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Olvídate de comprar con hipoteca si no ganáis al menos 1.917 € al mes

Tol día trabajando como mulas para mantener a la familia y pagar la hipoteca

‘Tol’ día trabajando como mulas para mantener a la familia y pagar la hipoteca

Se venden más casas y se dan más hipotecas, pero la cosa pinta mal si en casa ingresáis menos de 1.917 € al mes, que es lo que el comparador financiero Kelisto ha estimado como ingreso mínimo mensual que exigen los bancos para darte un préstamo hipotecario.

Esto deja fuera de la compra de vivienda a 8,2 millones de hogares, que ingresan menos de esa cantidad. La precariedad laboral (contratos temporales, sueldos más bajos, etc) y un elevado paro (del 8% al 18% en 10 años), unidas a una mayor exigencia de los bancos tanto en los ingresos como en los productos que hay que contratar vinculados a la hipoteca (seguros, tarjetas, etc.), impiden que se firmen tantas hipotecas como antes.

Cada mes se constituyen unos 25.000 préstamos, un 77% menos que hace 10 años, cuando también se daban hipotecas por mayor importe. Ahora se presta una media de 110.000 € mientras que antes esta cifra era un 23% más.

También es verdad que hace una década estaba a punto de pincharse la burbuja inmobiliaria y de iniciarse la crisis, por lo que tanto salarios como precios de la vivienda era más altos. Y también es verdad que se cometieron muchas locuras con las hipotecas, por lo que no está de más corregir un poco y no prestar dinero a quien de antemano se sabe que tendrá problemas para devolverlo.

Viviendas se compran, claro que sí, pero sólo 4 de cada 10 con hipoteca. Según un informe de Tecnocasa, el perfil del comprador es de una persona de entre 25 y 44 años, con estudios secundarios, que trabaja por cuenta ajena con contrato indefinido, y compra su primera vivienda con hipoteca para residir en ella. Pero, como en todo, hay sus excepciones.

En tiempos del boom, el 40% de quienes conseguían una hipoteca tenían contrato temporal, ahora menos del 10% se dan a trabajadores temporales. Por lo general, la banca rechaza a personas no indefinidas y con antigüedad, y a los autónomos los mira con lupa antes de prestarles un euro.

No es de extrañar que la juventud haya cambiado su mentalidad y se decante por el alquiler, aunque su primer pensamiento hubiera sido comprar. De un lado no ganan lo suficiente para ahorrar e hipotecarse, y por otra parte el alquiler les da mayor libertad y movilidad.

Pero tampoco es tan fácil alquilar… El número de hogares sin ingresos se ha duplicado, pasando de casi 360.000 a 630.000, y la mayor demanda de pisos en alquiler ha subido los precios. Teniendo en cuenta que en paralelo no han subido los ingresos de las familias (a veces han bajado o en el mejor de los casos están congelados), mucha gente debe ya destinar más de lo que se recomienda para la vivienda. Mientras que las deudas familiares no deben sobrepasar un tercio de los ingresos, muchas personas se encuentran con que la hipoteca o el alquiler les suponen entre el 35% y el 50% de lo que ganan.

Un buen momento para comprar piso con hipoteca

Se han alineado los astros

Se han alineado los astros

Ya están aquí los nuevos tiempos. Atrás quedan, aunque no muy lejos, los años de sequía del crédito hipotecario, en los que los bancos no daban ni pa luz pa un ciego. Ahora dan porque les interesa, pero son mucho más cuidadosos a la hora de elegir a sus clientes.

Por muy necesitados que estén de ampliar su cartera hipotecaria, porque son más préstamos los que se cancelan que los que se firman, no se están tirando a la piscina con cualquiera. Son más exigentes. El trabajo fijo ha dejado de ser importante: se valora más cuánto ganas y la antigüedad en el trabajo.

Las hipotecas por el 100% del valor de tasación o el precio del piso (toman como referencia el más bajo) se reducen a unas pocas para pisos de bancos o clientes ultrasolventes. Las hipotecas para jóvenes, desgraciadamente, son casi cosa del pasado. Aquí tendrán que abrir la mano porque son los formadores naturales de hogares y no pueden estar eternamente con sus padres o no se van a conformar siempre con el alquiler, si lo que quieren es comprar una vivienda.

Con los bajos sueldos actuales y la condición casi eterna de becarios, los jóvenes no pueden ahorrar lo suficiente para comprar una casa si no es condonación de dinero o aval bancario de sus padres.

Aún con todo, el número de nuevas hipotecas sube mes a mes. Es fácil: venimos de una gran sequía y a nada que se reactive el mercado los porcentajes de subida parecen altos. Pero no podemos negar que aumenta el número de nuevas hipotecas firmadas, son datos de notarios e Instituto Nacional de Estadística. Lo que no sube es el importe prestado, cuya media está por debajo que antes.

Se nota que los bancos necesitan volver a dar créditos, pero no quieren arriesgarse ni repetir los errores de la burbuja inmobiliaria. El precio de los pisos tocó fondo y desde hace unos meses ha empezado a subir tímidamente, sobre todo en las grandes ciudades o en zonas con más demanda que oferta de casas.

El panorama se presenta interesante: es buen momento para comprar una vivienda antes de que suba más el precio de los pisos y, además, los bancos prestan dinero. Si quieres una hipoteca a interés variable también es el momento, porque los bancos han estancando sus ofertas más interesantes en el rango Euríbor + 0,90% – Euríbor +1,25% porque, para ganar dinero con el Euríbor en mínimos, el tipo fijo les reporta más beneficios. O sea que o bien coges un tipo fijo -que aún puede bajar algo por la guerra de precios- para hipotecarte a más de 15 años o bien eliges uno variable, que si cambian las ofertas será para subirlas.

¿Me dará el banco la hipoteca? ING responde en 48 horas

Telehipoteca Exprés, ¿dígame?

Telehipoteca Exprés, ¿dígame?

Los bancos se están dando vidilla en la concesión de hipotecas. No es que todos tengan el mismo interés en conceder préstamos, porque no a todos les urge igual aumentar su cartera de clientes para compensar las hipotecas que se han ido cancelando. Pero sí que se ve que los que quieren, pueden.

De ahí que se estén viendo hipotecas preaprobadas en 48 horas con sólo una llamada o simulación en internet, la concesión de préstamos personales en 24 horas o una mayor financiación a las empresas.

Todo empezó hace algo más de dos años cuando Bankinter, seguido de Cajasur, Santander e ING lanzó la primera hipoteca con un diferencial inferior al 2%. Desde aquel pistoletazo de salida, la mayoría de bancos han entrado en una férrea competición por nuevos clientes, bajando diferenciales y mejorando las condiciones de sus hipotecas, incluso varias veces en un mismo año.

Los diferenciales más competitivos ya están por debajo del 1%, si bien aún muchas ofertas esconden una vinculación (seguros, tarjetas y otros productos) que encarecen por otro lado lo que parece que te ahorras con el diferencial.

Aún así, es notable el aumento en la concesión de hipotecas que se ha visto en el último año.  Uno de los casos más claros es el de Bankinter, que ha aumentado miles de millones su facturación, seguido de ING.

Al banco holandés le puedes llamar por teléfono o aportar tus datos por la web y en un par de días te contestan si te dan o no hasta el 80% de lo que vale tu nueva casa. Si tu solicitud sale preaprobada en unas semanas recibes en casa un sobre con los papeles a rellenar y una lista de la documentación que debes aportar para demostrar que mereces esa hipoteca (nóminas, declaración de la renta, etcétera).

Vivimos el mejor momento, el más dulce para pedir una hipoteca que se ha vivido en los últimos cinco años, y eso que muchos quedan fuera del mercado por sueldos bajos, inestabilidad laboral, poca antigüedad en el trabajo o falta de ahorros. ING y casi todas tienen el techo en el 80% de lo que vale el piso, por lo que esperan que tengas ahorrados los gastos de compraventa (alrededor del 10% del precio de la vivienda) y el 20% que no financian.

Si algo ha aprendido la banca de la crisis es que no se puede prestar más si no quieren después comerse los pisos con patatas en caso de impago. Y que tienen que ser más estrictos con los requisitos si no quieren que dejen de pagarles.

Si éste es el año en el que has pensado comprarte una casa y tienes ahorros y estabilidad económica y laboral, adelante, esta vez sí puedes encontrar la puerta del banco abierta, pero mira muy bien la hipoteca antes de firmarla, negocia el diferencial y no aceptes vinculación que encarezca el préstamo.

¿A quién darán hipotecas en 2016?

Pedid y ya veremos si se os dará

Pedid y ya veremos si se os dará

Un nuevo año está a la vuelta de la esquina: 2016. Después de que en 2015 hayamos visto cómo ha resurgido la firma de hipotecas tras año y algo de apertura del grifo del crédito, cabe preguntarse si en 2016 la cosa será igual, mejor, peor… ¿A quién darán las hipotecas? ¿Qué requisitos hay que cumplir?

Desde hace tiempo se sabe que la banca no está dispuesta a continuar con las flojísimas condiciones que pedía antes de que estallara la crisis. No quiere repetir errores del pasado que le llevaron a quedarse con pisos y promociones enteras, que aún no ha terminado de vender.

Tras unos años de ser más duros que un pistacho cerrado, los bancos han aflojado sus exigencias, que sin embargo siguen manteniendo en cierta medida. Ingresos altos y estables, trabajo antiguo e indefinido, ahorros interesantes, no tener otras deudas y no aparecer en ninguna lista de morosos son algunos de los requisitos más valorados por las entidades. En resumen: una persona solvente y responsable.

También depende, claro está, de cuánto dinero pidas, si tienes avales, un buen historial de pagos en caso de haber tenido créditos o hipotecas anteriores, de dónde está la vivienda y cómo sea. Ante un embargo, no es lo mismo cargar con una casa sin salida en el mercado que con un bomboncito en el centro de la ciudad, junto a la mejor zona de playa o en el pueblo más bonito y solicitado de la comarca.

Analizando la oferta hipotecaria vemos que la mayoría de los préstamos exigen unos ingresos mínimos de 2.000 euros al mes, ganados entre uno o dos titulares. Existen excepciones como la Hipoteca Mari Carmen de Abanca, que se conforma con 600 euros al mes, o ING que no establece límite.

Salvo que elijas un piso propiedad del banco, ninguna entidad presta más del 80% del valor de tasación, lo que te obliga a tener ahorrado al menos el 20% del valor de tasación o el precio del piso; el banco se fija en la cantidad que sea menor. Y también dinero para los gastos de compraventa: tasación, notario, gestoría, impuestos…

La edad también es un factor importante: normalmente los bancos no prestan dinero a nadie que supere los 65-70 años en el momento de terminar de pagar el préstamo. O sea que cuanto más joven seas a más largo plazo podrás poner el préstamo. Esto te supondrá una cuota más barata cada mes, aunque también el pago de más intereses a largo plazo.

2016: ¿Buen año para comprar piso con hipoteca?

Aparentemente será una buena cosecha de hipotecas

Aparentemente será una buena cosecha de hipotecas

Llegamos a  2016 y suenan campanas de compra. ¿Es un buen año para pedir una hipoteca y que te la den? ¿Es un buen año para comprar un piso?

El precio de las casas ha tocado fondo y se espera que a partir de ahora comience a subir levemente.

Por este lado sí es un buen momento para comprar porque la vivienda está más barata de lo que estará dentro de un tiempo. La faena es si quieres cambiar de piso, porque por el tuyo no te van a pagar ni de broma lo que tú pagaste, salvo que lo compraras antes del año 2000, que es cuando los pisos se empezaron a poner por las nubes.

Pero piensa que, aunque no vendas caro, tampoco comprarás tan caro. El objetivo es vender por el máximo que puedas y comprar todo lo barato que encuentres o aprietes al comprador para que baje el precio.

También depende de dónde estén los pisos de origen y destino, porque la vivienda no ha bajado de precio ni se va a revalorizar lo mismo en el centro de una gran ciudad, que en la costa o en áreas rurales.

Por otra parte, es buen momento para comprar con hipoteca porque los tipos de interés son los más bajos de la Historia y se prevé que sigan así como mínimo hasta marzo de 2017. O sea Euríbor sólo un poco por encima del 0% durante más de un año.

Aunque casi todos los bancos te calcen un tipo de interés fijo al principio, normalmente el primer año, cuando te toque pagar Euríbor + diferencial, la cuota será aún muy barata. Antes de firmar ten en cuenta que éstas son las mensualidades más baratas que vas a pagar nunca, así fíjate que en que puedas asumirla holgadamente y calcula que puedas hacer frente si el Euríbor subiera al 3%, que es su media histórica.

Ciertos bancos están más que dispuestos a dar préstamos en condiciones menos duras que otros porque necesitan captar clientes y fidelizarlos con hipotecas que les aten a la entidad durante años, tal vez décadas, no sólo con la hipoteca sino a través de los productos vinculados: tarjetas, seguros, ahorros, plan de pensiones…

Los diferenciales más competitivos ya van por el 1% y se espera que en 2016 lleguen al 0,75%, porque hay bancos que, para conseguir esos nuevos clientes, están dispuestos a rebajar las condiciones de sus hipotecas. Entre otros,en la guerra de precios están Bankinter, Santander, ING, Banco Mediolanum, BBVA y su filial online Uno-e.

En resumen, si dispones de ahorros, empleo e ingresos para pagar una vivienda, 2016 será un buen año para comprar piso con hipoteca, aunque la desgravación por vivienda habitual dejó de existir para compras posteriore a 2013. Y no olvides que también siguen existiendo mejores hipotecas para pisos de la banca o los de la Sareb.

¿Qué pasó con las hipotecas puente?

Ya no está la cosa para saltar sin red

Ya no está la cosa para saltar sin red

Hace seis años era posible cambiarse de casa mediante una hipoteca puente. Era un préstamo que te daba casi cualquier banco para cambiarte de piso sin haber vendido el anterior.

El banco te prestaba el dinero para comprar la nueva casa, aunque fuera más cara que la actual, y te dejaba por lo menos un año para vender tu vivienda y saldar cuentas.

Esto, claro, incluía gastos de compraventa, dinero de la mudanza, para nuevos muebles y electrodomésticos… En fin, todo lo que conlleva cambiarse de casa y que mucha gente hace cuando aumenta la familia y la que tiene se le queda pequeña (o al revés) o para irse a otra ciudad o definitivamente al chalé de tus sueños, o lo que sea.

La hipoteca puente estaba fenomenal para poder cambiarse de piso sin prisas ni sobresaltos, porque normalmente en el tiempo que daba el banco se había vendido la casa anterior y ya no se tenía una deuda gigante. De ahí el nombre de puente: saltabas fácilmente de un piso a otro y la presión sobre la nuca sólo se sentía al final, si aún no habías vendido el piso.

Con el reventón de la burbuja inmobiliaria, la crisis, el Euríbor súper alto, los pisos vacíos sin vender, la precariedad laboral y una larga lista de cosas que ya sabemos, la compraventa de pisos y la concesión de hipotecas quedaron en punto muerto hasta que hace dos años la cosa empezó a arrancar, si bien no fue hasta hace poco que la contratación de nuevas hipotecas empezó a subir.

Con sueldos más bajos, inestabilidad laboral, menos ahorros y jóvenes contratados como becarios con míseros sueldos eternamente, entre otras cosas, de poco sirve que haya bajado un 30% el precio de los pisos, que se haya abierto el grifo del crédito y el Euríbor esté en mínimos históricos, todo situaciones muy favorables a la compraventa de vivienda. Ya no hay hipotecas puente. La venta de viviendas se estancó tanto que los bancos no se fiaban de que pudieran venderse en un año. Era la pescadilla que se mordía la cola, apenas daban hipotecas.

Ahora es más asequible comprarse una casa, pero como la cosa tampoco es para tirar cohetes y los bancos han aprendido del desastre que les han traído algunas hipotecas concedidas irresponsablemente, se han vuelto más prudentes y no quieren arriesgar un duro.

No dan hipotecas puente. Vendes un piso y te compras el siguiente, porque si se te ocurre hacerlo al revés te arriesgas a no vender el tuyo en mucho tiempo y a estar sobreendeudado más tiempo del que puedes asumir, eso si encuentras entidad que te deje dinero para comprar una casa sin haber vendido otra.

¿Es mas fácil endeudarse ahora que antes?

Esto aún sigue lejos del alcance de muchos

Esto aún sigue lejos del alcance de mucha gente

Según el Colegio de Registradores, la situación actual es más propicia para firmar una hipoteca de lo que lo era hace unos años. Si bien estamos al mismo nivel de hipotecas que en 2003, estamos muy lejos de igualar o siquiera acercarnos a las cifras del boom inmobiliario, entre 2004 y 2009.

Y mejor, porque fueron años locos de préstamos que se volvieron caros por la subida del Euríbor. Un tercio llevaban cláusula suelo, tienen plazos muy largos (o sea más intereses a pagar) y en algunos casos llegaron al 100% o 110% del precio de la vivienda. Por lo menos tenían menos vinculación y comisiones que las ofertas actuales.

La gente que vive  bien ahora es la que tiene una hipoteca de aquéllas con un sueldo de los de entonces, aunque el piso ya no valga lo que se está pagando por él, dada la devaluación (de media un 30%) del precio de la vivienda. Se pueden desgravar la hipoteca en la Renta todos los años y, si no tienen suelo, están pagando las cuotas más bajas de toda su vida presente, pasada y futura.

Precisamente por esa caída en el precio de los pisos dicen que es más fácil que antes endeudarse para comprar un piso. También, dicen los Registradores, porque ha habido una ligera subida de los sueldos, un mayor aporte de ahorros, un alargamiento en el plazo de pago (de media más de 20 años en liquidar la hipoteca), mayor disposición de los bancos a prestar dinero y mejores ofertas con diferenciales más bajos e incluso hipotecas a tipo fijo en el 2%, algo nunca visto que ha supuesto que uno de cada diez préstamos que se firma es a interés fijo. Algo histórico.

No digo que esto no sea así para determinado tipo de gente. Los que mantienen el trabajo en condiciones de las de antes, incluidos los sueldos, porque ahora con menos de 2.000 -2.500 € al mes por familia la mayoría no te presta ni un céntimo. Los que tienen dinero ahorrado, como mínimo un 20-30% del valor del piso. Los que nunca han tenido problemas de pago y no parece que vayan a tenerlos.

Estos son a los que los bancos les ponen ojitos. Pero no podemos generalizar y decir que ahora es más fácil hipotecarse que antes, porque la vivienda en propiedad no está al alcance de todo el mundo. Quedan fuera los jóvenes, que son los principales formadores de hogar y demandantes de pisos.

También quedan excluidas muchas familias mileuristas o monoparentales que con un sueldo o dos no tienen para hipotecarse, y tampoco están los azotados laboral y económicamente por la crisis. O sea que maticemos: es más fácil endeudarse para los que realmente pueden, para los que necesitan ayuda no la hay, porque por no haber ya no hay casi ni hipotecas para jóvenes.

Una cosa es ser prudente en la concesión de préstamos y otra obsesionarse con el perfil y dejar fuera a la mayoría de la gente. Así los bancos no lograrán su tan ansiada cartera grande de clientes, por lo que supongo que se liarán a cobrar comisiones a unos para paliar el impago de otros.

Tras 7 años de crisis, el número de hipotecas sube y la morosidad baja

Esto sí que son brotes verdes

Esto sí que son brotes verdes

Llegados al ecuador del verano, como cada año aquí os dejo el último artículo antes de volver en septiembre con nuevos temas y las noticias más importantes sobre hipotecas.

Para cerrar la temporada, voy a repasar la situación hipotecaria en España y de las buenas noticias, ¡¡que por fin las hay!!

Si bien el año pasado aumentó la compra de vivienda casi un 20%, según los notarios, tampoco es una cifra muy significativa teniendo en cuenta que venimos de un gran cierre del grifo del crédito para hipotecas.

En 2014 se firmaron algo más de 200.000, según el INE (Instituto Nacional de Estadística), siendo la primera vez que la cifra aumenta en vez de caer, como pasó en los últimos 7 años.

El dinero prestado también ha crecido: los bancos nos dejan de media algo más de 100.000 €. Se nota que están necesitados de dar nuevas hipotecas para sustituir a las que progresivamente se van cancelando y para compensar todas las que no han dado durante los años anteriores.

También ha bajado el interés que cobran, que en 2014 fue de una media del 3,5%. Los diferenciales continúan en caída, con nuevas ofertas o rebajas de las que ya existían. Los más competitivos están actualmente en Euríbor + 1,25%, que barren a los de Euríbor + 1%, pues esconden tanta vinculación que encarecen el préstamo por encima de otros teóricamente más caros. Aunque siguen siendo exigentes, la banca en general ha relajado sus pretensiones respecto a los nuevos clientes.

Quizá también se han animado porque sufren menos morosidad: tanto empresas como particulares estamos pagando mejor nuestras deudas, a pesar de que todavía mucha gente se ve acuciada por la cláusula suelo, el IRPH (Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios) o una hipoteca multidivisa que ha aumentado su deuda.

Tenemos menos problemas de pago porque, por primera vez en años, destinamos de media menos del 30% de nuestros ingresos. El 30% (o un tercio) es lo que se recomienda usar como máximo para las deudas. Aunque en comunidades como Madrid y Baleares esta cifra se sitúa en el 40%, en otras como Castilla-La Mancha, Extremadura y Murcia el esfuerzo de los hipotecados ronda el 23%, según el Colegio de Registradores.

La cuota media de la hipoteca también ha bajado hasta los 553,44 € mensuales durante los últimos meses de 2014, lo que supone un nuevo mínimo histórico como los que está marcando el Euríbor, gran responsable de tanto ahorro y de que respiremos económicamente, gracias a que está alrededor del 0,16%. De media estamos ahorrando unos 400 € mensuales en la hipoteca respecto a cuando estuvieron tan caras en el verano de 2008.

Tras este resumen y explicación del panorama, sólo me resta desearos un buen verano y que, con estas altísimas temperaturas, vayáis por la sombra. ¡Hasta septiembre!

Por qué bajan tanto los diferenciales a pesar del Euríbor en mínimos

La cantidad de hipotecas depende mucho de por dónde le sople el aire a los bancos

La cantidad de hipotecas depende mucho de por dónde le sople el aire a los bancos

Hace algo más de año y medio que Bankinter rompió el hielo con su hipoteca a Euríbor + 1,95%. Lo que ahora nos parece un diferencial exagerado, marcó un hito y supuso una gran rebaja en un momento en el que ningún préstamo bajaba de la barrera psicológica del 2%.

Fue justo cuando los diferenciales comenzaron a caer después de una etapa en la que los bancos no pararon de subirlos para compensar el Euríbor bajo y asegurar así unas buenas ganancias.

Ahora ocurre lo contrario: el Euríbor está más bajo que nunca –ha cerrado mayo en el mínimo histórico del 0,165%-,  pero los diferenciales caen sin parar, situándose ya entre el 1% y el 1,30% los más competitivos.

La economía no se ha recuperado lo suficiente para que esto pase y los bancos de repente no se han convertido en ONGs. ¿Entonces cuál es el motivo…?

Pues que tanto negarse a dar hipotecas les está pasando factura. Cada vez hay menos préstamos firmados porque alguna gente va terminando de pagar y, al no concederse tantos nuevos, hay menos en total. Esto es como cuando en un pueblo muere más gente de la que nace. La natalidad se va al garete y hay que aumentarla.

Por otro lado, las hipotecas que quedan se amortizan cada vez más rápido porque ya pasaron por esa etapa de pagar muchos intereses y ahora casi todo lo que se liquida es capital. Así que, precisamente por esa necesidad de dar préstamos que tiene la mayoría de entidades, se están ofertando más hipotecas en mejores condiciones.

Pero no es oro todo lo que reluce y los bancos han aprendido de los años previos a la crisis en los que casi cualquiera obtenía un préstamo. Ahora exigen más ingresos, antigüedad laboral, trabajos estables, ahorros

Y con la crisis que ha pasado por muchas familias como un rodillo de precariedad laboral, paro y pérdida de poder adquisitivo, cumplir las exigentes condiciones de los bancos es complicado. O sea que o los bancos abren la mano o se quedan con dos palmos de narices.

Ya se ve que algunos han rebajado sus pretensiones, pidiendo sólo unos ingresos de 600 € al mes -como la Hipoteca Mari Carmen de Abanca- o de 2.000 €, lo que entre dos es más asequible. Aun así, sigue siendo necesario, por no decir imprescindible en muchos casos, hipotecarse entre dos y contar con ahorros o un aval.

Se echa en falta que la banca oferte para jóvenes, que son los que más vivienda demandan y los potenciales clientes de los bancos. En cambio, para asegurarse el pan, las entidades han tirado más alto, hacia los que ya tienen una posición socio-económica estable y más alta. Allá ellos, en cuanto no consigan tantos clientes como antes, ya verás cómo espabilan y rebajan las condiciones. Quizá en un año y algo lo veamos.

 

Los gastos de firmar una hipoteca

Comprar un piso es como viajar: tol día con el monedero abierto

Adquirir una vivienda es como viajar: tol día con el monedero abierto

Comprar una vivienda es caro. Y no sólo porque tengas que pagar al vendedor sino por los gastos asociados que conlleva, y que suelen suponer alrededor del 10% de lo que cuesta el piso.

Notario, gestoría, tasación, registro de la propiedad… Hay gastos fijos y otros que dependen de a cuánto ascienda la hipoteca. Hay gastos previos a su firma y otros posteriores.

NOTA SIMPLE: el banco pide al Registro de la Propiedad un papelito donde ponen si la casa tiene cargas (deudas de anteriores propietarios, hipotecas, notas de embargo) y quién o quiénes son los titulares. Suele costar 30 €.

– TASACIÓN: Imprescindible por ley para que el banco se haga una idea del piso que vas a comprar y decida hasta cuánto te presta, que no suele ser más del 80% de ser una primera vivienda y del 70% si es una segunda residencia.

Antes era típico que el banco te obligara a que su tasadora estimara el precio del inmueble. Ahora también puede ser así, pero como no es obligatorio, puedes elegir tú la tasadora que quieras, siempre que sea oficial y esté registrada en el Banco de España. Una tasación te puede costar entre 200 € y 450 €, según el importe del piso.

– GESTORÍA: Se encarga de realizar todos los trámites burocráticos asociados a la compra del piso y sólo es imprescindible si se compra con hipoteca. Lo que te cobran varía mucho de una gestoría a otra (no hay tarifas oficiales) y depende también de la cantidad de gestiones que tengan que realizar. La suele elegir el banco.

– NOTARÍA: Los servicios del notario, aunque duran poco, son imprescindibles para hacer las cosas de forma legal. Este señor o señora dan fe de que se el piso pasa a ser tuyo/vuestro, en qué condiciones viene y cómo es la hipoteca que firmas. Lo suele elegir el banco y cobra unos ingresos fijos, según lo que valga el piso:

Precio del piso                 Cuánto cobra el notario

25.000 €                              700 €

50.000 €                              725 €

100.000 €                            775 €

150.000 €                            810 €

200.000 €                            850 €

250.000 €                            890 €

300.000 €                            930 €

400.000 €                            950 €

975.000 €                            975 €

 

– REGISTRO DE LA PROPIEDAD: Para que quede claro que el piso es tuyo/vuestro y de nadie más, el banco envía los documentos pertinentes al Registro de la Propiedad de tu ciudad que, por inscribir el inmueble a tu/vuestro nombre cobra unos honorarios fijados en esta tabla:

Precio del piso                     Tarifas del Registro de la Propiedad

25.000 €                                  295 €

50.000 €                                  320 €

100.000 €                                345 €

150.000 €                                370 €

200.000 €                                410 €

250.000 €                                450 €

300.000 €                                490 €

400.000 €                                530 €

975.000 €                                550 €

 

– COMISIÓN DE APERTURA: Algunos bancos cobran por abrir el préstamo hipotecario, lo que te puede incrementar el coste hasta un 2%, según la comisión establecida por cada banco.

IAJD. Es el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, o sea la pasta que trinca tu comunidad autónoma, que cobra entre el 0,5% y el 1,5% (varía de una comunidad a otra) de todo: precio del piso, intereses, comisiones… En total, entre un 135% y un 200% de lo que vale la hipoteca. Un pastizal.

Si la hipoteca es una subrogación, es decir que te vas a la competencia, el banco al que dices adiós también puede cobrarte dinero. Antes, la entidad a la que te cambiabas se hacía cargo de los gastos, con tal de ganar un nuevo cliente, ahora no te prestan ni el boli para firmar.