Swaps: el Tribunal Supremo amplía el plazo para reclamarlos

Conoce el nuevo camino para reclamar los swaps

¿Te acuerdas de los swaps? ¿Tuviste uno…? ¿Denunciaste y ganaste…? ¿Denunciaste y perdiste…? ¿Aún lo tienes y nunca reclamaste?

Pues que sepas que, sea cual sea tu caso, estás a tiempo de denunciar al banco por daños y perjuicios al imponértelo. Es trabajoso para un abogado demostrarlo, pero tiene sentencias en las que basarse y podría ganar porque hay precedentes en otros temas y el plazo todavía no ha prescrito.

Aunque hace mucho que no hablamos de ello, porque su etapa de reclamación fuerte fue entre 2009 y 2011, uno de los primeros frentes que se abrieron contra los abusos bancarios fue el de los swaps, cuyo escándalo estalló al mismo tiempo que la cláusula suelo, si bien afectó a menos gente. Santander, Sabadell, BBVA, Caixa Penedès y Bankinter fueron algunos de los bancos que lo utilizaron, especialmente el último, que reconoció que tenía 25.000 afectados.

Todo se destapó cuando el Euríbor se desplomó de forma brusca y brutal en 2009. Al igual que el suelo, los swaps se incluyeron en las hipotecas antes de que el Euríbor empezara a bajar y por el mismo motivo: la banca sabía que caería y quería asegurarse las ganancias, por eso el banco obligó a firmarlo si el cliente quería la hipoteca.

En el caso del suelo, con un límite mínimo que hacía pagar la misma cuota aunque la suma de Euríbor y diferencial pactado fuera inferior. En el otro caso, el swap fue un falso seguro que supuestamente cubría -sobre todo a empresas- de subidas y bajadas de los tipos de interés, cuando en realidad a quien cubrió de perder dinero fue al banco, porque los clientes se vieron atados a una devolución de dinero mayor en cuanto bajó el Euríbor.

El swap fue un timo disfrazado de ventaja y por eso hace 7 años se reclamaba con diferentes argumentos: diciendo que iba contra la Ley de Consumidores y Usuarios (difícil denfender en caso de empresas), argumentando que fue impuesto y el cliente no pudo negociarlo y también que no sabía lo que era porque no tenía conocimientos suficientes y no se explicó bien.

En aquel momento sólo algunas demandas se ganaron. Otras no, y muchos casos ni siquiera se demandaron. Sea cual sea tu situación, que sepas que aún estás a tiempo para reclamar, en concreto dos años y medio hasta octubre de 2020.

El plazo se amplía porque una reciente sentencia del Tribunal Supremo cambia la situación que había, que era que caducaba el plazo cuando pasaban cuatro años desde que te dabas cuenta del abuso. Ahora no, ahora puedes reclamar una indemnización por los daños y perjuicios que el banco te ocasionó con el swap, porque los cuatro años se cuentan desde que se termina el contrato con el banco.

Aunque no hay ninguna sentencia que exactamente haya reconocido daños y perjuicios en el caso de los swaps, sí ha sido así en otros abusos bancarios y hay un auto del Tribunal Supremo que reconoce que esto puede reclamarse en un caso como éste.

Y no sólo eso, también puedes y debes pedir que te devuelva todo el dinero que le pagaste de más por tener un swap, incluidos los intereses que ese dinero haya generado hasta que lo cobres. Mucha suerte y no dejes escapar lo que es tuyo. Se abre una nueva puerta donde parecía que no había nada y hay que aprovecharlo.

¿El banco obligó a que te avalaran tus padres para darte la hipoteca?

La sentencia abre la puerta a un nuevo motivo de reclamación al banco

A la banca le caen palos por todas partes, por eso el Tribunal Supremo le ha reconocido últimamente la nulidad de la cláusula multidivisa en este tipo de hipotecas, pero no la abusividad del IRPH ni el el pago de los impuestos en los gastos de la hipoteca.

El nuevo palo viene de la mano de una nueva sentencia, dictada en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Estella (Navarra), en la que se anula la cláusula por la que los padres de la persona hipotecada debían ser avalistas por obligación.

Sí, sí, no es que quisieran avalar por ayudar, que muchos padres también lo hacen y es lógico, es el que el banco les obligó, poniendo como condición indispensable que avalaran a su hijo para darle la hipoteca. El abogado que ha ganado el caso reclamó este abuso, junto a otros, y la juez les ha dado la razón.

Ha considerado que la cláusula que obliga a los padres a ser avalistas es nula y queda sin efecto inmediato, liberando a los padres de la pesada carga de avalar con sus propiedades durante décadas. En caso de los jóvenes que compran su primera vivienda (incluso la segunda si luego se cambian) suele ponerse la hipoteca a 30 años.

Tres décadas en las que papá y mamá quedan atados a que a su hijo o hija le vayan las cosas bien y pueda pagar, con la tensión que eso supone y con el riesgo de que, si por cualquier motivo le va mal y deja de pagar, el banco arremete contra sus propiedades, generalmente la casa que ya tienen pagada a base de esfuerzo. Un gran riesgo y mayor atadura porque, si los padres lo necesitan, tampoco pueden vender la casa que pusieron como aval.

Esta sentencia puede liberar a todos los progenitores que hayan sido obligados por el banco a avalar a sus hijos, ya que sienta jurisprudencia: un precedente al que agarrarse para reclamar que se elimine esta cláusula.

Lo primero es hablarle al banco de esta sentencia y pedirle que retire la obligación de que avaléis a vuestro hijo o de que tus padres tengan que avalarte. Si no quiere, se pide formalmente por escrito y, si en dos meses no contesta o se niega, siempre se puede denunciar en los tribunales, aunque en ese caso, como es algo costoso, merece la pena reclamar más cosas juntas como los gastos de la hipoteca y otros abusos que haya.

Si no los sabéis detectar, enseñadle el contrato de la hipoteca a un abogado especializado en abusos bancarios que ya veréis cómo rápidamente encuentra un montón de cosas que podéis reclamar, como ha pasado en esta sentencia de Estella, en la que se han denunciado y ganado bastantes temas juntos (suelo y gastos, entre otros).

Una cosa es avalar porque quieres y otra porque te obligan. La sentencia sólo contempla el segundo caso. Durante la crisis y antes de ella fue una práctica muy habitual recurrir a avales para dar o pedir hipotecas. Aunque ahora se usa muchísimo menos, todas estas hipotecas siguen existiendo y pueden reclamarse si el aval fue impuesto y no voluntario.

¿Qué opciones tengo de recuperar los gastos de la hipoteca?

Piensan que tiraremos la toalla

Buena parte de los abogados consultados no aconsejan reclamar los gastos de la hipoteca que no son los impuestos (tasación, gestoría, notaría y registro) si la cifra a cobrar no llega a 2.000 €. Creen que no te saldrá rentable, que te podría salir lo comido por lo servido, máxime cuando algunos abogados no incluyen la tasación ni la gestoría en el lote.

Por eso, porque se piensa que habrá poca gente que reclame, el Gobierno no pretende sacar ningún procedimiento extrajudicial que evite el colapso de los juzgados, como hizo -con más bombo que éxito- con la cláusula suelo.

No obstante, puede que tú sí llegues a esa cifra: busca las facturas de la hipoteca que te envió la gestoría y súmalo. O puede que tengas más de una hipoteca por reclamar… Que tengas una muy alta con gastos altos también… Que quieras sumarte a una demanda colectiva, que sale más barata… O que tengas más cosas por denunciar.

A día de hoy, el 90% de las demandas que llegan a los tribunales especializados en cláusulas abusivas salen a favor de los clientes y se ganan casi todas las de gastos, imponiendo a los bancos el pago de las costas, de las que cobran los abogados. Como no todos facturan igual, pregunta a por lo menos tres cómo lo harían y aléjate de los crápulas que te pidan demasiado (un 15% de comisión es bastante).

También puede ser que te interese reclamar la cláusula suelo, porque aún no te hayan devuelto el dinero, o la hipoteca multidivisa o incluso el IRPH. A todo esto podrías sumarle los gastos de la hipoteca y quizá alguna cláusula abusiva más que tengas como la de vencimiento anticipado, y así ya lo reclamas todo junto y te sale más rentable. Que un abogado te mire el contrato de la hipoteca porque seguro que detecta más cosas reclamables.

Aunque el Tribunal Supremo no reconoce que el IRPH sea abusivo y anulable, hay jueces que están emitiendo sentencias en contra, por lo que no sería del todo descabellado que ganaras. Otra opción es esperar porque el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) terminará opinando sobre el IRPH -del que ya se le ha preguntado- y sobre los gastos de la hipoteca.

La asociación de consumidores Asufin se ha comprometido a elevar una cuestión prejudicial al TJUE, o sea a preguntarle “cuáles son las consecuencias de declarar abusiva una cláusula”, ya que el Tribunal Supremo primero declaró abusiva toda la imposición de los gastos al cliente y ahora se desdice con los impuestos, sin que en ningún momento haya mencionado si el banco debe indemnizar al cliente por ello o no.

En principio sí podemos reclamar y esperar que nos lo paguen, aunque la banca remoloneará durante años, mientras gana tiempo para conseguir el dinero y hace que te desesperes y desistas. Reclamar un abuso hipotecario es entrar en la guerra psicológica del desgaste.

La de los gastos de la hipoteca es otra batalla que se abrió con esa primera sentencia de diciembre de 2015 y que ahora el mismo Supremo no tiene narices a validar para que la banca no tenga que pagar una factura de 4.000 millones.

Pero no les demos la razón. Bancos, Tribunal Supremo y Gobierno creen que no habrá una reclamación masiva de los gastos de la hipoteca, ahora que han quedado mermados sin poder reclamar los impuestos.

No nos rindamos, aún queda dinero por recuperar. Lo primero es reclamar al banco, que se está negando por sistema, aunque hacerlo es imprescindible si quieres ir a juicio y puede que te ofrezca un acuerdo a cambio de que contrates algún producto extra: no piques, la idea es recuperar dinero, no gastar más. Lo siguiente sería el Banco de España, que se lavará las manos porque no quiere entrar a discutir si la cláusula es abusiva o no, y lo último es la vía judicial.

¿Tengo que declarar a Hacienda la indemnización de la cláusula suelo?

Busca tu caso, hay un abanico de posibilidades

Si eres una de las personas afortunadas que el año pasado cobró lo que el banco le había robado con la cláusula suelo, te estarás preguntando si debes declararlo a Hacienda, ya que esta Campaña de la Renta 2017 es la primera en la que afecta este tema. La respuesta depende de cómo hayas cobrado la indemnización y de si te has desgravado la hipoteca en años anteriores.

Si has recuperado el dinero mediante sentencia judicial y el banco ha sido condenado a pagarte las costas, debes tributar por ellas a Hacienda como una ganancia patromonial. Se hace rellenando las casillas 524 y 526 de la declaración, pero no la 525 y 527, que hablan de los intereses de demora que hayas cobrado. También tienes que marcar las casillas 453 y 454.

Si te lías o te resulta más cómodo, puedes tramitarlo con tu abogado o gestor habitual o bien pedir cita para que cualquier oficina de la Agencia Tributaria lo haga por ti gratuitamente. Así de paso revisa el resto de la Declaración y la dejas presentada.

Por otro lado, si el dinero que el banco tenía que pagarte no te lo ha ingresado sino que lo ha descontado de lo que te queda por pagar de hipoteca, no tienes que declararlo ni tributar por ello, aunque te hayas desgravado la hipoteca en campañas anteriores. La otra ventaja es que te queda menos deuda por pagar y ahora pagas casi todo cuota y muy pocos intereses.

El inconveniente es que si tienes derecho a la desgravación, porque compraras la casa antes de 2013 y hayas desgravado la hipoteca en años anteriores, como te queda menos por pagar, disfrutarás menos tiempo y por menor cuantía de esta ventaja fiscal.

Si, en cambio, el banco te ingresó el dinero del suelo y sus intereses, en lugar de descontarlo del capital pendiente, no tienes que declararlo a Hacienda ni tributar por ello, porque es la devolución de un pago que no tenías que haber hecho, no es una renta que cobres. Esto es así tanto si estás en el 40% que llegó a un acuerdo para que le devolvieran el dinero como si hay sentencia judicial de por medio.

Solamente, en caso de que te hubieras desgravado la hipoteca en años anteriores por tener derecho a a la desgravación fiscal al haber comprado el piso antes de 2013, debes regularizar tu situación. ¿Y cómo lo hago? Sólo te afecta si en las cuotas hipotecarias que te has desgravado se incluía ese dinero que has pagado de más.

Lo explico en detalle. Como máximo puedes desgravarte 9.040 euros al año por cada titular de la hipoteca, que dividido entre 12 meses da una media de 753,33 euros al año. Si por tener cláusula suelo sólo tú pagaste, por ejemplo, una cuota mensual de 1.000 euros y sin suelo hubieras pagado 760 euros, no tienes por qué regularizar nada, ya que no te has desgravado nada que ahora hayas cobrado.

En cambio, si por culpa del suelo pagabas 900 euros y sin él hubieras pagado 600 euros, tienes que regularizar todo el dinero que hay entre esos 600 euros y los 753 que de media has pagado al mes, o cualquiera que sea tu situación.

En este caso esta campaña tienes que presentar una Declaración complementaria por cada año que esto te haya pasado como máximo desde 2013, ya que los asuntos fiscales prescriben a los 4 años. Menos mal, que si no te tocaría regularizar desde que se te empezó a aplicar el suelo hasta ahora.

¿Y qué es regularizar? Pues que tienes que devolver a Hacienda el dinero que ella te dio por tener hipoteca durante esos años, pero como digo, siempre y cuando eso que te desgravaras fuera porque el suelo te hacía pagar más hasta llegar al límite de la desgravación (9.040 euros).

Como esto de no tener que declarar el dinero a Hacienda viene del Real Decreto que el Gobierno puso en marcha en enero de 2017 para acelerar y facilitar la devolución de la pasta, quien haya cobrado la indemnización por el suelo en años anteriores sí tuvo que declararlo a Hacienda como ingresos.

Y como no es justo que en ese caso se consideraran ingresos y ahora no, en esta Renta 2017 puedes pedir que la indemnización que cobraste (por ejemplo 20.000 euros) se descuente de los ingresos que has tenido el año pasado, por ejemplo 24.000. Así es como si esa indemnización nunca te hubiera contado como renta y, en definitiva, anular la tributación (pago de impuestos) que ya tuviste que hacer.

Renta 2017: el chollo de las hipotecas que aún tienen desgravación fiscal

La suerte de que, gracias al Euríbor tan bajo, la hipoteca salga gratis, sin pagar intereses

Un año más, llega la cita con Hacienda. Desde el pasado 4 de abril hasta el 2 de julio, ambos inclusive, se puede presentar la Declaración de la Renta 2017; el primer mes sólo por Internet, teléfono fijo o móvil, y a partir del 8 de mayo también de forma presencial.

Este año, Hacienda se ha volcado en las nuevas tecnologías y espera que 4,8 millones de personas presenten la Declaración a través de una nueva aplicación que ha creado para teléfonos móviles.

También ha puesto en marcha en servicio Le llamamos, por el que puedes pedir que Hacienda te llame, te asesore y dejar presentada tu Declaración, todo por teléfono. El Fisco se vuelca en ponérnoslo fácil y eso que el 70% de las declaraciones salen a devolver.

Si piensas llamar, que sea a los números oficiales: 901 22 33 44 ó 91 553 00 71. Cualquier otro es falso y debes tener cuidado porque se ha detectado un fraude que da citas no válidas y te cobra un pastón por las llamadas.

Como en años anteriores, puedes seguir desgravándote todo lo que has pagado de hipoteca, ya sea cuota mensual -tanto capital como intereses- o amortizaciones anticipadas. El límite es de 9.040 euros por titular y año, de los que Hacienda te puede puede devolver hasta el 15%, o sea 1.356€, siempre que te haya retenido todo ese mismo dinero en concepto de IRPF a lo largo del año pasado.

¿Se pueden desgravar todas las hipotecas? Lamentablemente no. En 2011, el Gobierno eliminó la deducción por vivienda habitual a quienes compraran desde 2013, por lo que sólo pueden desgravarse la hipoteca quienes hayan comprado su vivienda habitual antes de esa fecha y se la hubieran desgravado en la Renta 2012 o años anteriores.

También te puedes desgravar lo que hayas pagado en reformas de la casa, como rehabilitación o amplicación, siempre que las obras empezaran antes de 2013, o al menos pagaras alguna cantidad antes de ese año, y que hayan terminado antes de 2017. O sea que esta campaña de la Renta es la última para desgravarse por estos conceptos. Lo mismo ocurre si las obras fueron encaminadas a adaptar la vivienda para una persona con discapacidad.

Eso sí, mucho ojito con intentar desgravarse una vivienda que no es realmente la habitual, aunque lo haya sido. Hacienda está este año a tope mirando con lupa quiénes se desgravan viviendas que no son habituales.

¿Y cómo lo saben? Consultan dónde estáis empadronados, cuál es el centro de salud más cercano a la vivienda o cuál es la casa que tienes más cerca del trabajo, además de los consumos de luz, agua, gas… Así que no es recomendable intentar colarle como habitual una casa que no lo es, aunque sí haya sido tu residencia principal en años anteriores.

Aunque la gente que gana menos de 22.000 euros al año de un solo pagador no tiene por qué hacer la Declaración, es obligatoria y te interesa si tienes derecho a la desgravación fiscal, porque recuperas dinero que te hayan retenido en IRPF. Si ganas menos de 14.000 euros ya no tienes que pagar IRPF pero debes presentar la declaración para que Hacienda te devuelva lo que te cobró de IRPF en la primera parte del año.

Dado que el Euríbor estuvo todo el año pasado en negativo, quienes tengáis derecho a la desgravación fiscal por hipoteca veréis cómo la hipoteca os va a salir gratis en 2017. ¿Gratis? Síiiiii, porque es posible que lo que hayas pagado en intereses e incluso parte de la cuota anual, entre dentro de esos 1.356 euros que como máximo devuelve el Fisco a cada titular de la hipoteca. ¡Toma chollazo! Es como devolver lo prestado sin pagar intereses.

Recordad también que, si vivís en País Vasco o Navarra, la desgravación fiscal sigue existiendo para hipotecas firmadas de 2013 en adelante. En Navarra, puedes deducir hasta el 15% de lo pagado por una vivienda de protección oficial comprada hasta 2015, con un máximo de 7.000 € si eres único titular o de 15.000 si hay varios. En País Vasco devuelven hasta 1.530 euros o, en caso de familias numerosas o jóvenes, hasta 1.955 euros.

El próximo día veremos qué pasa si el año pasado recuperaste dinero por la cláusula suelo, porque sí aparecerá en la Declaración de la Renta y tienes que tributar según el caso.

El Euríbor repite mínimo histórico y vuelve a abaratar las hipotecas

Parece que por fin ha tocado fondo y queda anclado donde el mes anterior

El Euríbor parece que ha tocado fondo, aunque aún deberemos esperar 3 o 4 meses más para confirmar si es algo pasajero o una tendencia.

El indicador más usado en las hipotecas españolas ha vuelto a cerrar marzo en el mismo mínimo histórico que marcó en febrero: el -0,191%, que supone un nuevo -aunque pequeño- ahorro a las hipotecas que se revisen con él.

Si te toca revisión anual podrás ahorrar una media de 4,5 euros, que te supondrán 54 euros en total. Si la revisión es semestral, la bajada es menor porque el Euríbor estaba más bajo hace 6 meses que hace un año, y sólo ahorrarás un euro al mes, o sea 6 euros hasta la próxima revisión.

El Euríbor se ha quedado muy quieto en marzo, cotizando todos los días -excepto cuatro- en el -0,191%, por lo que la media era fácil de prever. Apenas se ha movido este mes entre el -0,190% y el 0,192%. ¿Pero por qué? ¿Ha dejado ya de bajar? Todo dependerá de lo que haga el Banco Central Europeo (BCE).

En enero, tal y como había anunciado este organismo, su compra de deuda a los países de la zona euro se redujo a la mitad, lo que ha hecho que el Euríbor detenga sus bajadas y se quede más o menos en las mismas cifras (enero, -0,189%; febrero y marzo, -0,191%).

La compra de deuda se mantendrá igual hasta septiembre, cuando el BCE dirá si la prolonga o no. Lleva en marcha desde hace tres años (marzo de 2015) y puede que no pare hasta que la inflación llegue al 2%, gran objetivo del BCE y motivo por el cual tampoco sube los tipos de interés, que llevan justo dos años en el mínimo histórico del 0%.

Los tipos de interés son el precio al que se presta el dinero y el Euríbor solía estar entre el 0,3 y el 0,5 por encima, pero con la compra de deuda lleva desde febrero de 2016 en terreno negativo.

El BCE ha dejado entrever que podría seguir comprando deuda de los países de la zona euro más allá de septiembre y que, por lo menos hasta dentro de un año (primavera-verano de 2019) no subirá los tipos de interés. Eso significa que el Euríbor estará en negativo y con poco movimiento durante que lo que queda de este año y parte del siguiente.

Como tampoco se espera que la inflación (crecimiento de los precios) suba al 2% hasta por lo menos 2021, pues  se prevé el 1,7% en 2020, es posible que tanto los tipos de interés como el Euríbor se queden muy bajos, quizá en negativo, durante todo este tiempo.

Esto explica por qué la banca sigue insistiendo, cada vez más, en las hipotecas a tipo fijo, que les aseguran unas ganancias que el Euríbor en negativo no les da. La última tendencia este año es que también son los clientes ya quienen las demandan, ante el miedo de una subida de tipos de interés que parece que nunca llega.

Se lleva anunciando año y medio, pero las previsiones de subida del Euríbor continuamente se  retrasan, con lo que podemos esperar por lo menos 2 años más de cuotas muy baratas, las más bajas que nunca pagaremos.

Mejores hipotecas abril 2018

mejores hipotecas abril 2018¿Quieres comprarte una vivienda y necesitas hipoteca? Dos de cada tres compras se hacen con un préstamo bancario, por lo que cada mes analizamos más de un centenar de hipotecas y te presentamos el estado del sector, las novedades y un listado con las 10 mejores hipotecas variables y las 3 mejores a tipo fijo.

Ya no estamos en crisis, tampoco en las hipotecas. Desde que se abriera el grifo en octubre de 2013, poco a poco las entidades entraron en guerra de precios, ya calmada en el tipo variable, para ofrecer las hipotecas más bajas, pero tampoco sin ahogarse. Los bancos quieren y necesitan nuevos clientes.

Aunque han bajado los diferenciales más competitivos por debajo del 1%, la realidad es que, si quieres una buena hipoteca, debes llegar al 1% a cambio de reducir la vinculación. Muchas veces las hipotecas que parecen más baratas son más caras porque debes pagar seguros y un plan de pensiones, entre otras cosas. Lo mejor es calcularlo todo y comparar después.

Si bien parece que los bancos no se apean del 1%, al menos de momento, sí se ve que están dando más hipotecas: en 2017 se consolidó el sector con una nueva subida del número de préstamos firmados, de los que el 35% fue a tipo fijo, frente al 10% de hace tres años.

También parece que relajan un poquito las condiciones para llegar a un mayor número de personas, pero con los errores precrisis, los de la burbuja, bien frescos en la memoria para no volver a cometerlos, dando hipotecas a gente que, de antemano, se ve que no va a poder pagar o que lo pasaría muy mal si el Euríbor subiera.

En resumen, puedes optar a un préstamo si tienes al menos el 20% del precio de la vivienda ahorrado y un 10% para gastos, aunque estos están en reclamación judicial y no tienes por qué pagarlos todos. También si tienes al menos 600 € de ingresos, mínimo que piden en la Hipoteca Mari Carmen de Abanca a Euríbor + 1,05%, o de 1.200 € en adelante si te endeudas en solitario o 2.000 € si vais en pareja. Estas cifras son mínimas, el banco querrá que tus ganancia neta mensual sea lo más alta posible y tu trabajo, antiguo y estable.

Estamos ante un buen momento para firmar una hipoteca, aunque puede que el futuro a corto y medio plazo no es peor. Los tipos de interés estarán en el 0% todo lo que queda de año, y quizá todo 2019, mientras que veremos el Euríbor en negativo al menos hasta el verano del año que viene.

Tampoco es mal momento en cuanto a tipos de interés, si bien las hipotecas a tipo fijo suben bastante para compensar que el Euríbor retrasa continuamente sus previsiones de subida.

Pero casi ya mejor esperarte, si puedes, a que aprueben de una vez por todas la nueva Ley Hipotecaria que sólo está a falta de votación en el Congreso, y que traerá cambios, entre otras cosas, en el paso de variable a fijo, en la vinculación y las comisiones.

En abril, la hipoteca más barata sigue siendo la de Coinc, un proyecto de Bankinter. El gran inconveniente es que todo el proceso es online, una ventaja si lo conoces o no quieres perder tiempo con desplazamientos. Las mejores ofertas están en la banca online, que a en cambio no te deja negociar mejores condiciones, algo que sí puedes intentar en un banco cara a cara. ING, Openbank, Bankia y Bankinter tienen también buenas opciones. La cuestión es pagar poco diferencial, ninguna comisión y la menor vinculación posible.

A tipo fijo, las mejores hipotecas son las de Bankinter, Bankia y Coinc, las tres al 1,75% a 20 años. Los préstamos fijos suelen llevar más comisiones que los variables, como por ejemplo una de apertura del 0,5%-1%, mayor vinculación y la cláusula de vencimiento anticipado.

 

Hipoteca Interés Capital Máximo Plazo Comisiones / vinculación
Coinc. Hipoteca Variable COINC Euríbor + 0,99% 80% 30 años NO / NO
Openbank. Hipoteca Open Euríbor + 0,99% 80% 30 años NO / 1 producto
ING Direct. Hipoteca Naranja Euríbor + 0,99% 80% 40 años NO / 3 productos
Bankinter. Hipoteca Variable Euríbor + 0,99% 80% 30 años SI / 4 productos
Bankia. Hipoteca Variable Euríbor + 1,20% 80% 40 años NO / 1 producto
Ibercaja. Hipoteca Ideal Euríbor + 0,90% 80% 30 años NO / 3 productos
Kutxabank. Hipoteca Variable Euríbor + 0,90% 80% 30 años SI / 5 productos
Banco Cooperativo Español. Hipoteca Te lo mereces todo Euríbor + 0,95% 80% 30 años SI / 4 productos
Bankoa. Hipoteca Variable Euríbor + 0,95% 80% 30 años SI / 5 productos
Liberbank. Hipoteca Ahora Euríbor + 0,99% 80% 30 años NO / 4 productos

 

¿Alguna vez has pensado en buscar y comparar hipotecas con el móvil?

La banca será totalmente digital cuando podamos sacar dinero del teléfono móvil

¿Cómo te relacionabas con el banco hace 15 años? Yendo a la oficina, con el cajero automático -donde aún no se podían hacer ingresos- y poco más.

Aunque la banca online empezó en España en 1997 con Bankinter, fue ING -que llegó dos años más tarde- quien la popularizó. Era un banco sin oficinas, aunque se ha rendido a la evidencia y ya tiene algunas, que ofrecía una cuenta a la que sólo podías acceder por Internet o por teléfono.

Esto de no tener empleados con los que hablar cara a cara, una sede a la que ir, ni dinero que tocar, fue toda una revolución difícil de entender para muchísimos clientes, acostumbrados a ir al banco o al cajero para todo: contratar una cuenta, hacer una transferencia, pagar un recibo…

A pesar de que en España llevábamos 10 años con Internet (desde 1993), la banca online daba desconfianza y no se concebía, pesaban mucho la oficina tradicional y el cara a cara. Sin embargo, poco a poco, sobre todo gracias a las nuevas generaciones, el mundo online se ha hecho tal hueco que hace pocos meses vimos la primera hipoteca que se comercializa exclusivamente por Internet, en Coinc -una empresa de Bankinter-, en la que sólo ves a alguien cuando firmas en la notaría.

Hasta llegar aquí, la banca ha hecho un fortísimo esfuerzo por digitalizarse: aplicaciones móviles para gestionar las cuentas o pagar con el teléfono… Cajeros en los que se ingresa dinero o no hace falta operar con tarjeta… Hipotecas online, que llevan años siendo las más baratas del mercado…

Si en la primera década del siglo XXI vimos la irrupción de muchos bancos e hipotecas online, en esta segunda el gran protagonista del acelerón digital ha sido el teléfono móvil, nuevamente sobre todo de la mano de las generaciones más jóvenes, que han nacido con Internet.

Si hace poco os contaba que el futuro será contratar las hipotecas por el móvil, el presente parece que ya quieren que pase por mirar, comparar y pedir información de hipotecas a los bancos a través del teléfono.

Con esa vocación nace Finteca, la primera aplicación móvil gratuita española sobre hipotecas, que salió en enero. Por ahora sólo para Apple, o sea productos Mac, iPhone o iPad. Para Android te piden en la web que dejes tu correo electrónico y ya te avisarán cuando la tengan.

La idea es buena y nuevamente tira de la gente más joven y urbanita, la de las prisas y el móvil todo el día en la mano, si bien en las zonas rurales donde el banco queda a kilómetros es donde más puede ayudar, pero en ese caso una buena web haría lo mismo que el teléfono y, consultada en un ordenador, se ve en pantalla más grande.

Piensan que quien la use tendrá entre 28 y 42 años y pedirá su primera hipoteca, aunque no se cierran a ninguna edad ni ningún tipo de cliente. Creen que servirá para los que no tienen ni idea, los más jóvenes que nunca han pedido una hipoteca, por eso incluyen una guía hipotecaria, además de un simulador, un comparador, un gestor documental…

Es que es la clave de todo. Para contratar una hipoteca, hay que conocer muchos términos técnicos para no perderte en un mundo plagado de trampas y abusos, algunos todavía legales. Y precisamente los más jóvenes y los que nunca han pedido una hipoteca son los que están más pez.

Por eso creo que hay que incluir una super enciclopedia con los contenidos muy mascaditos, para que mirar hipotecas no te suene a chino, algo que a veces también le pasa a quien ya he contratado una, por aquella mala costumbre que tenemos de firmar sin saberlo ni entenderlo todo.

Van a la gente joven, a los que están acostumbrados a utilizar banca digital y aplicaciones móviles para todo, a esos que lo quieren todo sin pisar una oficina. Es una gran apuesta, pero costará implantarla porque el presentismo de la oficina aún nos pesa mucho, todavía preferimos el cara a cara, sobre todo si somos novatos en algo.

Pero, con una buena información y educación financiera, y con muchas más hipotecas online, quizá veamos que se implanta en la próxima década. La revolución digital parace que llega y nos come pero luego, en la práctica, se asienta de forma lenta y gradual, aunque aquí vemos que el terreno ya está abonado y sembrado.

¿Terminarán desapareciendo las oficinas? No creo… Por mucho que los hijos o nietos de los jóvenes de ahora se apunten al carro de la modernización tecnológica, hasta que no podamos sacar o ingresar dinero con el móvil, o que desaparezca por completo el uso del dinero en efectivo, seguirá habiendo -como mínimo- cajeros automáticos.

De dónde vienen los abusos hipotecarios

La banca estudia el sector y va siempre por delante

Como dije el otro día, la Memoria Anual del Banco de España recoge que en 2017 se ha marcado el récord de reclamaciones, superando a 2013, hasta ahora el año en que más quejas se habían recibido porque salió una sentencia del Tribunal Supremo contra la cláusula suelo.

De las 40.170 denuncias recibidas el año pasado por el Banco de España, el 80% es por hipotecas. ¡Qué barbaridad! Así está el panorama… Que de las 8 millones de hipotecas que se calcula que hay en nuestro país, ni una se salva de tener cláusulas abusivas, aunque sólo sea la de los gastos de la hipoteca: tasación, registro, notaría, gestoría e impuestos, que el Tribunal Supremo acaba de decir que no es abusivo que nos los encalome el banco.

Pero por qué existen las cláusulas abusivas… De dónde vienen… ¿Por qué las utilizan los bancos? Llevamos más de 30 años que la banca hace y deshace lo que le da la gana sin que casi nada y casi nadie se ponga en su camino de forma eficaz.

Hace casi 5 años que salió la primera sentencia contra la cláusula suelo, y hasta entonces todo era jauja. El Banco de España no sanciona, ni apenas regaña, y el Gobierno tampoco se había metido a cambiar la Ley Hipotecaria, de 1946. Ahora parece que es cuando va a aprobar una reforma, que tampoco hace todo lo que se podría y debería.

Ante la pasividad y la ignorancia generalizada de los clientes hacia el sector financiero en general, y al hipotecario en particular, unido a la confianza en que los del banco me van a aconsejar porque me conocen o porque tengo ahí el dinero, la banca se ha aprovechado de nosotros para sacarnos un riñón y parte del otro.

Redondeo al alza del índice hipotecario, intereses de demora leoninos… Que siguieron con el IRPH, las hipotecas multidivisa y la cláusula suelo. Entre 2005 y 2008 pocas hipotecas se libraron de cláusulas abusivas, lo que no quita para que otras se hayan seguido utilizando hasta nuestros días.

Cuando la banca vio que el Euríbor, por entonces en el 4%, iba a caer, comenzó a idear estrategias y artimañas para asegurarse las mismas ganancias. La principal fue la cláusula suelo, que mucha gente no sabía que tenía. O directamente no entendía cuando empezó a funcionar cómo era que a otros les bajaba la cuota, si bajaba el Euríbor, y a ellos no.

Los abusos bancarios siempre vienen de las ansias de ganar mucho dinero, pase o lo que pase, y del temor a no hacerlo en cuanto las reglas del juego cambian. Pero como, tras estallar el escándalo del suelo, la banca ha recibido bastantes varapalos judiciales con devolución de dinero incluida, ha refinado y modernizado sus tácticas.

Ante el Euríbor bajo ha desempolvado las comisiones, pero como suenan mucho y no gustan, también recurrió a la cláusula cero, que aplican de dos formas. Una es no restar el Euríbor al diferencial cuando el Euríbor es negativo como ahora, por ejemplo si tienes Euríbor + 0,30% y el Euríbor está en el -0,19% te cobran 0,30% en lugar de 0,11%.

Otra es no descontar dinero del capital pendiente si ese Euríbor más diferencial dan una cifra negativa. Por ejemplo, si tienes Euríbor + 0,18% y el Euríbor es -0,19% no te pagan ni descuentan de la cuota ese 0,01% que hay a tu favor, sólo cobran el capital sin intereses. Y para guardarse las espaldas ante futuras demandas, ya que todo es anulable si no se incluyó de forma transparente, obligan a la gente a copiarlo a mano y firmarlo.

Lo más sutil y sofisticado son las hipotecas fijas, que te venden a base de meterte miedo y prometerte tranquilidad, pero no te dicen que llevan más comisiones, incluida la de apertura, que no incluyen las de tipo variable.

El negocio hipotecario es como una partida de ajedrez en la que los movimientos de la banca nos ayudan a predecir lo que va a pasar; sabiendo esto, conviene hacer contrario a lo que te proponen y leer entre líneas: si se quieren asegurar las ganancias es porque los tipos de interés estarán bajos.

El Supremo recula sobre los impuestos de la hipoteca para ahorrar a la banca 4.000 millones

Vaya marcha atrás del Tribunal Supremo

El Tribunal Supremo, el más alto de todos en España, explica la sentencia que ya avanzó a finales de febrero sobre que los clientes tenemos que pagar el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD), que forma parte de los gastos de constitución de una hipoteca.

Aunque desde principios de 2016 algunos bancos comparten el pago de ciertas cosas, como práctica habitual la banca ha impuesto al cliente el pago de tasación, registro, notaría, gestoría e impuestos) en el contrato del préstamo, normalmente en la cláusula cuarta. ¡Búscalo y verás como a ti también te pasa! Lo han hecho de forma generalizada, sin dar opción a que nos negáramos, y los clientes hemos aceptado como un peaje necesario para tener la hipoteca, por mucho que nos doliera pagar tanto dinero.

Las asociaciones de consumidores calculan que hay entre 6 y 8 millones de hipotecas afectadas -todas las que hay-, más las que ya se han cancelado, con lo que el número de personas que podrían reclamar es altísimo y el dinero considerable, aunque menor que en la cláusula suelo si no contamos los impuestos.

Por eso el Tribunal Supremo acaba de recular sobre lo que ya dijo en 2015. Entonces reconoció que si el banco impone al cliente el pago de todos los gastos en una cláusula del contrato es abusiva y, por tanto, debe anularse.

Eso desató un gran revuelo que aún continúa y por eso el Supremo ahora se desdice, opinando que los impuestos los debe pagar el cliente. Oooohhhh, casualmente la parte más cara de todos los gastos. Si quitamos los impuestos, el Supremo está ahorrando a la banca una factura de 4.000 millones €, según Moody’s, una agencia especializada en calcular riesgos financieros.

Lo más cutre es que el Tribunal Supremo se escuda en que no le toca decidir si pagamos los impuestos o no. Menciona sentencias del pasado y se le ve mucho el plumero. Da por cerrada la batalla de los impuestos al decir que nos toca pagarlos a nosotros, según su interpretación de una ley que el Tribunal Constitucional dijo que era válida y que sólo podría cambiar el Ministerio de Hacienda.

Abusivo desde luego que es, porque es una cláusula que por lo general se ha impuesto sin que pudiéramos negociar. Que nos devuelvan el dinero o no es algo que nos tocará pelear y para lo que espero que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea vuelva a echarnos un cable, aunque tarde años en resolverse, como ha pasado con la cláusula suelo.