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¿Existen hipotecas con dación en pago?

Intenta quedarte con la casa por todos los medios

¿Te acuerdas de la dación en pago? Fue como la prima de riesgo: un término que ya existía, del que no se hablaba más que en el sector y tampoco siempre, y que de repente saltó a los informativos y todo el mundo oía hablar de él, poco a poco enterándose de qué era.

La dación en pago es entregar la vivienda al banco a cambio de cancelar la hipoteca. Suena a lo lógico… Si dejas de pagar la casa por la que te han dado la hipoteca, se la das al banco y listo. Se supone que pierdes hasta dinero porque todo lo que hayas pagado hasta el momento no lo recuperas.

¡¡Pero no!! El sistema está montado para que la banca siga ganando como sea. En cuanto dejas de pagar tres recibos, el banco te llama para negociar, si no es posible ejecuta la hipoteca y embarga la vivienda. Luego la saca a subasta por un precio ridículo, muchas veces quedándosela porque nadie la compra; estas subastas ni siquiera están bien anunciadas así que posibles compradores tampoco se enteran.

Pero no le basta con quedársela, te pide todo el dinero que falta entre lo que ha conseguido por el piso, muy tirado a la baja, y lo que te queda por pagar. Imagina si, además, como pasa ahora, muchas viviendas -como las compradas durante la burbuja- se venden por debajo de lo que costaron… ¡Para pegarse un tiro!

Por eso la dación en pago es algo a lo que nadie desea llegar, pero que todo el mundo querría si se viera en la desagradable situación de no poder pagar de ningún modo. La mejor salida parece dar el piso al banco y cancelar con ello la deuda completamente.

Desde 2013 Bankinter es la única entidad que acepta la dación en pago en uno de sus préstamos: la Hipoteca Sin Más, de ahí su nombre. Es a Euríbor + 0,99%, con un interés fijo del 1,50% el primer año. Para conseguirla tenéis que ingresar como mínimo 2.000 euros al mes entre todos los titulares, siendo posible lograr hasta el 80% del valor de la vivienda (tasación o precio de venta, el que sea más bajo) y se puede poner hasta a 30 años, siempre que el mayor no tenga más de 75 al terminar de pagar.

Es para la vivienda habitual y para darte ese diferencial, el banco quiere que domicilies los ingresos, firmes un seguro de hogar y otro de vida que deberán renovarse cada año. La vinculación más habitual, a la que además añade una pulla de plan de pensiones al que debes aportar, como mínimo, 600 € al año.

¿Pero de verdad interesa una hipoteca así? Pues sí pero no. Si denuncias el banco tras ejecutarte la hipoteca, antes un juez podía paralizar el desahucio si veía que tienes alguna cláusula abusiva en el contrato y como todos la tienen, no perdías la casa. De momento los jueces están a la espera de volverlo a hacer, pero podrán gracias a la opinión que sea espera favorable del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Si se hace bien el estudio previo y te hipotecas acorde a tus posibilidades, no tienes por qué perder la vivienda, aunque es cierto que te puede sobrevenir una desgracia te disminuya drásticamente los ingresos y te veas en esta situación. Entonces la dación de pago es la salida.

Por otra parte, los bancos tampoco son de ejución rápida. Tienen aún tantos pisos por vender que prefieren negociar y dar facilidades antes que quedarse tu casa. Así que, si te ves en esta situación, negocia cuanto puedas. A ti no te interesa perder la casa, pero es que al banco le interesa más el dinero que puedas pagar, aunque sea menos, que quedarse con la vivienda. Por eso, durante los años duros de la crisis, aceptó daciones en pago de forma excepcional, aunque la hipoteca no lo contemplara así en un principio.

Es un tipo de hipoteca que no se populariza porque la banca dice que tendría que subir los precios que oferta actualmente, aunque suena a excusa y más bien no lo hacen para que no cambies de opinión rápidamente y le endoses la casa con tal de no pagar más. Prefiere que pagues y por eso no se comercializan más Hipotecas Sin Más como la de Bankinter.

¿Qué es una oficina de intermediación hipotecaria?

¡¡Aprovecha que es ayuda especializada y gratuita!!

Si no puedes pagar tu hipoteca… Crees que no la podrás pagar dentro de un tiempo… O ya has dejado de pagarla, te interesa mucho todo lo siguiente, porque te vendrá genial contar con ayuda gratuita para no perder la casa.

Puedes conservarla gracias a una Oficina de Intermediación Hipotecaria. Vas, cuentas tu caso, estudian tu perfil económico para comprobar que de verdad no puedes pagar y te dan soluciones para salir adelante evitando que pierdas la casa por no pagar la hipoteca.

Sus mediadores estudian a fondo tu caso y le proponen a tu banco un acuerdo asumible para que no ejecute la hipoteca y te quite la casa. Hasta ahora, en el 60% de los casos han llegado a un acuerdo, según el Consejo General de la Abogacía Española.

Estos acuerdos consisten en que el banco te deje estar un tiempo sin pagar o pagando sólo los intereses, que es lo que se llama un periodo de carencia, hasta que tu situación económica mejora. O bien acepta una dación en pago, que entregues la casa a cambio de cancelar la deuda, y luego te quedes viviendo en el piso pagando un alquiler social, o sea una cantidad muy baja que sí puedas asumir.

Si fuera imposible y pierdes la vivienda, te consiguen otra donde vivir, no te quedas en la calle, aunque lo priotario siempre será encontrar la forma de que pagues y conserves la casa. Además de a ti, les interesa económicamente ya que una intermediación cuesta 300 € (que tú nunca pagarás), mientras que una ejecución hipotecaria se vas hasta los 7.000 €.

Para que te atiendan gratis en la oficina de intermediación hipotecaria tienes que tener dificultades reales para pagar la hipoteca, haberla dejado ya de pagar o estar en pleno proceso de ejecución hipotecaria. Además la casa debe estar en el mismo municipio que la oficina, ser la vivienda habitual y la única que tengáis. Consulta en este mapa si tienes alguna cerca.

Como ves, son los colegios de abogados de cada provincia, que te pondrán en contacto gratuitamente con la oficina que te corresponda y cuyas direcciones también puedes consultar en este listado de oficinas de intermediación hipotecaria.

Se empezaron a crear cuando, tras la brutal subida del Euríbor al 5,393% en julio de 2008 y con el paro que campaba a sus anchas, mucha gente se vio con al agua al cuello y no pudo pagar su hipoteca. En aquellos primeros y duros años de la crisis aumentó muchísimo el número de desahucios, parecía que en la tele no se hablaba de otra cosa.

El pionero para atajar el problema fue el Ayuntamiento de Terrassa (Barcelona), que acordó con el Colegio de Abogados de la localidad la creación de una oficina de intermediación hipotecaria que pudiera, como su propio nombre indica, mediar entre los bancos y las personas que no podían pagar sus hipotecas.

El ejemplo cundió y este tipo de oficinas se extendió como los champiñones en otros lugares de España con el mismo problema. Gracias a ellas se ha evitado que muchísima gente pierda su casa. A día de hoy siguen funcionando y puedes recurrir a la de tu localidad siempre que cumplas los requisitos que ya he mencionado.

Nadie quiere estar en esta situación, pero siempre es bueno saber que si te pasa tienes a quién recurrir para que hable gratis con el banco y en su mismo idioma, lo importante es llegar a un acuerdo y que no pierdas la vivienda.

Cómo evitar el desahucio por no pagar la hipoteca

Ideas que pueden salvarte

En España, en cuanto estás tres meses sin pagar la hipoteca el banco puede ejecutarla y comenzar el proceso de embargo, que por el camino saca la vivienda a subasta y que termina con que has perdido la casa y sigues debiendo dinero al banco, porque lo que obtuvo en la subasta suele ser una cantidad muy baja y no cubre lo que te queda por pagar de hipoteca.

Para evitar este dramón, en cuanto veas que tienes problemas para pagar o los vas a tener, habla con la entidad. Podéis pactar diferentes cosas mientras te recuperas y vuelves a pagar como siempre, aunque casi todas te saldrán caras:

  1. Una quita: que te reduzca parte de la hipoteca. El banco suele ser reacio pero con tal de cobrar, cosas más raras se han visto.
  2. Periodo de carencia: estar un tiempo determinado sin pagar nada, sólo intereses, sólo capital o simplemente menos cuota. Lo malo es que los intereses se acumulan y al final debes más dinero.
  3. Ampliar el plazo de la hipoteca: te reduce la cuota durante lo que te quede por pagar pero al final pagas más intereses.
  4. Cambiar las condiciones (novación) para adaptar la hipoteca a algo más asequible: el banco suele ser contrario y firmar un nuevo contrato tiene costes de notaría y registro que te corresponden y habría que conseguir que la entidad asumiera.
  5. Reunificar deudas: totalmente desaconsejable porque acabas pagando más y con un pago que falles puedes perderlo todo.
  6. Alquilar la vivienda: con ello pagas la hipoteca hasta que puedas hacerte cargo nuevamente. Eso sí, tendrías que meterte en casa de algún familiar o amigo…

Aunque algunas entidades, por la cuenta que les trae, intentan llegar a acuerdos para evitar ejecución, hay otras, sobre todo en los años duros de la crisis entre 2008 y 2012, que no se cortaron un pelo y lo mismo que se quedaron con promociones enteras de inmobiliarias morosas, le quitaron su piso a personas hasta el cuello de deudas.

Como no se han deshecho de todas estas viviendas, ciertas entidades estarán más dispuestas a negociar que otras, según los pisos que aún les queden por vender. Si no quieren negociar y ejecutan la hipoteca, hay otras formas de evitar que te echen a la calle.

Según el código de buenas prácticas al que se sumaron la mayoría de entidades, no se puede echar a familias monoparentales con dos hijos, mayores de 60 años, familias numerosas, con un menor de 3 años o una persona dependiente o discapacitada, donde haya víctimas de violencia de género o desempleados que hayan agotado todas las prestaciones.

Como estos supuestos sólo cubren a una pequeña parte de las familias que se enfrentan a un desalojo, te puedes agarrar a otras cosas, como que la hipoteca suponga más del 50% de los ingresos del hogar, ganéis menos de 3 veces el IPREM, que esa vivienda sea la única que tengáis o demostrar que durante los 4 años anteriores habéis perdido la capacidad de pagar porque las cosas se os han torcido más que una secundaria en un puerto de montaña.

Una de las mejores soluciones es buscar si el banco ha vendido tu hipoteca a un fondo de inversión. Es lo que se llama titulización y, aunque sigue administrando tu préstamo y cobrándote por él, ya no es el dueño y ha perdido el derecho a reclamarte la deuda. Cualquier juez tirará para atrás la ejecución si tu hipoteca está titulizada.

También paralizará el embargo si denuncias al banco por cláusulas abusivas en la hipoteca. Se calcula que entre el 80% y el 90% de los préstamos tiene alguna, así que lo tendrás fácil. Esta denuncia pasa por delante de la ejecución y, hasta que no se resuelva, no pueden echarte. No es una solución definitiva pero ganas los años que tarde todo en resolverse en los juzgados.

La dación en pago, que muchos pedían a gritos hace años, sólo es la solución si ves que es imposible conservar la vivienda. La perderías igualmente, pero al menos no arrastrarías una deuda pendiente y podrías empezar de cero sin cargas. Sólo la Hipoteca Sin Más de Bankinter la contempla en su contrato; el resto de bancos se resisten a aceptarla y, de hacerlo, exigen que todos estéis en paro, no haya avalistas, no tengáis más bienes y la hipoteca no supere los 200.000 €.

Guía básica de hipotecas: ¿y si algo sale mal?

Una aventura para la que hay que prepararse

Una aventura para la que hay que prepararse

¿Y si la cosa sale mal? Para evitarlo, toma nota de esta información, que más vale conocer para prevenir y lamentar.

CLÁUSULAS ABUSIVAS. Aunque han ganado mala fama en prensa y están siendo tumbadas poco a poco en los tribunales, aún se utilizan algunas. Lee detenidamente el contrato y ponlo en manos de un abogado especialista para que no te cuelen ninguna.
El notario también tiene el deber de avisarte de cláusulas ilegales o abusivas. Pregúntale antes de firmar nada. Aún se usan el método 360/365, la cláusula de vencimiento anticipado, el pago de todos los gastos de la hipoteca, etcétera. Ya no se usan cláusula ni redondeo al alza de las cuotas, por ejemplo, pero no está de más mirar todo para que el banco no incluya nada raro.
INTERÉS DE DEMORA. Si te retrasas en un pago, el banco no te puede exigir más de 3 veces el precio legal del dinero, que está en el 4%, así que no te puede pedir como interés de demora más de un 12%.
DACIÓN EN PAGO. Es entregar el piso al banco a cambio de saldar la deuda pendiente. Sólo hay una hipoteca que lo permita hacer desde el principio, es la Hipoteca SIN MÁS de Bankinter. Se empezó a hablar de la dación en pago cuando las cuotas se encarecieron mucho por el subidón del Euríbor en el 4% – 5% en 2007 y 2008.
Esto trajo impagos y, con ellos, la gente quiso dar el piso y saldar la deuda, algo que no funciona así en el sistema actual. La banca ha amenazado en varias ocasiones con que si la dación en pago se generalizara, subirían de precio las nuevas hipotecas para que el banco cubra el riesgo de impago si se tiene que quedar con la vivienda.
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IMPAGO, EJECUCIÓN, EMBARGO. ¿Cómo es entonces el sistema actual? Al tercer impago de la cuota (antes era el sexto) el banco ejecutará la hipoteca. Significa que la entidad ordena la venta del inmueble hipotecado. El piso se embarga, o sea se pone a nombre del banco, sale a subasta y se malvende por debajo de su valor, con lo que el hipotecado sigue debiendo dinero al banco. Es un sistema ruinoso para quien cae en sus garras.

LEY HIPOTECARIA. Es más antigua que la tos y no cubre todos los supuestos actuales. Algunas de las cosas mencionadas en esta guía especial van a cambiar porque el Gobierno se trae entre manos la tan esperada e imprescindible reforma de la Ley Hipotecaria, que aún no se sabe cuándo saldrá adelante. Han comentado algunas líneas que seguirá pero deben consensuar con otros partidos políticos y, sobre todo, tener la buena voluntad de sacarla adelante a pesar de las quejas de la banca.

Devolver el dinero por los abusos, un azote económico para la banca

La banca vive ambiente de funeral

La banca vive ambiente de funeral

Este año ha pasado de ser el que la banca preveía como el primero y definitivo de su recuperación al mayor azote económico en décadas.

Aunque sabe que acabará pagando sus pecados, por el momento se niega a devolver dinero si no es con sentencia judicial de por medio. Y eso que ya hay dos que la condenan a lo grande: una es la del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre las cláusulas suelo, que reconoce la devolución total del dinero cobrado de más; y la otra es la de diciembre de 2015 sobre los gastos de formalización de hipoteca.

Si bien esta última sólo condenó a BBVA y Banco Popular, las asociaciones de consumidores ven que puede hacerse extensible a todas las hipotecas porque se habla de que, en general, es abusivo cargar al cliente con todo el pago de notaría, registro e impuestos en la formalización de una hipoteca, pago que debería ser compartido a partes iguales entre el cliente y el banco.

Las cláusulas suelo suponen un impacto económico para la banca de alrededor de 4.000 millones, cifra que algunas previsiones aumentan hasta los 7.500 ó 10.000. De otro lado, la devolución de los gastos de la hipoteca alcanzaría los 18.000 millones, cifra que sale de multiplicar 6 millones de hipotecas afectadas (otras veces se dice que son 8 millones) por una media de 3.000 euros que puede reclamar cada cliente.

Pero como la banca ha abusado de lo lindo, le siguen cayendo palos judiciales, también por las hipotecas multidivisa, que en especial a Bankinter están azotando últimamente en los juzgados. Se trata de préstamos que se firmaron en una moneda extranjera (francos, yenes, dólares…) y que, al apreciarse (subir su valor), pasan a ser más caros cada mes y a aumentar la deuda total.

La banca también debería preocuparse por el IRPH, un índice hipotecario que cotiza por encima del 2% y que encarece mucho la cuota mensual en comparación con el Euríbor, que lleva casi un año en negativo y que siempre ha estado por debajo del IRPH. Los afectados por este abuso bancario reclaman que se les pase a Euríbor + 1%, lo que haría que la banca deje de ingresar al menos la mitad de beneficios que con IRPH.

Y qué decir de la dación en pago… El otro día un juez sentenció al banco a aceptar el piso a cambio de cancelar la deuda. Si esta fórmula se incluyera en el contrato desde el principio, porque lo actual se condene por ley o por el clamor social, la banca cobrará ese riesgo al cliente. Le cobrará más por la hipoteca, porque si un día deja de pagar no conseguirá tanto dinero como ahora, que subasta la vivienda y, como obtiene por ella un importe ridículo, aún reclama a una familia extenuada económicamente el resto de la deuda.

Con todos estos frentes abiertos y otros abusos que pueden reclamarse, aunque la banca se niegue a devolver el dinero o dejar de aplicar ciertas cláusulas salvo sentencia judicial que le condene expresamente, ya va pensando en cómo hacerlo, de dónde sacar el dinero y cómo recuperar un ritmo alto de ganancias. El Banco de España lleva años pidiéndole que ahorre para hacer frente a la cláusula suelo, pero no será suficiente si tiene que devolver todo el dinero (y no sólo desde mayo de 2013) y si, además, le reclamamos los gastos de formalización de las hipotecas y demás abusos.

La dación en pago, todavía más problema que solución

Más vale prevenir que curar

Más vale prevenir que curar

En España, la dación en pago continúa siendo una utopía, salvo en los contadísimos casos que se ha logrado. Bien por negociar duramente por el banco, por la presión de algún colectivo activista o por la Ley de Segunda Oportunidad, que en la práctica apenas ha solucionado un 10% de los casos de hipotecados con serios problemas.

En la oferta hipotecaria sólo hay una excepción: la Hipoteca Sin Más de Bankinter, que por eso mantiene su interés en Euríbor + 1,20% mientras que otras ya han rebajado su diferencial del 1%, porque es una hipoteca que, ante el impago de las cuotas, te permite entregar el piso y dar por saldada la deuda, olvidándote de seguir pagando al banco casi de por vida.

Hace poco veíamos que existe una tercera vía para conseguir la dación en pago: un seguro que por 2.000 – 3.000 euros, en caso de no poder asumir más el pago de la hipoteca, se encarga de todo, incluido pagar lo que debes al banco. Te quedas sin casa pero también sin deuda pendiente.

Estas tres cosas no son más que parches. ¿Quién constituye una hipoteca pensando en que dejará de pagarla? ¿Quién se compra una casa pensando en que se la van a embargar? Antes de meterse en el fregao de comprar un piso hay que tener muy claro que la deuda se puede asumir, incluso si aumenta considerablemente la cuota de la hipoteca porque suba el Euríbor, o si disminuyen los ingresos familiares.

Todavía se embargan un 1% de las hipotecas, que traducido a personas son 160 familias que al mes se ven a las puertas de perder su primera vivienda. Aunque la hipoteca es lo último que se deja de pagar en caso de apuro, el 5% de las que se firman no llegará a buen puerto.

Terminarán sin pagarse, con sus titulares en una lista de morosos y con la mayoría de esas casas embargadas. A pesar de que ha bajado el número de ejecuciones con respecto a los años más duros de la crisis, entre septiembre de 2014 y septiembre de 2015 se ejecutaron 65.000 hipotecas (incluidas no sólo primeras viviendas, también segundas, locales, garajes…).

Deben existir herramientas para atajar mejor estas situaciones si se producen, para que sea menos traumático y menos lesivo económicamente para las familias, pero lo primero es tener buenos filtros para no meterse en una hipoteca que de antemano se prevé que será morosa. Aquí la culpa no sólo es de la banca, nosotros también somos responsables del dinero que pedimos, otra cosa es que luego nos engañen con cláusulas y otras historias, o que la oferta sea abusiva.

Lanzan un seguro equivalente a la dación en pago

Los equilibrismos, mejor con red

Los equilibrismos, mejor con red

Con tanto impago terminado en ejecución hipotecaria, con tanta ejecución terminada en embargo y subasta del piso por cuatro duros, y con tanta gente que ha terminado en la calle sin casa y con una deuda pendiente imposible de pagar, por fin a alguien se le ha ocurrido sacar un seguro para atajar esta situación, si se produce.

El resultado acaba siendo como una dación en pago porque el seguro no impide que el banco ejecute la hipoteca y subasta la casa, pero sí que impide que le sigas devolviendo dinero para cubrir la cantidad que queda por pagar tras la subasta, que como suele ser por un precio irrisorio te deja con deuda pendiente, que el banco reclama hasta que saldas.

Y ya me dirás cómo rehace una persona su vida, si no tenía para pagar la hipoteca, si ha perdido su casa y si, encima, todavía debe al banco miles de euros.

Quizá por eso lo han llamado Seguro Reinicia. Para darle al botón de reiniciar y resetear tu vida, sin casa pero al menos sin deuda. Y sin tener que pagar intereses de demora, ni remuneratorios, ni costas judiciales. El seguro lo paga todo. Y, muy interesante, libera también al avalista de cargar con el marrón, en el caso de que alguien te hubiera avalado al firmar la hipoteca. La póliza incluye asesoramiento sobre tu contrato hipotecario y todo el proceso.

La empresa que lo saca al mercado se llama Preventia; con un seguro que se dedica a prevenir un desastre mayor si dejas de pagar la hipoteca tiene bien puesto el nombre.

Para una hipoteca de entre 100.000 y 150.000 euros se pagan entre 2.000 y 3.000 euros de póliza, que puedes soltar de una sola vez o, si lo prefieres, fraccionar el pago. El seguro sólo cubre la vivienda habitual y tiene un periodo de carencia (tiempo que puedes estar sin pagar) de seis meses.

La compañía, pionera en el lanzamiento de un seguro así, dice que lo comercializará en breve pero que no le importa venderlo a otras compañías que quieran incluirlo en su cartera de productos para hipotecas.

Es caro en sí, pero no lo es en comparación a lo que ofrece. Los seguros de hogar y vida parecen más baratos pero se pagan durante más años. Es como pagar de golpe la cuota de 10 años. Eso sí, vaya seguro agorero. Quien lo firme o el banco que lo incluya es porque cree que hay opciones de que dejes de pagar… Y tal y como están las cosas ningún banco quiere a gente así.

Entonces lo mismo este seguro se extiende como la pólvora que no se come un rosco. El tiempo lo dirá… Y ya veremos si lo incluyen a cambio de bajarte el diferencial, porque obligarte a firmarlo no pueden.

¿Será la dación en pago una alternativa real algún día?

Por ahora sólo es un bonito sueño

Por ahora sólo es un bonito sueño

La dación en pago tras una ejecución hipotecaria es entregar el piso a banco a cambio de cancelar la deuda. Y ya está, nada más: te marchas e intentas rehacer tu vida como puedas, sin casa pero al menos sin deber dinero.

Actualmente si la entidad bancaria ejecuta la hipoteca, el piso sale a subasta, comprándolo normalmente la misma entidad por un valor muy inferior (40% – 60%) al del mercado.

Después, la entidad sigue reclamando que pagues el resto hasta cumplir con toda la deuda. Algo inviable, súper difícil de conseguir por no decir imposible para alguien que ha dejado de pagar la hipoteca y que, además, se acaba de quedar sin casa. ¿Acaso hay alguien capaz de cumplir con semejante deuda si precisamente ha dejado de pagar el piso porque no tiene dinero?

Para nadie es plato de buen gusto perder la casa y si se deja de pagar, al menos en España con la mentalidad que tenemos, es porque ya se han agotado todos los recursos, se han dejado de abonar otras muchas cosas antes y sólo queda para comer o a veces ni eso.

La dación en pago es algo que se pide mucho desde que estalló la crisis y con ella las ejecuciones hipotecarias que han llevado a muchas familias al desahucio o al borde él, por no poder pagar las cuotas al quedarse en paro, mermar sus ingresos, subir increíblemente la cuota cuando el Euríbor estuvo tan alto…

Los bancos no quieren ni oír hablar de ella porque les supone quedarse con un piso y, según ellos, perder dinero o dejar de ganarlo, porque ya acumulan muchas viviendas procedentes de las inmobiliarias y promotoras que también les han dejado a deber pasta. Están saturados de pisos y les cuesta venderlos, no quieren más.

Actualmente, Bankinter sí que ofrece la Hipoteca Sin Más, a Euríbor + 1,50%, en la que la garantía real, la única garantía si dejas de pagar es la casa. Dación en pago pura y dura. El resto de bancos no quiere saber nada de ello. Aunque el Gobierno ha hecho dos normativas para que las familias con más problemas económicos pudieran acogerse a ella y no perder el piso, en la práctica han sido papel mojado que no han beneficiado a casi nadie.

Si acaso a la banca, que sigue sin aceptar ni aplicar la dación en pago. ¿Será entonces una alternativa real en los próximos meses o años? Ahora que ha habido cambios políticos en las alcaldías de las principales ciudades españolas y que sus partidos incluyen la dación en pago en el programa electoral, quién sabe si podría suceder. Quizá si a nivel nacional hubiese otro Gobierno y éste reformara la Ley Hipotecaria de verdad, no con parches como se ha hecho hasta ahora, podría haber esperanza para el cambio.

Quien lo hiciera tendría que echarle un par y no depender económicamente de préstamos bancarios para financiar su partido ni su legislatura, porque si no los bancos se le echarían encima como lobos vengativos y llorones.

Novedades de hipoteca y vivienda en la Declaración de la Renta

Es el tema estrella

El tema estrella hasta el verano

Como siempre por estas fechas, ya está aquí la cita con Hacienda. Este año, la campaña de la Renta 2014 ha arrancado el 7 de abril y terminará el 30 de junio.

Lo bueno de tener hipoteca es que te la puedes desgravar. Si a lo largo del año pasado te han retenido bastante IRPF y has pagado las cuotas mensuales y/o amortizado anticipadamente, Hacienda te devolverá el 15% de hasta 9.040 €, lo que vienen siendo un máximo de 1.356 €. Si la hipoteca al 50%, la otra persona puede hacer lo mismo.

Todo esto es válido para pisos comprados en País Vasco y Navarra en cualquier fecha o en el resto de España antes del 1 de enero de 2013, siempre y cuando te hayas desgravado dicha hipoteca en años anteriores.

Se ve que hay ganitas de que Hacienda devuelva la pasta porque en las primeras horas se presentaron más de 145.000 declaraciones, un 38% más que el año pasado. Si lo haces por Internet tienes desde ya hasta el 30 de junio. De manera presencial, del 11 de mayo al 30 de junio.

Como novedad, si en 2014 has vendido tu piso tras una ejecución hipotecaria judicial o notarial, o como resultado de una dación en pago al banco, no tendrás que tributar por las ganancias obtenidas. ¡Ufff! Menos mal… Con esto se hace justicia a un tema sangrante: que tengas que deshacerte del piso porque no puedes pagarlo y que encima Hacienda te pidiera dinero como con cualquier otra venta de vivienda, en la que entiende que has tenido una ganancia y por eso te reclama una parte.

Para evitar picardías, Hacienda exige que no tengas otros bienes con los que haber hecho frente a la deuda del piso perdido, y que debieras el dinero a una entidad que legalmente pueda conceder préstamos hipotecarios.

Si el año pasado vendiste un piso comprado entre el 12 de mayo y el 31 de diciembre de 2012, te puedes ahorrar hasta el 50% de los impuestos. Para seguir evitando picardías, Hacienda no cuenta la venta entre miembros o empresas de la misma familia.

Si tienes una segunda residencia también debes rendir cuentas al Fisco. Si la alquilas, tienes que declarar las ganancias anuales. Si está vacía, Hacienda te cobrará un 2% de su valor catastral o un 1,1% si se ha sido revisado después de 1994. ¿Y eso? Porque supone que tienes mayor poder adquisitivo que los que no gozan de otra vivienda en propiedad, y te cobra por ese supuesto rendimiento económico que te da la casa.

Todos sabemos el gustirrinín que da hacer trampas a Hacienda y ahorrarse unos euros, pero ten mucho ojo porque está a la que salta. Han agudizado los controles, al menos de desgravación de hipoteca y de cuenta vivienda, y te obligan a devolver lo que has ganado si no tenías derecho a ello.

La vivienda te puede dar otras alegrías en forma de desgravación, que dependen de dónde residas. Las comunidades autónomas tienen libertad para marcar sus propias desgravaciones, así que infórmate de las novedades que hayan surgido, por si te puedes ahorrar o recibir unos euretes con los que no contabas.

Habrá 5 años para pagar la deuda pendiente tras el embargo

Aún hay mucha tela que cortar

Aún hay mucha tela que cortar

La sabiduría popular dice que segundas partes nunca fueron buenas… Menos mal que las segundas oportunidades sí son bien recibidas. Ahora a ver si funciona y de verdad es útil.

Me refiero a la que llaman ley de segunda oportunidad, que el Gobierno ha aprobado recientemente mediante un Decreto Ley.

Como su nombre indica, se pretende dar una segunda oportunidad económica a los autónomos, pequeñas empresas y familias que no pueden hacer frente a sus deudas. En el caso de las últimas, la más común e importante es la hipoteca.

Aunque no se ha establecido la tan querida y pedida dación en pago (entregar el piso al banco a cambio de cancelar toda la deuda), sí que se ha aprobado que la familia pueda acordar de manera extrajudicial (sin juicios ni demandas) con el banco el pago de la deuda, quitando los intereses o aplazando los pagos, etc.

También que, una vez embargada la vivienda, si el importe que el banco ha sacado por ella en una subasta no cubre la deuda que la familia tenía por la hipoteca (lo que suele ocurrir), ya no se debe más dinero durante 5 años.

Si en esos 5 años siguientes la situación mejora (heredan, les toca la lotería, encuentran un trabajo muy bien remunerado) y son capaces de hacer frente a la deuda, el banco va a exigir que lo haga. También si al principio los hipotecados parecían insolventes y luego se descubre que tenían patrimonio oculto o cosas por el estilo. Pasados esos 5 años el banco ya no te puede reclamar ni un céntimo.

Todo este proceso será tutelado por un juez y dice el Gobierno que va encaminado a que no se arruinen las familias, pero claramente se ve que a quien no se quiere que quiebre la banca.

También se amplían los requisitos para que más familias puedan beneficiarse del Código de Buenas Prácticas, que entró en vigor hace justo dos años y que, como se preveía, ha sido muy tibio y sólo ha permitido que el 8% de las familias desahuciadas puedan acogerse a él. Ahora los ingresos exigidos son de máximo 22.365 € anuales (antes 19.170 €) y el tiempo queda prorrogado hasta 2017. También se permite que a estas mismas familias se les deje de aplicar la cláusula suelo si la tenían vigente.

A la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) le parece que esto es insuficiente y que de una vez por todas se necesitan medidas reales que alivien la situación de las más de 570.000 familias que no pueden pagar la hipoteca.

Dicen que cuando hay acuerdos extrajudiciales la cosa se queda en manos de los acreedores (el banco al que le debes la pasta), lo que se traduce en una desventaja para el moroso porque la otra parte impone condiciones que sólo benefician a sus intereses. Además creen que 5 años son muchos (hasta ahora eran 15) y que con un año es suficiente para ver si una familia se recupera o no dela muerte económica.