
El Senado enciende una cerilla donde necesitaríamos luz potente
Ni más swaps, ni más cláusulas abusivas, ni más donde dije digo, digo Diego que valgan, al menos en la oscuridad y las tinieblas, escondidos entre las parrafadas del contrato de la hipoteca.
Valdrán, lo sé, los habrá, nos los seguirán metiendo con calzador y letra minúscula en las hipotecas, pero al menos tendrán que informarnos mejor de ello.
El Senado acaba de aprobar por unanimidad una moción, que surgió a petición de CiU, para obligar a los bancos a que nos cuenten mejor cómo nos están timando con las hipotecas. Más que nada para que podamos estar más y mejor informados (en algunos casos simplemente informados) de qué estamos firmando y por qué escuadra nos están metiendo el gol, o si queremos no firmar y que no nos engañen, al menos por este lado.
Para que luego digan que solo se preocupan por los intereses nacionalistas… Esta vez han hecho algo por todos, donde también están los catalanes hipotecados, claro.
La pena es que ni los senadores, ni los congresistas, ni ninguna persona o instancia con poder en este país tiene los santos güitos de ponerle el cascabel al gato, es decir, de ir más allá de condenar los abusos bancarios y de instar a quien los comente de que nos informe más y mejor.
Bueno, algunos jueces han sentenciado contra cláusulas de esas que nos clavan donde la espalda pierde su honesto nombre, pero poco más. Al final siguen siendo legales y nosotros seguimos perdiendo dinero cada mes en la cuota de la hipoteca. Curiosamente, lo único ilegal es no informarnos.
Con lo serio que es el tema y nadie todavía ha tenido los bemoles de hacer frente a los bancos, y nadie lo hará. Nos queda el cutre consuelo, el de los pobres y tontos, de que les han dado un toque oficial y público, pero pasando de puntillas por donde deberían dar un recital de taconeo flamenco.
Pero tampoco podemos ni debemos esperar que nos lo den todo hecho y que otros piensen más en nosotros que nosotros mismos. Si estamos hartos de abusos bancarios, ¿por qué no nos unimos y protestamos en masa? ¿Por qué no dejamos de pagar la hipoteca todos en diciembre? Tal vez así nos tomarían en serio, pero nosotros tampoco tenemos bemoles.
También podríamos manifestarnos contra los bancos, como las 10.000 personas que en Islandia les plantaron cara por los abusos hipotecarios. Aquí solo reúnen tanta gente y más el fútbol o la Belén Esteban.








