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La banca no subirá de momento las nuevas hipotecas

Os estamos viendo …

La banca tiene los ojos de todo el mundo puestos en su oferta hipotecaria. Parece tan evidente que ahora podrían subir el precio de las nuevas hipotecas para repercutir a los clientes el pago de los impuestos que ahora asumirá la banca, que los banqueros están siendo cautos y, por el momento, no encarecerán los precios.

Ya que la Autoridad que el Gobierno ha planeado para vigilar a la banca no entrará en funcionamiento hasta bien entrado 2019 o quién sabe si hasta más tarde, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) mirará que los bancos no suban los precios haciéndoles inspecciones sorpresa, entre otras cosas.

A su vez parte de la banca, a través de Funcas (Fundación de las Cajas de Ahorros), le ha quitado importancia al impacto económico que tendrá ahora el pago de impuestos para las entidades, diciendo que no es cero, pero sí poco. ¿Entonces por qué tanto miedo a que el Tribunal Supremo les hubiera cargado con el gasto? No creo que fuera sólo por si les toca pagar también lo de hipotecas pasadas.

A la banca no le hace falta subir el precio de los préstamos, van a subir solas por otros motivos. Primero: porque el Euríbor está en una lenta pero segura carrera de ascenso, cerrando cada mes un poquito por encima que el anterior. Segundo: porque a finales del año que viene cambia la presidencia en el Banco Central Europeo (BCE) y el nuevo que va a entrar ya ha dicho que subirá los tipos de interés, actualmente en el 0%, lo que siempre influye directamente en el Euríbor.

Pero no nos fiemos, quizá dentro de un tiempo sí suban mediante la vinculación, como incluir también el seguro del coche o algo parecido. Pero lo tienen complicado porque si quieren seguir compitiendo por captar clientes la única opción que tienen es subir las hipotecas todos casi a la vez o que uno se atreva a hacerlo y le sigan los demás, como cuando hay guerra de precios, que de repente uno baja el precio y quien quiere de verdad ganar clientes le sigue abaratando su oferta también.

Tras el decretazo del que el Gobierno se valió hace casi dos semanas para contradecir al Tribunal Supremo, encargando a la banca el pago del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD), el nuevo plan es que las entidades corran con todos los gastos de las hipotecas excepto la tasación. Ya está aprobado en el Congreso como parte de la nueva reforma hipotecaria.

Y si ya tengo la hipoteca firmada de antes… ¿Puedo reclamar? Sí, otra cosa es que tengas éxito. El abogado que logró que el Tribunal Supremo cargara el pago del impuesto a la banca -aunque luego sabemos que dijo lo contrario- opina que como sí lo dijo así una vez el Supremo, aunque luego se desdijera, hay recorrido para reclamar, aunque al final te puedes encontrar con que el Supremo te tumba el caso. Lo mejor… Esperar por el momento a ver qué pasa. Seguramente en el futuro sí podamos reclamar todo con la garantía de saber que ganaremos el caso, pero de momento es incierto.

La banca paraliza las hipotecas hasta saber si pagará los impuestos

La banca echa cuentas sobre lo que más necesita ahora

El tema de los impuestos de las hipotecas está que arde. Hasta que el Tribunal Supremo decida el próximo 5 de noviembre si el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD) lo pagaremos los clientes o la banca, las entidades están muuuuy asustadas.

Y no precisamente por Halloween sino por el dineral que se les viene encima para pagar si al final tienen que asumir el IAJD enterito. Entidades como Bankia han dado la orden de paralizar todas las firmas de hipotecas que ya estén concedidas porque… ¡¡Quieren subir los precios!!

Se trata de sacar a los nuevos que se hipotequen el dinero que deberán pagar a quienes ya se hayan hipotecado. A falta de saber si el pago del impuesto será retroactivo o no, esto es, si nos devolverán el dinero que pagamos en hipotecas ya firmadas o sólo en las nuevas que se contraten, la banca intenta nadar -sin ahoragarse- y guardar la ropa, porque aunque sólo tengan que hacerse cargo de los nuevos impuestos, ya es un dinero que no tenían previsto y por el que encarecerán los nuevos préstamos.

De hecho la reacción de la banca no se ha hecho esperar… Además de paralizar la firma de las hipotecas que ya estaban concedidas, están ralentizando aposta la concesión de las nuevas. Algunos carteles en la puerta de sus oficinas o avisan en sus páginas web de que por fallos técnicos es imposible ahora dar hipotecas o que en ese momento las hipotecas no están disponibles.

Con esta burda cortina de humo, la banca gana tiempo para estudiar el impacto que el pago de impuestos tendrá en sus cuentas y ha echado el cierre a la caja mientras calcula cuánto le costará y cuánto tendrá que encarecer las nuevas hipotecas para no perder ni un euro.

O sea que si estás a punto de firmar una hipoteca, hazlo cuanto antes, antes de que el banco se eche para atrás y te quiera empeorar las condiciones. O bien no firmes y espera a ver si la banca paga el impuesto. Será difícil, pero lo suyo es que consiguieras que te respetaran las condiciones pero sin pagar el impuesto ni otros gastos de la hipoteca, ya que de lo contrario tendrás que terminar reclamándolo más adelante.

Este caos que ha creado el Tribunal Supremo también se está notando en las notarías, donde algunos clientes se están negando a firmar que pagan el impuesto y reclaman que se haga cargo el banco. El Congreso, por su parte, ha acordado que en la nueva reforma hipotecaria, que lleva ya más de año y medio de retraso, bancos y clientes compartan los gastos de la hipoteca. De todos modos, no harán nada definitivo hasta saber la sentencia del Tribunal Supremo del próximo 5 de noviembre, donde todos tenemos bien fija la mirada.

Quién pagará los impuestos… ¿Nosotros o el banco?

Qué manera de poner a prueba nuestra paciencia

Donde dije digo, digo Diego… Y vaya cachondeo. El lunes pasado el Tribunal Supremo modificó un artículo del reglamento de la ley hipotecaria y no un artículo cualquiera, sino precisamente el que atañe al pago del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD), el que pagas cuando firmas una hipoteca y que supone lo más caro de todos los gastos que acarrea firmarla.

Es precisamente lo único que el mismo Tribunal Supremo dijo en marzo de este año que debíamos pagar los clientes. Ya había reconocido anteriormente que el cliente puede esperar que el banco corra con el resto de de gastos de la hipoteca, al menos el registro de la propiedad y las copias de la hipoteca que el banco se queda.

Pero claro… No tuvo valor de sentenciar que el banco es quien debe hacerse cargo de los impuestos. ¿Por qué? Sencillamente porque es lo más caro, se ha estado pagando en todas las hipotecas desde años, así que la anulación de este pago supondría una pérdida de dinero para la banca, tanto en las futuras hipotecas, en las que debería hacerse cargo del pago del impuesto a partir de ahora, como en las hipotecas ya firmadas, al menos hace 4 años o que haga menos de 4 años que las terminaste de pagar.

Esta maravilla de noticia es la que recibíamos el lunes: que el Tribunal Supremo se desdecía con respecto a su postura anterior y entonces el banco debía pagar el impuesto, abriendo la puerta al ahorro para los nuevos hipotecados y a las reclamaciones para los antiguos. Peeeeero… Poco dura la alegría en casa del pobre.

Cuando no habíamos terminado de celebrarlo, va el Supremo y nos agua la fiesta ooootra vez, diciendo que bueeeeeno, lo tiene que pensar mejooooor, y que claro, como este bombazo tiene una gran repercusión social y económica, deja sin efecto lo que dijo el lunes (ooooohhhh) porque tiene que repensar su decisión. ¿¿¿Ein???

¡¿Pero cómo se come eso…?! Es una falta de seriedad y la primera vez que el Supremo lo hace. Cómo se nota que no quiere perjudicar a la banca. En el fondo sabe lo que tiene que hacer: evitar que paguemos el impuesto y cargárselo a las entidades, porque es quien realmente saca partido de que la hipoteca se firme ante notario y se inscriba en el registro de la propiedad.

Al igual que a los políticos, le da miedo que dos docenas de bancos se le echen encima, por su inmenso poder, en cambio no tiene miedo de que los 8 millones de hipotecados nos echemos a la calle a protestar activa y masivamente para reclamar lo que es de justicia, lo que es nuestro. Algo estamos haciendo mal nosotros también, cuando andamos tan dormidos, tan pasivos esperando a ver por dónde le sopla el viento al Supremo.

De momento no se sabe cuándo habrá una nueva sentencia, una firme y definitiva de la que un tribunal tan serio no se retracte días después. Esperemos que sienta el aliento de Europa en la nuca, único motivo por el que suele dictar sentencias contrarias a la banca, y esos 31 magistrados que van a votar sobre el caso nos permitan por fin recuperar los impuestos que pagamos abusiva e injustamente, y poder recuperar así todos los gastos de la hipoteca, que de media oscilan entre los 2.500 y los 3.000 € por hipoteca.

De momento vamos pasito a pasito, creíamos que habíamos ganado la batalla definitiva, esa que nos abre la puerta a ganar la guerra, que en realidad no ganaremos definitivamente hasta que el banco nos devuelva todo el dinero. Eso sí… Preparémonos porque si no tuviéramos que pagar los impuestos, ya buscará la banca la manera de repercutirnos el gasto por otro lado como acostumbra a hacer. Ya sabes… La banca nunca pierde.

Un juez dice que el BBVA pague los impuestos de la hipoteca

Aún queda tela que cortar

¿Te acuerdas de que el Tribunal Supremo dijo que los clientes debemos pagar el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD)? Sí, eso que es lo más caro de todos los gastos de la hipoteca y que, a pesar de reconocer que la cláusula que lo contiene es abusiva, el Tribunal Supremo dijo en marzo que los impuestos debemos pagarlos los clientes porque somos quienes contratamos la hipoteca.

Como no se pusieron de acuerdo todos los jueces del Supremo, sino que hay dos que no votaron a favor, el tema queda abierto y estamos esperando que opine sobre él el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que al final es el que nos acaba dando la razón en todo, aunque nos llegue con muchos años de retraso.

Mientras tanto, un juez de Igualada (Barcelona), le ha echado un par de pelotas al asunto y ha dictado hace poco una sentencia en la que el BBVA debe pagar al cliente los 5.500 euros que tuvo que en su día abonó por los impuestos.

En este caso el juez ya no entra a valorar si la cláusula es nula o no, sino que como se ha declarado abusiva por el Tribunal Supremo, entiende que en una cláusula abusiva no puede ser que el cliente pague unas cosas sí y otras no; como es abusiva, el cliente no paga nada, por lo que tiene derecho a que ahora el banco le devuelva también lo que pagó de impuestos.

Este juez se ampara en que hay una normativa europea, que entiende por encima de la sentencia del Tribunal Supremo, ya que las leyes europeas prevalecen ante las españolas. Según esta norma si una cláusula se declara nula, el cliente no tiene por qué pagar nada de lo que diga esa cláusula.

Además este juez opina que no puede haber una cláusula que nos obligue a pagar todos los gastos de la hipoteca, ya que eso son deja en claro desequilibrio y desventaja con el banco. No es justo que nosotros paguemos todo y el banco no asuma ningún coste, siendo el máximo interesado en escriturar la hipoteca de forma pública, o sea en apuntarla en el registro y firmarla ante notario, por si luego dejamos de pagar y embarga el piso.

¿Y esto por qué nos importa? Porque, aunque el BBVA todavía puede recurrir y llegar al Tribunal Supremo para que le dé la razón, este juez de Igualada abre una brecha importante que nos da esperanzas a que algún día todos los bancos tengan que devolver el dinero de todos los gastos, incluidos los impuestos, y no sólo de una parte como ocurre ahora.

Como suele pasar, se terminará haciendo lo que se decida en Europa, en concreto en el TJUE, aunque eso tarde años en suceder y aún más en que la banca devuelva el dinero. Si no mira cómo está lo de la cláusula suelo, que a estas alturas las personas afectadas no han recuperado todavía toda la pasta y eso que el tema es más antiguo que la tos: la batalla comenzó cuando bajó el Euríbor y la primera sentencia del Tribunal Supremo se dictó el 9 de mayo de 2013, hace 5 largos años.

Cómo conseguir una hipoteca por el 100%

Una esquizofrenia de la banca

¿Necesitas una hipoteca por el 100% del precio de la vivienda? Ahora mismo sólo tienes dos opciones, tres si eres funcionario o trabajas para la Administración.

En este último caso, Caja Rural Granada te dará el 100% de un préstamo a Euríbor + 0,99% con un interés fijo el primer año del 0,99%. Privilegios de tener asegurada la nómina durante toda la vida laboral.

Para el resto de los mortales, sólo quedan dos opciones: una es comprarte un piso de esos que los bancos todavía tienen el stock, de los que embargaron con la crisis y tienen cogiendo polvo en su catálogo porque aún no han podido deshacerse de ellos.

En ese caso te darán el 100%, aunque tengan que hacer la vista gorda porque no seas el cliente ideal que quisieran tener, no tengas ahorros o tu empleo no sea todo lo perfecto que les gustaría. Ya sabes… Les molan los trabajos estables y con cuanta más antigüedad mejor.

La otra opción acaba de ponerla sobre la mesa el BBVA con su nueva Hipoteca Variable a Euríbor + 0,89%. Un préstamo muy rompedor porque coloca su diferencial donde hasta ahora nadie se había atrevido a hacerlo.

En el 0,89% o por debajo sólo están las hipotecas premium, VIP o selecta, ésas que lanzan pensando en pescar gente con mucha pasta, nóminas super altas o un patrimonio interesante. La Hipoteca Variable del BBVA ofrece lo mismo que los préstamos VIP, pero para gente low cost, dado que como ingresos mínimos sólo pide 600 € de nómina o 300 € de pensión.

También es una hipoteca rompedora porque ofrece hasta el 100%. De entrada en su web pone que hasta el 80%, pero se ha encargado de anunciar en los medios de comunicación que está dispuesto a subir hasta el 100% según el cliente.

Como se trae una esquizofrenia de miedo con esto del 100% porque por un lado anuncia a bombo y platillo que lo da, pero por otro dice que las hipotecas por el 100% son un riesgo y una locura, para salir al paso de las críticas de la competencia, no está dispuesto a dárselas a cualquiera. Imagino que, aunque el mínimo sea que ganes 600 €, para darte el 100% tendrás que ingresar mucho más que eso.

Da los préstamos al 100% porque no quiere perder ningún cliente, por eso pide lo mínimo y oferta lo máximo, para que todo el mundo quepa en sus hipotecas. Si te la dará o no, sólo lo comprobarás si la pides, pero de entrada puedes ir haciendo cálculos.

Cuanto más dinero te presta, más plazo te conviene poner, aunque eso te haga pagar más intereses, por un lado porque alargas el plazo y por otro porque se calcula sobre más dinero. Sabiendo esto, piensa si puedes esperar a ahorrar el 20% de lo que vale el piso y si ya tienes lo de los gastos (alrededor del 10% que todavía se cobra en su mayoría al cliente, a pesar de que el tema está la vía judicial, aún abierto).

Por otro lado, calcula qué pasará si la cuota de hoy te la actualizan con un Euríbor más alto: hasta del 5,39%. ¿Podrías pagar? Si la respuesta es no y pones la hipoteca a más de 20 años, lo mejor es que te lo pienses dos veces antes de pedirla, no vaya a ser que algún día te llegue el agua al cuello y el banco te embargue la casa.

Para apañarte con los cálculos, nuestra página tiene un simulador, y si aún así no lo ves claro, ve al banco y que te haga un estudio. Al final, es quien tiene la última palabra. Así también verás si lo de las hipotecas por el 100% es una realidad o sólo una estrategia de marketing para que más gente se acerque a sus oficinas y le tenga en mente.

De momento consigue que hablemos de él y que en el sector se hayan levantado ampollas. ¿Hipotecas por el 100%? Una locura para el resto de los bancos, excepto que les compres la vivienda a ellos. Y habrá que ver también si el 100% es el valor de tasación (normalmente más bajo) o el precio del piso…

El pago del impuesto de las hipotecas se decidirá en Europa

A ver si tenemos suerte

Continúa la lucha por conseguir que los bancos devuelvan todos los gastos de la hipoteca, incluido el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD), que el Tribunal Supremo sentenció en marzo que debe pagar el cliente, echando así un buen capotazo a la banca, ya que es lo más caro de todo: alrededor del 80% de los gastos de la hipoteca, que son gestoría, tasación, notaría, registro e impuestos.

Por la cuenta que les trae, para ganar más dinero a costa de los abusos bancarios, despachos como el de Durán & Durán siguen a la carga con el tema, igual que la asociación de consumidores Adicae. Gracias a todos los que sigan peleando en los tribunales es posible que algún día recuperemos todo el dinero.

¿Pero cómo puede ser si hay una sentencia del Tribunal Supremo en contra y por encima de ése no hay ninguno en España? Porque este despacho de abogados prepara un recurso para plantear al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) si los clientes debemos o no pagar los impuestos en la constitución de una hipoteca.

Tanto abogados como jueces pueden plantear el caso y la respuesta del tribunal europeo, aunque suele demorarse hasta año y medio suele ser favorable a España, como ya hemos evisto en la cláusula suelo o el vencimiento anticipado, entre otros. Además, corrige la opinión del Supremo porque es en lo que se podrían basar los jueces españoles para darnos la razón como clientes cuando demandemos.

Según OK Diario, el despacho de Durán ha mandado una carta a sus clientes en la que les dice: Recurriremos a Europa y lo ganaremos como se ganó el de las cláusulas suelo. Es solo cuestión de tiempo porque está claro que se trata de algo abusivo.

Por su parte, Adicae prepara casi 60 demandas colectivas por el mismo tema, una por banco. Para organizarlo, está celebrando asambleas en diferentes provincias españolas, en las que ha logrado reunir a 70.000 familias de los 6-8 millones que se calcula que hay afectadas en España, básicamente cualquiera que tenga una hipoteca, porque sea como sea el préstamo, la banca ha estado imponiendo de manera global el pago de todo a sus clientes.

Sólo recularon algunas entidades a principios de 2016, empezando a compartir algunos gastos (lo más escaso y barato) poco después de que el Tribunal Supremo reconociera por primera vez en una sentencia contra BBVA que el banco debía pagar todos los gastos porque era un abuso imponerlos al cliente.

Adicae apuesta por la demanda colectiva porque lo ve como un fraude global y porque así también la gente no pierde el tiempo ni las opciones yendo uno por uno a los tribunales.

En resumen, no perdamos la esperanza, esto es como la cláusula suelo pero implicando a más afectados, por eso costará más que nos lo devuelvan. Primero, porque ya están tocados con el pago del suelo; segundo, porque hay más gente implicada, aunque las cantidades medias son menores. Se calcula que unos 3.000 € de media por hipoteca. Al final, la respuesta y la esperanza vuelven a estar en Europa.

¿Qué opciones tengo de recuperar los gastos de la hipoteca?

Piensan que tiraremos la toalla

Buena parte de los abogados consultados no aconsejan reclamar los gastos de la hipoteca que no son los impuestos (tasación, gestoría, notaría y registro) si la cifra a cobrar no llega a 2.000 €. Creen que no te saldrá rentable, que te podría salir lo comido por lo servido, máxime cuando algunos abogados no incluyen la tasación ni la gestoría en el lote.

Por eso, porque se piensa que habrá poca gente que reclame, el Gobierno no pretende sacar ningún procedimiento extrajudicial que evite el colapso de los juzgados, como hizo -con más bombo que éxito- con la cláusula suelo.

No obstante, puede que tú sí llegues a esa cifra: busca las facturas de la hipoteca que te envió la gestoría y súmalo. O puede que tengas más de una hipoteca por reclamar… Que tengas una muy alta con gastos altos también… Que quieras sumarte a una demanda colectiva, que sale más barata… O que tengas más cosas por denunciar.

A día de hoy, el 90% de las demandas que llegan a los tribunales especializados en cláusulas abusivas salen a favor de los clientes y se ganan casi todas las de gastos, imponiendo a los bancos el pago de las costas, de las que cobran los abogados. Como no todos facturan igual, pregunta a por lo menos tres cómo lo harían y aléjate de los crápulas que te pidan demasiado (un 15% de comisión es bastante).

También puede ser que te interese reclamar la cláusula suelo, porque aún no te hayan devuelto el dinero, o la hipoteca multidivisa o incluso el IRPH. A todo esto podrías sumarle los gastos de la hipoteca y quizá alguna cláusula abusiva más que tengas como la de vencimiento anticipado, y así ya lo reclamas todo junto y te sale más rentable. Que un abogado te mire el contrato de la hipoteca porque seguro que detecta más cosas reclamables.

Aunque el Tribunal Supremo no reconoce que el IRPH sea abusivo y anulable, hay jueces que están emitiendo sentencias en contra, por lo que no sería del todo descabellado que ganaras. Otra opción es esperar porque el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) terminará opinando sobre el IRPH -del que ya se le ha preguntado- y sobre los gastos de la hipoteca.

La asociación de consumidores Asufin se ha comprometido a elevar una cuestión prejudicial al TJUE, o sea a preguntarle “cuáles son las consecuencias de declarar abusiva una cláusula”, ya que el Tribunal Supremo primero declaró abusiva toda la imposición de los gastos al cliente y ahora se desdice con los impuestos, sin que en ningún momento haya mencionado si el banco debe indemnizar al cliente por ello o no.

En principio sí podemos reclamar y esperar que nos lo paguen, aunque la banca remoloneará durante años, mientras gana tiempo para conseguir el dinero y hace que te desesperes y desistas. Reclamar un abuso hipotecario es entrar en la guerra psicológica del desgaste.

La de los gastos de la hipoteca es otra batalla que se abrió con esa primera sentencia de diciembre de 2015 y que ahora el mismo Supremo no tiene narices a validar para que la banca no tenga que pagar una factura de 4.000 millones.

Pero no les demos la razón. Bancos, Tribunal Supremo y Gobierno creen que no habrá una reclamación masiva de los gastos de la hipoteca, ahora que han quedado mermados sin poder reclamar los impuestos.

No nos rindamos, aún queda dinero por recuperar. Lo primero es reclamar al banco, que se está negando por sistema, aunque hacerlo es imprescindible si quieres ir a juicio y puede que te ofrezca un acuerdo a cambio de que contrates algún producto extra: no piques, la idea es recuperar dinero, no gastar más. Lo siguiente sería el Banco de España, que se lavará las manos porque no quiere entrar a discutir si la cláusula es abusiva o no, y lo último es la vía judicial.

De dónde vienen los abusos hipotecarios

La banca estudia el sector y va siempre por delante

Como dije el otro día, la Memoria Anual del Banco de España recoge que en 2017 se ha marcado el récord de reclamaciones, superando a 2013, hasta ahora el año en que más quejas se habían recibido porque salió una sentencia del Tribunal Supremo contra la cláusula suelo.

De las 40.170 denuncias recibidas el año pasado por el Banco de España, el 80% es por hipotecas. ¡Qué barbaridad! Así está el panorama… Que de las 8 millones de hipotecas que se calcula que hay en nuestro país, ni una se salva de tener cláusulas abusivas, aunque sólo sea la de los gastos de la hipoteca: tasación, registro, notaría, gestoría e impuestos, que el Tribunal Supremo acaba de decir que no es abusivo que nos los encalome el banco.

Pero por qué existen las cláusulas abusivas… De dónde vienen… ¿Por qué las utilizan los bancos? Llevamos más de 30 años que la banca hace y deshace lo que le da la gana sin que casi nada y casi nadie se ponga en su camino de forma eficaz.

Hace casi 5 años que salió la primera sentencia contra la cláusula suelo, y hasta entonces todo era jauja. El Banco de España no sanciona, ni apenas regaña, y el Gobierno tampoco se había metido a cambiar la Ley Hipotecaria, de 1946. Ahora parece que es cuando va a aprobar una reforma, que tampoco hace todo lo que se podría y debería.

Ante la pasividad y la ignorancia generalizada de los clientes hacia el sector financiero en general, y al hipotecario en particular, unido a la confianza en que los del banco me van a aconsejar porque me conocen o porque tengo ahí el dinero, la banca se ha aprovechado de nosotros para sacarnos un riñón y parte del otro.

Redondeo al alza del índice hipotecario, intereses de demora leoninos… Que siguieron con el IRPH, las hipotecas multidivisa y la cláusula suelo. Entre 2005 y 2008 pocas hipotecas se libraron de cláusulas abusivas, lo que no quita para que otras se hayan seguido utilizando hasta nuestros días.

Cuando la banca vio que el Euríbor, por entonces en el 4%, iba a caer, comenzó a idear estrategias y artimañas para asegurarse las mismas ganancias. La principal fue la cláusula suelo, que mucha gente no sabía que tenía. O directamente no entendía cuando empezó a funcionar cómo era que a otros les bajaba la cuota, si bajaba el Euríbor, y a ellos no.

Los abusos bancarios siempre vienen de las ansias de ganar mucho dinero, pase o lo que pase, y del temor a no hacerlo en cuanto las reglas del juego cambian. Pero como, tras estallar el escándalo del suelo, la banca ha recibido bastantes varapalos judiciales con devolución de dinero incluida, ha refinado y modernizado sus tácticas.

Ante el Euríbor bajo ha desempolvado las comisiones, pero como suenan mucho y no gustan, también recurrió a la cláusula cero, que aplican de dos formas. Una es no restar el Euríbor al diferencial cuando el Euríbor es negativo como ahora, por ejemplo si tienes Euríbor + 0,30% y el Euríbor está en el -0,19% te cobran 0,30% en lugar de 0,11%.

Otra es no descontar dinero del capital pendiente si ese Euríbor más diferencial dan una cifra negativa. Por ejemplo, si tienes Euríbor + 0,18% y el Euríbor es -0,19% no te pagan ni descuentan de la cuota ese 0,01% que hay a tu favor, sólo cobran el capital sin intereses. Y para guardarse las espaldas ante futuras demandas, ya que todo es anulable si no se incluyó de forma transparente, obligan a la gente a copiarlo a mano y firmarlo.

Lo más sutil y sofisticado son las hipotecas fijas, que te venden a base de meterte miedo y prometerte tranquilidad, pero no te dicen que llevan más comisiones, incluida la de apertura, que no incluyen las de tipo variable.

El negocio hipotecario es como una partida de ajedrez en la que los movimientos de la banca nos ayudan a predecir lo que va a pasar; sabiendo esto, conviene hacer contrario a lo que te proponen y leer entre líneas: si se quieren asegurar las ganancias es porque los tipos de interés estarán bajos.

El Supremo recula sobre los impuestos de la hipoteca para ahorrar a la banca 4.000 millones

Vaya marcha atrás del Tribunal Supremo

El Tribunal Supremo, el más alto de todos en España, explica la sentencia que ya avanzó a finales de febrero sobre que los clientes tenemos que pagar el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD), que forma parte de los gastos de constitución de una hipoteca.

Aunque desde principios de 2016 algunos bancos comparten el pago de ciertas cosas, como práctica habitual la banca ha impuesto al cliente el pago de tasación, registro, notaría, gestoría e impuestos) en el contrato del préstamo, normalmente en la cláusula cuarta. ¡Búscalo y verás como a ti también te pasa! Lo han hecho de forma generalizada, sin dar opción a que nos negáramos, y los clientes hemos aceptado como un peaje necesario para tener la hipoteca, por mucho que nos doliera pagar tanto dinero.

Las asociaciones de consumidores calculan que hay entre 6 y 8 millones de hipotecas afectadas -todas las que hay-, más las que ya se han cancelado, con lo que el número de personas que podrían reclamar es altísimo y el dinero considerable, aunque menor que en la cláusula suelo si no contamos los impuestos.

Por eso el Tribunal Supremo acaba de recular sobre lo que ya dijo en 2015. Entonces reconoció que si el banco impone al cliente el pago de todos los gastos en una cláusula del contrato es abusiva y, por tanto, debe anularse.

Eso desató un gran revuelo que aún continúa y por eso el Supremo ahora se desdice, opinando que los impuestos los debe pagar el cliente. Oooohhhh, casualmente la parte más cara de todos los gastos. Si quitamos los impuestos, el Supremo está ahorrando a la banca una factura de 4.000 millones €, según Moody’s, una agencia especializada en calcular riesgos financieros.

Lo más cutre es que el Tribunal Supremo se escuda en que no le toca decidir si pagamos los impuestos o no. Menciona sentencias del pasado y se le ve mucho el plumero. Da por cerrada la batalla de los impuestos al decir que nos toca pagarlos a nosotros, según su interpretación de una ley que el Tribunal Constitucional dijo que era válida y que sólo podría cambiar el Ministerio de Hacienda.

Abusivo desde luego que es, porque es una cláusula que por lo general se ha impuesto sin que pudiéramos negociar. Que nos devuelvan el dinero o no es algo que nos tocará pelear y para lo que espero que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea vuelva a echarnos un cable, aunque tarde años en resolverse, como ha pasado con la cláusula suelo.

¿De qué sirve reclamar al Banco de España?

El Banco de España recibió en 2017 el triple de quejas que en 2016, hasta alcanzar la cifra récord de 40.170 reclamaciones, de las que el 80% fueron por hipotecas.

Así está el panorama hipotecario: recogiendo lo que se sembró cuando había bonanza y cuando se empezó a ver que bajaría el Euríbor. El récord anterior fue en 2013, que tras la sentencia del Tribunal Supremo sobre la cláusula suelo, se dispararon las reclamaciones al Banco de España.

Que levante la mano quien no tenga una o más cláusulas abusivas en la hipoteca. Si crees que no tienes ninguna, mira bien el contrato porque seguro que algo encuentras.

Si has esquivado la cláusula suelo, el IRPH y tu hipoteca no es multidivisa, seguro que te han pillado haciéndote pagar todos los gastos de la hipoteca, con el método de cálculo 360/365, con los interés de demora o alguna otra cláusula abusiva de las muchísimas que hay.

Si tu hipoteca es a tipo fijo, cuidado con la cláusula de vencimiento anticipado, por la que el banco te puede pedir que devuelvas de golpe lo que te queda por pagar de hipoteca, si ve que amortizas antes de tiempo una cantidad con la que cree que le haces dejar de ganar dinero porque eso supone que pagarás menos intereses.

Abusos en las hipotecas hay los que quieras y más, por eso es normal que 8 de cada 10 quejas recibidas por el Banco de España sean de hipotecas. Y pocas son estas más de 40.000 del año pasado teniendo en cuenta que en España hay 8 millones de hipotecas y todas están afectadas, como mínimo, por el pago de los gastos.

Precisamente, este motivo es el que ha hecho subir las reclamaciones ¡¡¡casi un 278%!!! con respecto a las del año anterior: en 2016 sólo hubo 14.462 quejas. Puedes reclamar al Banco de España de forma presencial, por Internet con certificado electrónico o por correo postal. Primero tienes que haber reclamado lo mismo al Servicio de Atención al Cliente (SAC) de tu banco y éste tiene que haberte dado calabazas: bien porque no te contestó en dos meses o porque lo hizo de forma negativa.

Reclamar al Banco de España es lo último que se puede hacer antes de demandar por vía judicial. ¿Recomendable? Teniendo en cuenta que a veces no contesta… Que no siempre se pone a favor del cliente… Y que lo que diga no es vinculante, o sea que no sirve para obligar al banco a quitarte cláusulas y devolverte dinero, pues te diría que no vale para nada.

Pero eso tampoco sería verdad. Sí que vale. Aunque no sea para forzar al banco cambiar lo que ha hecho mal, sí que es un paso importante por dos motivos. El primero es que deja constancia de tu cabreo en forma de estadística y aparece en la Memoria Anual del Banco de España; es noticia, se conoce, se habla de ello. El segundo es que, si consigues que opine a tu favor, es un documento de peso que te puede ayudar a ganar el juicio cuando demandes.

Si te decides, algo recomendable, puedes elegir entre hacerle una consulta, ponerle una queja o una reclamación. El plazo para que te conteste es de uno, tres o cuatro meses, respectivamente, desde que presentas toda la documentación. Como no es vinculante, si sale en tu contra, tampoco te obliga a nada.