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Hipotecas por el 100%: sólo para poca gente y pocos pisos

Sólo para los elegidos

Una hipoteca que cubra todo lo que vale la vivienda es el sueño o la necesidad de mucha gente. Como en la mayoría de los casos no se consigue, muchas personas se rinden y optan por alquilar.

En España ha aumentado mucho el alquiler, pero no porque hayamos cambiado de mentalidad sino porque la precariedad laboral hace que los jóvenes y no tan jóvenes no puedan comprar una vivienda y se vean atados al alquiler mientras ahorran lo suficiente para comprarse un piso.

Qué difícil es ahorrar cuando pagas un alquiler, que además ha subido bastante con respecto a hace unos años. Pero es que, si quieres comprarte una casa, tienes que ahorrar sí o sí, porque los bancos no ofrecen hipotecas por el 100% del valor de piso excepto para algunos casos concretos de sus viviendas o si tienes un perfil económico y laboral muy elevado, que se ajuste a lo que ellos quieren.

¿Y qué quieren? Que tengas mucha antigüedad en el trabajo (si eres funcionario mejor), que al menos ganes 1.800 € al mes o más de 3.000 € si sois dos y que tengas garantías extra. O sea un avalista que responda con su casa, local, etcétera, o que tengas otros bienes con los que responder si dejas de pagar.

Es complicado porque mucha gente necesita hipoteca por el 100% de lo que vale el piso y los bancos necesitan ganar clientes. Las hipotecas se les mueren poco a poco. Cada año desde hace por lo menos cinco, se amortiza más dinero del que se presta, lo que hace que las entidades tengan cada vez menos ingresos por las hipotecas, teniendo en cuenta que, además, el Euríbor lleva dos años en negativo y otros tres en números bajísimos.

Pero han aprendido de lo que pasó antes de la crisis: hace 10 años que no se dan hipotecas por el 100% del piso o incluso por el 110% como se llegó a ver cuando en el préstamo se metían los gastos, los muebles y hasta las vacaciones. Por eso la banca se ha vuelto muy cauta a la hora de dar un préstamo por el 100%, pero eso no quiere decir que no esté dispuesta a hacerlo. Todo depende de quién seas y cuánto pidas.

Cada entidad estudia cada caso. Tienes opciones si, como dije antes, tu perfil económico y laboral está bastante por encima de la media o si eliges un piso de los que aún les quedan por vender, en el famoso stock inmobiliario que parece que nunca termina de desaparecer. También hay que negociar y echarle morro. Ir de banco en banco si es preciso y no rendirse hasta encontrar quien te lo dé, aunque debes ser poco más o menos que VIP para lograrlo.

Si no, lo más a lo que puedes aspirar es a que te dejen hasta el 80% de lo que vale la vivienda, o sea que tienes que tener ahorrado por lo menos el 20% más un 10% adicional por si el banco no corre con todos los gastos de la hipoteca, que no suele ser. Sólo algunos bancos pagan algunas cosas, pero ninguno se encarga del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD), lo más caro de todo el pack.

Alquilar un piso o comprarlo, ¿qué sale más barato?

Antes de decidir, hay que ponerlo todo en la balanza

Antes de decidir, hay que ponerlo todo en la balanza

Cuando piensas en vivir por tu cuenta o cambiar de piso, con frecuencia asalta la duda de qué será más barato: ¿comprar o alquilar?

Cuando el mercado del alquiler está al alza y el de la compra a la baja, como ocurre ahora, también parece que será más barato comprar que alquilar, ya que actualmente es fácil ver que por dos viviendas iguales se puede pagar el doble de alquiler que de hipoteca.

Sin embargo, es un error comparar el alquiler y la compra mirando sólo el precio. Ambos son más que pagar una cuota, cada opción tiene unas ventajas y unos inconvenientes que debes analizar según tu situación.

¿Quieres vivir allí muchos años o prefieres libertad para cambiar de residencia? ¿Tienes dinero ahorrado para la entrada de una casa? ¿Prefieres saber siempre cuánto pagarás? Son algunas de las preguntas que hay que hacerse antes de decidir.

Suponiendo que un alquiler y una hipoteca cuesten lo mismo, hay que mirar más allá del pago de esa mensualidad. En el caso del piso alquilado sólo pagas los recibos de luz, agua, gas, etc, mientras que en la vivienda en propiedad debes abonar cada mes, además, la comunidad de propietarios (si es un piso) y los impuestos correspondientes (vado, IBI, basuras…).

Además, una hipoteca exige un seguro de hogar porque incluye el seguro antiincendios. Por lo general, los préstamos incluyen más vinculación para darte el interés más bajo, así que sueles pagar también un seguro de vida, tienes tarjetas, domicilias la nómina… Te atas más.

Igual que te atas al lugar. Si estás de alquiler y quieres cambiar de casa porque tienes vecinos insoportables, vas a cambiar de municipio o lo que sea, avisas al casero, organizas la mudanza y punto. Si el piso es tuyo tienes que calcular si obtendrás por él lo suficiente para pagar lo que te queda de hipoteca.

Como la vivienda ha bajado de media un 30% no todo el mundo puede obtener por su casa lo que pagó por ella. En caso de que la vendas, debes pasar por un proceso más largo y costoso tanto psicológica como física y económicamente.

Por contra, en una casa alquilada el casero te puede echar una vez terminado el contrato y verte de repente de patitas en la calle. Una incertidumbre que no tienes si compras la casa, ya que el único que podría echarte es el banco si acumulas tres impagos. En la nueva ley parece que será si has dejado de pagar el 3% de lo que debes de hipoteca.

Si necesitas que te baje la cuota mensual, puedes pedir al banco una carencia, que es un periodo sin pagar o en el que sólo das intereses. O puedes pedir una ampliación de hipoteca para rebajar la cuota o amortizar en cuota. Si estás de alquiler, debes negociar con el casero, que te rebajará el precio según su situación y según hayas sido como inquilino.

El alquiler suele ser un gasto fijo. La hipoteca, si no es a tipo fijo, irá cambiando cada 6 o 12 meses, con lo que se te puede poner más barata que una cuota de alquiler de ese momento o se te puede ir a las nubes si el Euríbor se dispara. Con el interés variable asumes riesgo.

Antes de decantarte por la compra o el alquiler, debes calcular detalladamente cuánto costaría comprar tu vivienda deseada con todos los gastos comentados, y cuánto costaría alquilarla, un precio que también puede variar a través de los años porque el del alquiler es un mercado cambiante según la oferta y la demanda. Además de esto, piensa en las ventajas e inconveniente de cada opción y cuáles son tus intereses y prioridades.

En España la mentalidad tradicional es de compra porque los mayores creen que alquilar es tirar el dinero. Pero no tiene por qué ser así si lo que quieres es tener movilidad, menos gastos y menos responsabilidades, asumiendo que te quedas sin casa cuando el casero deje de renovar el contrato.

Olvídate de comprar con hipoteca si no ganáis al menos 1.917 € al mes

Tol día trabajando como mulas para mantener a la familia y pagar la hipoteca

‘Tol’ día trabajando como mulas para mantener a la familia y pagar la hipoteca

Se venden más casas y se dan más hipotecas, pero la cosa pinta mal si en casa ingresáis menos de 1.917 € al mes, que es lo que el comparador financiero Kelisto ha estimado como ingreso mínimo mensual que exigen los bancos para darte un préstamo hipotecario.

Esto deja fuera de la compra de vivienda a 8,2 millones de hogares, que ingresan menos de esa cantidad. La precariedad laboral (contratos temporales, sueldos más bajos, etc) y un elevado paro (del 8% al 18% en 10 años), unidas a una mayor exigencia de los bancos tanto en los ingresos como en los productos que hay que contratar vinculados a la hipoteca (seguros, tarjetas, etc.), impiden que se firmen tantas hipotecas como antes.

Cada mes se constituyen unos 25.000 préstamos, un 77% menos que hace 10 años, cuando también se daban hipotecas por mayor importe. Ahora se presta una media de 110.000 € mientras que antes esta cifra era un 23% más.

También es verdad que hace una década estaba a punto de pincharse la burbuja inmobiliaria y de iniciarse la crisis, por lo que tanto salarios como precios de la vivienda era más altos. Y también es verdad que se cometieron muchas locuras con las hipotecas, por lo que no está de más corregir un poco y no prestar dinero a quien de antemano se sabe que tendrá problemas para devolverlo.

Viviendas se compran, claro que sí, pero sólo 4 de cada 10 con hipoteca. Según un informe de Tecnocasa, el perfil del comprador es de una persona de entre 25 y 44 años, con estudios secundarios, que trabaja por cuenta ajena con contrato indefinido, y compra su primera vivienda con hipoteca para residir en ella. Pero, como en todo, hay sus excepciones.

En tiempos del boom, el 40% de quienes conseguían una hipoteca tenían contrato temporal, ahora menos del 10% se dan a trabajadores temporales. Por lo general, la banca rechaza a personas no indefinidas y con antigüedad, y a los autónomos los mira con lupa antes de prestarles un euro.

No es de extrañar que la juventud haya cambiado su mentalidad y se decante por el alquiler, aunque su primer pensamiento hubiera sido comprar. De un lado no ganan lo suficiente para ahorrar e hipotecarse, y por otra parte el alquiler les da mayor libertad y movilidad.

Pero tampoco es tan fácil alquilar… El número de hogares sin ingresos se ha duplicado, pasando de casi 360.000 a 630.000, y la mayor demanda de pisos en alquiler ha subido los precios. Teniendo en cuenta que en paralelo no han subido los ingresos de las familias (a veces han bajado o en el mejor de los casos están congelados), mucha gente debe ya destinar más de lo que se recomienda para la vivienda. Mientras que las deudas familiares no deben sobrepasar un tercio de los ingresos, muchas personas se encuentran con que la hipoteca o el alquiler les suponen entre el 35% y el 50% de lo que ganan.

La banca no quiere dar hipotecas para alquilar pisos

Otra vez el balón en el centro del campo

Otra vez el balón en el centro del campo

Los bancos no están por la labor de dar hipotecas a los jóvenes para que se alquilen un piso, ni tampoco quieren conceder préstamos, ya sea a ellos o a personas de más edad, para que compren una casa por partes mientras pagan un alquiler por el resto del piso en el que viven.

Estas fórmulas, de las que hablé hace poco y que funcionan desde hace treinta años en Reino Unido, Holanda y otros países del norte de Europa, de momento no tienen cabida en España porque los bancos las ven demasiado arriesgadas y con un mercado del alquiler mucho menos maduro que el de compra.

Se sugirió que se implantaran en Cataluña, de hecho parece que se iban a aprobar en el Parlamento, y también Sociedad de Tasación lo lanzó como propuesta para solucionar los problemas de los jóvenes para acceder a la vivienda.

Pero la banca ya se ha apresurado a responder que la juventud deberá quedarse en casa de sus padres, compartir piso, irse de alquiler, aventurarse en el extranjero o debajo de un puente.

Entiendo que ahora la banca sólo se fije en clientes con pasta, esos que conservan el trabajo desde antes de la crisis o que han conseguido uno con buen sueldo porque son unos cracks en lo suyo y hay tiros por contar con ellos.

Obviamente, estas personas son pocas y no todas quieren comprar un piso. Por eso las entidades financieras, si quieren seguir ganando dinero para compensar que cada hay menos hipotecas, porque se van terminando de pagar y las que quedan pagan menos intereses porque ya les va tocando amortizar sobre todo capital, deben mirar más al futuro y menos a su ombligo.

Los jóvenes son demandantes naturales de vivienda, van a formar los nuevos hogares, quieren comprar mayoritariamente, y tienen más años por delante para pagar. En su contra juega que son también los más precarios en el mundo laboral, los eternos becarios, los que más sufren el paro y tienen menos ahorros (o ninguno).

Pero a su vez la banca continúa atesorando muchos pisos en su stock, algunos de los cuales podrían hacer las delicias de más de una persona joven o no tan joven. La cuestión es encontrar un punto intermedio entre abrir la mano y dar hipotecas sin riesgo.

Ya que apenas existen hipotecas para jóvenes, antes muy frecuentes y con mejores condiciones que el resto, quizá funcioen los avales, aunque supongan enmarronar a terceros, o prestar dinero para pisos baratos. Quizá un alquiler con opción a compra. Así el banco, al menos, tiene cubiertos todos los gastos de tener un piso parado (comunidad de vecinos, IBI…) y te puedes ir de casa antes de que te salgan canas.

Hipoteca y alquiler, más cerca de lo que parecen

Qué chungo está lo de irse del nido

Qué chungo está lo de irse del nido

Aunque siempre se ha visto el alquiler como lo contrario de la hipoteca y viceversa, últimamente nos llegan voces de que no es tan disparatado comprar un piso por partes y pagar un alquiler por el resto, tener una hipoteca para hacer frente al alquiler mensual o pagar el alquiler de unos años de golpe pidiendo una hipoteca al banco. En Reino Unido y Holanda, por ejemplo, existe desde hace 30 años.

El último en sumarse es el director general de Sociedad de Tasación, Juan Fernández-Aceytuno, que en el Salón Inmobiliario de Madrid ha dicho que los bancos deberían dar hipotecas a los jóvenes para que puedan vivir de alquiler.

Según él es una forma de facilitarles el acceso a la vivienda, ya que este sector tiene miedo a comprar por las malas experiencias que han visto durante la crisis. A saber: cuotas que se han disparado con el Euríbor alto, gente no ha podido pagar, otros que han perdido su casa o han embargado la de sus padres…

Eso dice él. Creo que no compran por dos razones: o porque no quieren (prefieren alquilar y alguno seguro que vivir con sus padres) o porque no pueden, dada su precariedad laboral, los escasos o nulos ahorros y las grandes exigencias de los bancos en cuanto a vinculación, ingresos y antigüedad laboral, que dejan fuera a los jóvenes.

Durante la crisis les ha bajado el sueldo entre un 30% y un 40% de media. Es lo mismo que ha caído el precio de la vivienda, pero no en todas partes por igual, así que muchos siguen sin poder comprarse una casa y por eso alquilan o se quedan donde están.

Entonces, si un banco les diera una hipoteca para pagar el alquiler, ¿no sería tan exigente con los ingresos y la antigüedad laboral? ¿De verdad este señor cree que a cualquier entidad le va a dar igual que un hombre o mujer de veintitantos tenga un contrato de becario y cobre menos de 18.000 € brutos al año? ¿Acaso no le va a pedir que tenga ahorros y un trabajo estable? ¡Pero si casi han desaparecido las hipotecas para jóvenes!

Tampoco creo que le ponga las mismas condiciones que a una hipoteca para comprar un piso, en todo caso hablamos de un préstamo personal, que suelen tener intereses más altos.

La idea de prestar dinero a la juventud para que pueda emanciparse es buena, pero si le dan una hipoteca, entonces entiendo que muchos preferirán comprarse un piso en lugar de alquilarlo. En España, por muy joven que sea la gente, se sigue manteniendo una mentalidad muy fuerte de comprar en lugar de alquilar.

No veo a la banca dando hipotecas para alquilar. A juzgar por su estrategia presente, no les interesa, si bien deberían fijarse en los jóvenes, ya que son el sector con mayor demanda de vivienda porque son los que formarán los futuros hogares, ya sean de compra o de alquiler.

Cómo tener un piso sin comprar ni alquilar, o todo a la vez

Mezclas raras

Mezclas raras y fantásticas

¿Se puede comprar el 20%, 30% o 40% de un piso pidiendo sólo de hipoteca ese dinero? Sí, según los planes de propiedad compartida y propiedad temporal que propone la Cátedra de Vivienda de la Universidad Rovira i Virgili.

La propiedad compartida, que lleva tres décadas implantada en Reino Unido y Holanda, se prevé aprobar en el Parlamento de Cataluña antes de octubre. Por ahora no existe en ningún otro lugar de España.

Esta fórmula quiere quedarse a medio camino entre tener un piso propio y pagar un alquiler, pues lleva algo de ambas cosas. Una vez elegido el inmueble, acuerdas con el vendedor cuánto le vas a comprar (mínimo un 10%) y pides una hipoteca por el importe que sea.

Por ejemplo, empiezas comprando el 20% de un piso de 200.000 €, con lo que el banco te deja 40.000 €. Es mucho más fácil y asequible devolver 40.000 € que los 160.000 € que serían el 80% que como máximo te prestaría el banco para comprar una vivienda por el sistema de hipoteca tradicional que se viene usando hasta ahora.

Desde el primer momento ese 20% del piso se pone a tu nombre y puedes reformarlo, ir a las reuniones de vecinos y dejarlo en herencia. El propietario anterior no tiene derecho a usarlo pero sigue como dueño del 80% restante, por el cual te cobra un alquiler mensual más bajo que un alquiler normal.

Se supone que esto se hace para que la gente no se endeude demasiado, pero no lo veo claro ni en la teoría. A ver… Si pagas al banco por una hipoteca y además un alquiler, ¿dónde está la ventaja? Pagas por comprar sólo una parte, que te cuesta intereses, y encima palmas pasta por un alquiler de algo que al final no es tuyo salvo que lo compres todo, algo que por lo menos en Reino no puedes hacer.

Allí sólo puedes adquirir máximo el 70% de la propiedad y, si al final la vendes, sólo te dan el 50% del dinero porque el otro 50% se lo queda el Estado, que es quien gestiona el sistema de propiedad compartida. Y si pagas hipoteca y alquiler al mismo tiempo, no sé si vas a ahorrar mucho dinero con respecto a pagar sólo alquiler o sólo hipoteca, por mucho que el alquiler sea más bajo.

En España sigue habiendo una mentalidad muy arraigada de comprar. El 76% de la gente quiere un piso propio, pero con un 25% de paro general y un 55% de paro juvenil es imposible que todo el que quiere comprar lo haga, por eso se han disparado las cifras de alquiler.

Se supone que con esta fórmula se facilita el acceso a la vivienda para la gente que alquila cuando en realidad lo que quiere es comprar, pero no puede. Imagino que los bancos estarán reticentes a prestar dinero para comprar sólo la parte de un piso, pues si luego no pagas, para ellos no es atractivo quedarse sólo con un porcentaje en lugar con la vivienda entera.

El otro plan se llama propiedad temporal y consiste en comprar el piso un mínimo de 6 años y un máximo de 99. Equivale a pagar el alquiler de esos años de golpe y luego vivir sin soltar un duro durante ese tiempo. Lo malo es que esa compra al final no te da ninguna vivienda, porque al terminar el plazo el 100% del piso es del vendedor, que más bien debería llamarse arrendador por un tiempo largo y definido.

¿Vivir de alquiler o comprar un piso?

Un cambio de mentalidad forzado

Un pintoresco cambio de mentalidad

Si hace 10 años hubieran hecho una encuesta a la población, la respuesta mayoritaria hubiera sido que es mejor comprar un piso, aunque tengas que pasar por una hipoteca y hagas rico al banco, antes que vivir de alquiler.  Era la mentalidad general, heredada de nuestros padres y abuelos.

En España durante años y años se ha pensado que alquilar era tirar el dinero, un camino sin fin en el que nunca tenías nada propio. Comprar se veía como una opción segura, una inteligente apuesta de futuro para tener algo que luego dejar a tus hijos.

Se enriquecían el promotor o el banco, sí, pero con el alquiler ganaba pasta el menda lerenda dueño del piso, así que lo mismo me da que me da lo mismo.

La crisis ha llegado pisando fuerte. Pisando ilusiones, machacando presentes y planes de futuro, barriendo a su paso muchas de estas ideas. Algunos han cambiado de opinión por necesidad, porque esperan que la vivienda baje de precio, por motivos laborales o falta de dinero.

Las hipotecas escasean y las pocas que hay son caras. La mayoría son carísimas, incluso las que dan los bancos para sus propios pisos, con Euríbor +1% o Euríbor +1,5% son bastante más caras que el Euríbor + 0,37% anterior a la crisis. Vamos, que lo mejor de ahora es lo peor de antes.

El trabajo es escaso y precario. Si conservas el que ya tenías con la hipoteca que ya tenías, guay. Si tienes que buscar ahora curro y piso, la opción más natural es irte de alquiler en cuanto encuentres un curro mileurista que parezca menos inestable que otros.

Todo esto se refleja en el estudio que ha hecho el portal inmobiliario Fotocasa. Mientras que en 2011, ya en plena crisis, el 15,3% de la peña vivía de alquiler, esa cifra ha subido al 19,3% este año. No parece mucha la subida y es una birria de cifra comparada con la de otros países europeos, pero es alta e importante teniendo en cuenta la mentalidad inmovilista y ladrillera que arrastramos en España.

Como era de esperar, los que se han lanzado en masa al alquiler son los jóvenes. Los que pueden porque casi la mitad de los que tienen entre 18 y 30 años vive con sus padres. De los demás, el 29% se compra un piso y el 27% se va de alquiler.

Más de la mitad de los jóvenes encuestados piensan que es más rentable alquiler frente al casi 30% que todavía piensa que es tirar el dinero. Pero esto parece un cambio de mentalidad transitorio porque más de la mitad confía en comprar un piso dentro un tiempo frente al 15,5% que sí está realmente convencido de que seguirá de alquiler.

Todavía no podemos hablar de un cambio de modelo, sólo de un pequeño cambio de opinión forzado por la crisis. Ya veremos cómo estamos dentro de un tiempo, porque la cosa va a tardar en mejorar unos años.

Compartir el piso con desconocidos para pagar la hipoteca

Más vale compartir el piso con un extraño que regalarle el piso al banco

Más vale compartir el piso con un extraño que regalarle el piso al banco

La necesidad agudiza el ingenio y rebaja los escrúpulos. Con tal de no perder el piso a manos del banco, hay gente que está alquilando su casa, entera o por habitaciones, para poder hacer frente a la hipoteca y otros gastos. 

Lo hacen sobre todo los jóvenes, pero en general  cualquier persona que compró un piso a un precio astrónomico durante la burbuja inmobiliaria y ahora tiene miedo a que el banco se lo embargue por no pagar la hipoteca.

Hay gente que ha visto cómo sus ingresos disminuyen, otros están en el paro y otros necesitan ahorrar dinero porque temen perder en breve su trabajo.

Aunque compartir piso con desconocidos más allá de la edad estudiantil no suele ser un plato de buen gusto para nadie, hay quien está alquilando su piso para no formar parte del medio millón de familias que en 2015 habrán sido desahuciadas de la casa en la que viven.

Otros no tienen el piso en propiedad, pero subalquilan una o varias habitaciones del piso que a su vez alquilan a otro, sin que el propietario de la casa tenga ni idea. El curro es tremendo: hacer la selección de los inquilinos, ponerles normas para la convivencia, comprobar que no te destrozan nada e incluso cambiar la cerradura una vez que se han marchado. Pero todo compensa para obtener los ingresos extra que salvarán el piso de las garras del banco.

Y mientras los hipotecados con dificultades para pagar la cuota mensual, se buscan la vida para satisfacer y contentar al banco, el Gobierno está pensando crear una comisión. Guay, qué gran esfuerzo y gran derroche intelectual. La idea es que la formen el Ministerio de Justicia y de Fomento, del que dependen las cosas de vivienda, para hacer un “análisis profundo” de la situación actual a fin de evitar que siga habiendo más desahucios en España que sinvergüenzas en el Congreso.

Ya se sabe que las comisiones solo sirven para ocupar titulares de prensa, parecer que se hace algo y finalmente cerrar sin haber hecho nada. Menos mal que la ministra de Fomento, Ana Pastor, dice que nos va a pastorear por este buen camino por “convicción” y no por “obligación”. Pero si lo que quieren es protegernos para que podamos pagar la hipoteca, deberían hacer algo más que una comisión. Es que no sé qué tienen que estudiar tan profundamente a estas alturas.

Después de 7 años y medio en la oposición y tras cuatro años de crisis, ya deberían traer los deberes hechos de casa, ¿no? Todavía no he visto que con la reforma laboral, la financiera o la subida de impuestos hayan creado una comisión para estudiarlo todo detenidamente. Han actuado y punto. ¿Tan difícil es hacerlo igual con las hipotecas? ¿O es que no les da la gana y lo disfrazan con una comisión aprovechando que son carnavales?

Españistán: este país se va al garete

Visite Españistán y cómprese una casa: se sentirá como en la Edad Media pero en plena Unión Europea

Visite Españistán y cómprese una casa: se sentirá como en la Edad Media pero en plena Unión Europea

Si continuamente te preguntas cómo hemos pasado de ser un país en Champion Lij a sortear rumores de rescate bailando el julajop del Pocero

Cómo viviendo DPM (de puta madre) con un SDM (sueldo de mierda), dando envidia al cuñao al comprarnos un chaletazo, cambiar de coche e ir de crucero, todo el mismo año, hemos pasado a ver cómo nos embargan la casa y perdemos el trabajo, nosotros y el cuñao, también todo el mismo año…

No te pierdas este vídeo, en el que el humorista gráfico Aleix Saló resume con mucho humor y de manera magistral los barros de los que salen estos lodos de la crisis, que tanto nos afecta a la vivienda y las hipotecas. Este cómic visual solo dura 6 minutos y 45 segundos, pero desearías que fuese una película entera.

Mientras que en Estar-dos Unidos se investiga a los principales bancos en busca de su gran parte de culpa en la crisis, aquí se protege a las cajas y los bancos que da gusto, aunque eso suponga perjudicar a los ciudadanos para los que tienen que gobernar.

En esta DemosGracias, se recauchuta a las cajas con miles de millones, según el guión de un programa de ayuda llamado FROB (Fondo Ordenado de Reestructuración Bancaria), y a los bancos se los cuida defendiendo que las hipotecas deben seguir como están, sin que se puedan cancelar entregando el piso, o nos amenazan con que nos costarían 150€ más al mes o se hundiría la banca.

El de los temas de vivienda en el Gobierno, José en-Blanco, incluso dice que es buen momento para comprar piso. Los precios han bajado, de acuerdo, pero no tanto y no lo suficiente como para que con los sueldos y la precariedad que padecemos nos podamos comprar ni la jaula del periquito y, por supuesto, no sin financiación de los bancos, que solo están abriendo el monedero si te interesas por uno de sus pisos. En caso contrario, apagan el sonotone según entras en la sucursal y te echan por pedigüeño.

Los políticos son belevolentes con los bancos, en lugar de buscar responsabilidades, porque les prestan millones de euros y luego incluso se los perdonan. Como nosotros solo votamos y tenemos más tragaderas que el váter del Congreso… Así nos va.

Los políticos, porque eso vende, se llenan la boca de fingir lo preocupados que están porque tenemos problemas para pagar las hipotecas, etc., etc., crean una comisión para estudiar nada y a la hora de la verdad, las únicas medidas que toman son para hacerse un traje.

Fíjate cómo el Senado se ha negado a aprobar la propuesta de CiU (Convergència i Unió) para crear un fondo, financiado por el Estado y administrado por las autonomías, que nos cubra si nos vemos negros para pagar el alquiler o la hipoteca.

Pues eso: que cuando en Españistán se gana el Mundial de Fútbol los españistaníes salimos a la calle como posesos, pero cuando todo se va al garete apenas si nos acampamos, años después del inicio del desastre, guarrindongamente en las plazas. Y todavía no queda claro con qué propósito ni para qué logros. Nos vamos a la mierda, pero con alegría, oye, riéndonos de ello. ¡Esto es España!

¡Vendo piso, oiga, vendo pisooooooo!

Si no fueran tan carisísisisisimos, acabarían regalando los pisos con las cajas de cereales

Si no fueran tan carisísisisisimos, acabarían regalando los pisos con las cajas de cereales

Con la resaca de haber celebrado ayer el día del Paro, digo, el presunto Día del Trabajo, traigo a colación el stock inmobiliario.

Hay gente que, desesperada por no vender ni el humo de la chimenea, ya no sabe si ponerse a vocear ¡vendo piso, oiga, vendo pisooooo! en un mercadillo inmobiliario o comprar un gigantesco tarro de vaselina marca ACME para méterselo por el clánder.

Algunos son víctimas de la fiebre inmobiliaria que se vivió hace solo unos pocos años, en los que cualquiera creía que era un broker y a poco dinero que heredaba o le tocaba en la lotería, hala, a invertirlo en un piso.

Por si los hijos luego se hacen mayores, para vivir de las rentas que da tenerlos en alquiler, para tener patrimonio, etc. Todo el mundo tenía un ladrillo por cabeza, digo, el ladrillo en la cabeza, y se creía que podría comprar y vender como si esto fuera el Monopoly.

A más de uno le ha pasado factura el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, pero la consecuencia más notable a todos los niveles, no solo el particular, se está dejando sentir en las casi 700.000 casas que están en stock. Según dicen acaban de bajar algo, pero sigue habiendo demasiadas casas que tienen pocas salidas (o ninguna).

Porque el ser humano es el único que tropieza dos veces en la misma piedra, y el español es el que no deja de tropezar contra el mismo muro, Idealista nos cuenta dónde es más rentable tener/comprar un piso.

Tal vez es una información útil para los que quieran vender, que sin duda anima a volver a la noria que desembocó en especulación: ¿dónde invierto el dinero? ¿Dónde me compensa más comprar el piso para luego hacer dinero vendiéndolo o alquilándolo?

También el alquiler está siendo la salida/premio de consolación a los que no venden los pisos ni patrás. No en vano, en inglés vender es sale y alquilar rent. El piso sale de tu vida cuando lo vendes y te renta cuando lo alquilas. Más claro, the water.

Según este estudio, los sitios más rentables para alquilar una vivienda son Lleida y Las Palmas de Gran Canaria, cuya rentabilidad está por encima de la de los Bonos del Tesoro a 5 años. Según el estudio, las menos rentables son A Coruña, Salamanca, Santander y Segovia.

También muy rentable, dicen que es, por este orden, alquilar un piso que tengas en Málaga, Huelva, Alicante, Badajoz y Madrid, que se sitúa a niveles de París o Nueva York (juas, qué glamur).

Y es que hay que hacer algo con el stock. En un alarde de ayuda incondicional a los bancos, aunque sea con ideas absurdas, el Gobierno ha dicho que bajen los precios (los bancos lo harán por encima de su cadáver) y que estamos un buen momento para comprar. Que venga Rita y lo vea.

También está de gira para promocionar las casas invendidas entre los guiris. Ha subido el IVA, ha quitado la deducción fiscal por compra de vivienda habitual y, en resumen, ha venido a decir que el que no compra piso es porque no quiere.

Se le olvida el pequeño detalle de que la mayoría de los españoles dependemos de que los bancos nos quieran prestar dinero mediante una hipoteca, que van de mal en peor porque han bajado por décima vez consecutiva, firmándose un 8,8% menos en febrero de este año respecto al año anterior.

Pues, hale, todos a alquilar… Más claro, the water.