar la hipoteca, si ha perdido su casa y si, encima, todavía debe al banco miles de euros.

Quizá por eso lo han llamado Seguro Reinicia. Para darle al botón de reiniciar y resetear tu vida, sin casa pero al menos sin deuda. Y sin tener que pagar intereses de demora, ni remuneratorios, ni costas judiciales. El seguro lo paga todo. Y, muy interesante, libera también al avalista de cargar con el marrón, en el caso de que alguien te hubiera avalado al firmar la hipoteca. La póliza incluye asesoramiento sobre tu contrato hipotecario y todo el proceso.

La empresa que lo saca al mercado se llama Preventia; con un seguro que se dedica a prevenir un desastre mayor si dejas de pagar la hipoteca tiene bien puesto el nombre.

Para una hipoteca de entre 100.000 y 150.000 euros se pagan entre 2.000 y 3.000 euros de póliza, que puedes soltar de una sola vez o, si lo prefieres, fraccionar el pago. El seguro sólo cubre la vivienda habitual y tiene un periodo de carencia (tiempo que puedes estar sin pagar) de seis meses.

La compañía, pionera en el lanzamiento de un seguro así, dice que lo comercializará en breve pero que no le importa venderlo a otras compañías que quieran incluirlo en su cartera de productos para hipotecas.

Es caro en sí, pero no lo es en comparación a lo que ofrece. Los seguros de hogar y vida parecen más baratos pero se pagan durante más años. Es como pagar de golpe la cuota de 10 años. Eso sí, vaya seguro agorero. Quien lo firme o el banco que lo incluya es porque cree que hay opciones de que dejes de pagar… Y tal y como están las cosas ningún banco quiere a gente así.

Entonces lo mismo este seguro se extiende como la pólvora que no se come un rosco. El tiempo lo dirá… Y ya veremos si lo incluyen a cambio de bajarte el diferencial, porque obligarte a firmarlo no pueden.