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¿Qué hipotecas nos trae 2018?

Tocará seguir peleando contra los abusos bancarios

Tocará seguir peleando contra los abusos bancarios

El año que acabamos de comenzar, 2018, será clave en varios aspectos. El primero es que parece que, por fin, se aprobará la tan hablada, retrasada y necesaria reforma de la Ley Hipotecaria.

Del contenido ya se saben bastantes cosas, pero todavía no se ha votado en el Parlamento y, cuando lo haga, quedarán aún muchas cosas por hacer.

Es una pena no haber aprovechado que por fin se ha movido la maquinaria del Congreso para actualizar una Ley que necesitaba muchos más cambios, novedades y mejoras.

Por otro lado, todo apunta a que el Euríbor, en negativo desde febrero de 2016, empezará a subir de forma lenta y gradual, después de que se esperaba que el pasado verano hubiera vuelto a terreno positivo.

Por encima de cero estará seguramente en 2019, pero como las previsiones se retrasan continuamente, es posible que la vuelta a cifras positivas también vuelva a retrasarse.

Aunque empiece a subir no lo hará de golpe y, de momento, no subirá ninguna hipoteca de precio, porque el Euríbor hace un año estaba más alto de las cifras que supuestamente va a marcar en los próximos meses. Cuando, dentro de un año, sí se aumente la cuota, tampoco será gran cosa: suponemos que entre 5 y 10 € en revisiones anuales y la mitad en las semestrales. Molestará, pero nadie se arruinará, será asumible.

Por el momento nos quedaremos con el Euríbor como indicador principal de las hipotecas, ya que el que se vino a llamar Euríbor Plus y luego se quedó en simplemente Euríbor no se cambiará. Lo que se quería modificar en el Euríbor para que cotizara según los préstamos reales que se hacen los bancos entre sí en lugar de en las estimaciones que actualmente se dan para calcularlo, daba un Euríbor mucho más alto que subiría las cuotas de golpe, con lo que se ha decidido que no se cambiará nada.

Al ver esto, el Banco Central Europeo, dijo el año pasado que sacaría su propio índice, que no sustituirá al Euríbor pero en el que sí pretende que se base, y que de momento pretende ver la luz en 2020.

Este año será también el de la consolidación de los 54 nuevos juzgados creados en junio del año pasado para tratar exclusivamente los abusos bancarios. Aunque parece que la cláusula suelo se resuelve en parte fuera de los tribunales, aún queda mucha tela que cortar con los gastos de las hipotecas, que de momento los bancos se niegan a devolver excepto sentencia firme de por medio.

Como mucho aceptan pagar algunos, poca cosa y no todas las entidades, en las nuevas hipotecas. Pero lo de cobrar los de los préstamos ya firmados está más complicado. Seguramente veamos estallar este caso a lo bestia de aquí a unos años.

Igual que ya ha estallado el de las hipotecas multidivisa, a las que el Tribunal Supremo ha quitado la razón obligando a la banca a convertir los préstamos a euros como si nunca hubieran existido en otra moneda. Peor suerte han corrido los del IRPH, que tienen todo este año para esperar que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronuncie a favor de quitarles de encima una losa que les acarrea una media de 2.400 € más al año.

En 2018 seguiremos viendo mucha oferta de hipotecas a tipo fijo, que quizá dejen de bajar en cuanto el Euríbor encamine una tendencia estable de subidas. Por el contrario, si esto ocurre, lo más probable es que veamos bajar, por fin, los diferenciales del 1% de media en el que se mantienen desde hace más de un año y medio. ¿Será éste un buen año para hipotecarse? En principio no es malo, pero puede ser mejor si, ante la subida del Euríbor, la banca vuelve a librar una guerra de precios para bajar los diferenciales.

¿Cómo va la reforma de la Ley Hipotecaria?

Nos toca seguir esperando como Peneeeeelopeeee

Nos toca seguir esperando como Peneeeeelopeeee

Después de muchos dimes y diretes, el Gobierno tiene lista la reforma de la Ley Hipotecaria. Llevamos meses viendo noticias sobre los cambios que vaa traer esta Ley del Crédito Inmobiliario: que si no podrá haber vinculación forzosa, que si se reducen las comisiones por amortizar anticipadamente (pagar parte de la hipoteca antes de tiempo) o cancelar (terminar de pagar el préstamo)… Entre otras cuestiones.

Esta ley trae muchos cambios y cae, de pie y como agua de mayo, en un sector hipotecario lleno de conflictos y abusos, motivo por que, aunque algo tarde, por fin se modifican las reglas del juego.

En primavera, el Gobierno dijo que primero quería hablar con otros partidos políticos para consensuarla. Ya sabemos que el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, no cuenta con mayoría absoluta y, para cualquier cosa que quiera aprobar en el Congreso, debe contar con el apoyo de otros grupos parlamentarios. Así también ganaba tiempo para aprobarla más tarde…

Después llegó el verano y dejaron la aprobación para septiembre, pero con todo el revuelo que se ha montado en Cataluña, seguramente el Gobierno esté esperando a que esto baje su intensidad o termine. Además, se han puesto en marcha juzgados para cláusulas abusivas, que dictan un 99% de sentencias contra los bancos, y lo más probable es que el Ejecutivo estuviera esperando ver hacia dónde se decanta la Justicia.

Igual que seguro que está aguardando a que se conozcan las sentencias y opiniones del Tribunal sobre el IRPH y sobre las hipotecas multidivisa; ambas están al caer. Precisamente respecto a estas últimas, la nueva Ley dice que se podrán pasar a euros sin penalización ni coste extra.

A Rajoy le pega esperar… Esconderse, agazaparse detrás de un gabinete de prensa que se debe de estar volviendo loco por la poca intención del presidente de comunicarse, o es que directamente son como él. Si no no se entiende esta falta de comunicación general que hay con todo.

Para mantener vivo el asunto y dar algo de información, el otro día dijo el ministro de Economía, Luis de Guindos, que el Gobierno espera llevar esta ley al Consejo de Ministros “en las próximas semanas”. Es como decir: que sepáis que no estamos haciendo nada por ahora, pero que no se nos olvida que esto está pendiente, chavales.

Una vez lo aprueben en Consejo de Ministros, la nueva ley irá al Parlamento para su votación. Se pueden tirar también otras semanas o meses discutiendo enmiendas, aunque se supone que el Gobierno ya debe tener todo bien habladito por detrá, para saber con qué apoyos cuenta y no eternizarse en su aprobación.

Esta ley es necesario cambiarla para adecuarla a los tiempos que vivimos, para proteger más a los consumidores y menos a la banca. La Ley Hipotecaria que actualmente rige el mercado es de 1946. Uuuuuufffff… Muy antigua… Hace falta actualizarla para defendernos de los abusos sufridos como la cláusula suelo, el IRPH, los gastos de la hipoteca, los elevados intereses de demora, la cláusula de vencimiento anticipado y las hipotecas multidivisa, entre otras joyas. Las hipotecas de 1946 y las de los últimos 20 años no tienen nada que ver. Esta Ley llega tarde en todo.

La lástima es que ha tenido que estallar en gordo lo de la cláusula suelo, con sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea y tres sentencias del Tribunal Supremo, para que el Gobierno haga algo. Y cómo no… Lo que ha preparado no es suficiente para protegernos frente a la banca y evitar que se cometan abusos, imponiendo condiciones que son dañinas para las hipotecas y de las que no se informa nada o se informa de forma deficiente. Son cambios, sí… Algunos buenos, sí… Pero insuficientes para defendernos y para erradicar los abusos bancarios.

 

¿Compensa pasar la hipoteca variable a tipo fijo?

No estamos locos... que sabemos lo que quereeeemoos...

No estamos locos… que sabemos lo que quereeeemoos…

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha anunciado que con la reforma de la Ley Hipotecaria quien tenga una hipoteca a interés variable, o sea más del 90% de los hipotecados, puede pasar su hipoteca a interés fijo “prácticamente sin gastos” y siempre que lo pacte con su banco o con otro, si el suyo no quiere.

Cambiar las condiciones de la hipoteca se llama novación e implica firmar un nuevo contrato ante notario, que incluya los cambios. Actualmente cuesta unos 4.000 €: a la notaría se suma el registro de la propiedad, lo que cobra la gestoría y la comisión del banco. No todas las entidades la cobran, las que sí están entre el 0,5% y el 1% del capital pendiente de pago, por lo que cuanto antes cambias la hipoteca más caro te sale.

Con la nueva Ley será más barato porque el cliente no tendría que pagar la comisión de cancelación del préstamo, si la hay, o la de novación (si se queda en el mismo banco) o subrogación (si cambia de banco la hipoteca). Notarios y registradores cobrarían menos, aunque harían más operaciones.

La excusa del ministro de Economía para proponer esto es que el Euríbor, que lleva 16 meses en negativos y atraviesa una larga etapa de mínimos históricos, no estará así siempre. Dice que sólo busca beneficiar al consumidor, que ahora ahorra con el tipo variable, pero que en el futuro puede preferir cambiarse a uno fijo cuando el Euríbor suba.

Como el tipo de interés será pactado con el banco y sólo si éste quiere… ¿Quién se cree que esto puede ser bueno para los clientes? Como no tiene un pelo de tonta, la banca no pactará un tipo fijo con el que el cliente ahorre dinero, salvo que quiera robar clientes a la competencia. Preferirá uno más alto que le mantenga el nivel de beneficios.

El tipo fijo ha cogido mucho auge de un par de años a esta parte, justo cuando el Euríbor se ha hundido. Hasta hace poco, BBVA preveía que este indicador comenzará a subir a principios de 2018. Ahora retrasa ese paso a finales del año que viene... Y quién sabe cuánto más se retrasará… Depende de que el Banco Central Europeo deje de cobrar un 0,40% a los bancos que le depositan el dinero, algo que hará cuando vea que la economía de la zona euro remonta sin dudas ni timideces. O sea que la cosa va para largo…

Hoy por hoy, 1 de cada 4 nuevas hipotecas se firman a tipo fijo porque los bancos las meten por los ojos con la excusa de que el Euríbor subirá, algo que repiten como un mantra para asustar a sus clientes. Sí, subirá, pero será gradualmente y hasta que te compense el tipo fijo habrán pasado años. De momento, se calcula que firmar a tipo fijo a 30 años es 2.000 € más caro que a interés variable, y eso que las hipotecas variables ya no lo son al 100%, puesto que raro es el banco que no cobra un interés fijo el primer o dos primeros años. Es que a 10 años te pueden cobrar 1,60% de intereses, pero a 30 años la cosa se pone de 2,50% en adelante. En cambio, hay muchos préstamos a Euríbor (-0,15%) + 1%.

Si vas a firmar una hipoteca, lo mejor es a interés variable, con el menor diferencial y vinculación posibles, sin interés inicial ni comisiones. Si luego, dentro de muchos años, el Euríbor sube, la banca no negociará tipos fijos ventajosos para los clientes, salvo que prevea que el Euríbor vuelva a bajar mucho. La banca estudia continuamente el panorama y cuando ofrece algo es porque sabe que le saldrá rentable a sus cuentas, no a las del cliente. Así que el tipo fijo actual es sinónimo de que nos esperan muuuuchos años de Euríbor escandalosamente bajo, con lo que es mejor el interés variable.

Guía básica de hipotecas: ¿y si algo sale mal?

Una aventura para la que hay que prepararse

Una aventura para la que hay que prepararse

¿Y si la cosa sale mal? Para evitarlo, toma nota de esta información, que más vale conocer para prevenir y lamentar.

CLÁUSULAS ABUSIVAS. Aunque han ganado mala fama en prensa y están siendo tumbadas poco a poco en los tribunales, aún se utilizan algunas. Lee detenidamente el contrato y ponlo en manos de un abogado especialista para que no te cuelen ninguna.
El notario también tiene el deber de avisarte de cláusulas ilegales o abusivas. Pregúntale antes de firmar nada. Aún se usan el método 360/365, la cláusula de vencimiento anticipado, el pago de todos los gastos de la hipoteca, etcétera. Ya no se usan cláusula ni redondeo al alza de las cuotas, por ejemplo, pero no está de más mirar todo para que el banco no incluya nada raro.
INTERÉS DE DEMORA. Si te retrasas en un pago, el banco no te puede exigir más de 3 veces el precio legal del dinero, que está en el 4%, así que no te puede pedir como interés de demora más de un 12%.
DACIÓN EN PAGO. Es entregar el piso al banco a cambio de saldar la deuda pendiente. Sólo hay una hipoteca que lo permita hacer desde el principio, es la Hipoteca SIN MÁS de Bankinter. Se empezó a hablar de la dación en pago cuando las cuotas se encarecieron mucho por el subidón del Euríbor en el 4% – 5% en 2007 y 2008.
Esto trajo impagos y, con ellos, la gente quiso dar el piso y saldar la deuda, algo que no funciona así en el sistema actual. La banca ha amenazado en varias ocasiones con que si la dación en pago se generalizara, subirían de precio las nuevas hipotecas para que el banco cubra el riesgo de impago si se tiene que quedar con la vivienda.
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IMPAGO, EJECUCIÓN, EMBARGO. ¿Cómo es entonces el sistema actual? Al tercer impago de la cuota (antes era el sexto) el banco ejecutará la hipoteca. Significa que la entidad ordena la venta del inmueble hipotecado. El piso se embarga, o sea se pone a nombre del banco, sale a subasta y se malvende por debajo de su valor, con lo que el hipotecado sigue debiendo dinero al banco. Es un sistema ruinoso para quien cae en sus garras.

LEY HIPOTECARIA. Es más antigua que la tos y no cubre todos los supuestos actuales. Algunas de las cosas mencionadas en esta guía especial van a cambiar porque el Gobierno se trae entre manos la tan esperada e imprescindible reforma de la Ley Hipotecaria, que aún no se sabe cuándo saldrá adelante. Han comentado algunas líneas que seguirá pero deben consensuar con otros partidos políticos y, sobre todo, tener la buena voluntad de sacarla adelante a pesar de las quejas de la banca.

De qué va la reforma de la Ley Hipotecaria: el análisis

Analízalo todo para que no te calcen ningún abuso

Analízalo todo para que no te calcen ningún abuso

Ya se sabe que, por mucho que se advierta de las cosas, sólo se pone el paso a nivel cuando el tren atropella a alguien, no antes aunque se prevean muchas muertes. Ha tenido que estallar en gordo lo de la cláusula suelo, las hipotecas multidivisa, el IRPH, los gastos de formalización de la hipoteca y una ristra de desahucios para que el Gobierno coja por fin el toro por los cuernos y reforme la Ley Hipotecaria.

Es una Ley de 1946, tan antigua que no cubre los casos que se dan hoy en día. Las cosas han cambiado mucho en 70 años. Llevamos una década intensa con juicios por abusos bancarios: redondeo al alza, intereses de demora, vencimiento anticipado… Por no mencionar otros productos como preferentes, subordinadas, bonos, acciones, que nos quitan la salud y el dinero.

La nueva legislación viene, en gran parte, para evitar más batallas judiciales y porque en la Unión Europea se obliga a España a adoptar ciertas normas aprobadas en Europa, y de las que llevamos bastante retraso en aplicar. No se sabe cuándo se aprobará, por petición del PSOE se tramitará como proyecto de ley para que todos los grupos parlamentarios den su opinión y propongan cambios antes de votarse en el Parlamento.

Como siempre, la banca usa esta reforma como excusa para amenazar que, si entra en vigor, subirá el precio de los nuevos préstamos. La patronal bancaria defiende que se hicieron bien las cosas, pero las asociaciones de consumidores creen que esta reforma será insuficiente porque sigue protegiendo más a la banca que a la ciudadanía. Es que los abusos seguirán estando permitidos, solamente se hará una lista de los tumbados por la justicia como ilegales y se impone que hay que informar mejor sobre ellos y asegurarse de que entiendes que te la meten doblada.

Esta reforma podría ser mejor, más clara y más ambiciosa, con mayor protección al consumidor. Se cacarea que se busca la transparencia y que se protegerá al cliente, pero es una verdad a medias, porque lo único que parece que se busca es que, hagan lo que hagan, te informen bien y quede demostrado de que te enteras.

Es cierto que todo esto aumentará la transparencia, pero lo mejor no sería obligar a la gente a entender los abusos que se comenten sobre ellos sino prohibirlos directamente y hacer, de una vez por todas, del negocio hipotecario algo limpio y ético, en el que la banca gane dinero pero de forma razonable y sin abusos ni estrategias sibilinas y abusivas.

Si esto se aprueba sin mayor protección al cliente, empieza nuestra tarea para negarnos a firmar cláusulas abusivas, negociar y reclamar a los bancos un mejor trato, sin tolerar ningún abuso.

De qué va la reforma de la Ley Hipotecaria: las claves

No hay que avisar de que te quemas, hay que evitar el incendio

No hay que avisar de que te quemas, hay que evitar el incendio

El Gobierno prepara ¡¡por fin!! la reforma de la Ley Hipotecaria que se tenía que haber hecho hace más de una década.

Aquí van las claves que van soltando a cuentagotas sobre lo que está preparando. El próximo día haremos el análisis.

Información previa. El banco tendrá que entregar una ficha muy completa con las características de la hipoteca, explicando las cláusulas y qué consecuencias tienen. También se incluirá una simulación sobre subidas o bajadas del Euríbor, para que el cliente sepa cuánto puede llegar a pagar de cuota.

Contrato estándar. Habrá un único tipo de contrato donde todo aparezca muy detallado y muy clarito, sin letra pequeña ni cláusulas engorrosas u opacas. Pueden ser abusivas, pero al menos transparentes, que es lo que más se ha criticado en las sentencias judiciales hasta el momento.

Comprensión y notario. Para asegurarse de que entiendes todo y luego no demandas diciendo que no sabías qué firmabas, el notario te explicará la hipoteca desde una semana antes de la firma. También te pasará un test para comprobar que te has enterado de todo, dando fe de que conoces perfectamente a qué te comprometes y sus consencuencias.

Lista negra. La notaría no podrá declarar ilegal una cláusula, competencia exclusiva de los tribunales, pero sí podrá tirar para atrás una hipoteca que la contenga. Para ello, contará con una lista de abusos declarados ilegales por los jueces. Si sólo es abusivo pero legal, explicará el contenido al cliente para que sepa qué firma.

Intereses de demora. Se fijará un interés concreto si te retrasas en el pago de la cuota. Este interés llegó al 29% en el caso más sangrante. Ahora es de tres veces el precio legal del dinero, o sea del 12% como máximo. Con la nueva ley no habrá máximos ni mínimos, sólo un interés que pueda aplicar la banca.

Vencimiento anticipado. Ahora al tercer impago el banco puede ejecutar la hipoteca y embargar la vivienda. Se dejará que el banco lo siga pudiendo hacer, pero dependiendo de cuánto quede por pagar. La banca vería bien que se ejecutara la hipoteca más tarde, al sexto o noveno mes de impagos.

Euríbor. Seguirá siendo el índice al que se liguen las hipotecas. Si se mete otro o no lo dejarán en manos del Banco Central Europeo (BCE), la Asociación Española de Banca (AEB) y la Autoridad Bancaria Europea (ABE).

Vinculación y comisiones. Se regulará cuánto se puede cobrar por intermediar en la contratación de una hipoteca y por amortización anticipada o cancelación. Van a regular la vinculación de los préstamos (seguros, tarjetas, plan de pensiones, domiciliar la nómina, etcétera).

Cómo conseguir que no te embarguen el piso si no pagas la hipoteca

Devuélveme lo mío

Devuélveme lo mío

La cláusula de vencimiento anticipado está en entredicho. Significa que el banco te puede pedir que le devuelvas de golpe todo el dinero del préstamo si dejas de pagar 3 cuotas. Antes eran 6, pero Zapatero lo bajó a 3 al final de su legislatura.

Esta cláusula es la madre de todos los desahucios. Dejas de pagar, el banco ejecuta la hipoteca, con el tiempo embarga el piso… Lo subasta, obtiene una cantidad ridícula por él… Te quedas sin casa y, para colmo, te reclama el resto del dinero que no ha sacado con la venta del piso, hasta que le pagues hasta el último céntimo que le debes.

¿Pero cómo se supone que vas a pagar si no tienes casa y la has perdido porque no te quedaba dinero? Que esto pase con una segunda residencia o una vivienda que se compraba para invertir, se entiende que se podría seguir pagando y quizá no se quiera. Pero nadie quiere verse en semejante marrón, no se deja de pagar porque se tenga y no se quiera. Es de las últimas cosas que se dejan de pagar y, si se hace, es porque de verdad no se puede.

Esta cláusula de vencimiento anticipado está ya también en los juzgados, como el suelo, los gastos de formalización, el IRPH, las hipotecas multidivisa y otros abusos bancarios. Y está también en la agenda del Gobierno, en la reforma de la Ley Hipotecaria que tiene entre manos.

Le dan vueltas a si se podrá pedir o no la devolución de lo que queda por pagar en función del porcentaje de lo que ya se haya amortizado. Aún no han dicho qué porcentaje ni se ha aprobado la reforma, sólo es una idea.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea, único que de momento nos echa una mano a los consumidores españoles para poner orden entre tanto abuso bancario, dijo hace un par de meses que pedir por adelantado el pago de lo que queda de préstamo y hacerlo al tercer impago de cuota es un abuso y la cláusula nula. Que hay que ver cuánto queda por pagar tanto en tiempo como en dinero.

Otra buena noticia es que permitió a los jueces españoles paralizar una ejecución en cuya hipoteca esté esta cláusula. La Audiencia Provincial de Madrid ha parado todas las ejecuciones hipotecarias de este tipo, hasta ver cómo cree el Tribunal europeo que hay que resolver el tema.

Si no pagas 3 cuotas y el banco te ejecuta la hipoteca, tienes 10 días para contestarles negándote a que te pidan el resto de la deuda. Les dices que es una cláusula abusiva que está en entredicho por la Unión Europea y que debéis buscar otra solución diferente a pagar de golpe el capital pendiente.

¿Aprobarías un examen sobre tu hipoteca?

Ay, que no 'maclaro' y luego la culpa va a ser mía por firmar...

Ay, que no ‘maclaro’ y luego la culpa va a ser mía por firmar sin comprender…

Tan a vueltas estamos en los juzgados sobre si nos informaron o no de los abusos bancarios incluidos por contrato, que el ministro de Justicia, Rafael Català, propone un nuevo sistema: que pasemos un test antes de firmar una hipoteca.

Tras la ristra de sentencias contra la cláusula suelo, los gastos de formalización, el vencimiento anticipado si no pagas 3 cuotas, el IRPH y las multidivisa, entre otras cosas, el Gobierno prepara una reforma de la Ley Hipotecaria, en la que pretende incluir este test y que tengamos 7 días de reflexión antes de firmar.

Se supone que en ese periodo debemos entender todo a lo que nos comprometeremos con la hipoteca. De ello se asegurará la notaría, con este test, para que no haya más estafas bancarias no sabidas ni consentidas, ni más juicios porque no se informó lo suficiente.

Está bien, pero también deberían prohibirse directamente las cláusulas porque son abusivas, no trasladar la pelota a nuestro tejado y ya está. También se debería enviar el contrato hipotecario mucho antes a la notaría, a la que preguntas y no sabe responderte si tu contrato tiene o no algo abusivo porque no lo ve hasta el día anterior, y eso que actualmente hay tres días para que te asesoren gratuitamente en la notaría si ven algo raro.

Si pasas el examen es que sabes qué vas a firmar. Si cateas, se supone que te lo tendrán que explicar y pasarlo tantas veces como sea necesario hasta que apruebes. Pero aún quedan cosas por concretar… ¿Cómo sería el test? ¿Valdría para todas las hipotecas o debería hacerse uno a medida de cada una?

Otra de las reformas de la nueva ley hipotecaria es incluir un contrato tipo, que simplificaría mucho las cosas, pero veo difícil que acepte la banca en bloque, ya que cada entidad aplica unas cosas diferentes. Unos tiran de comisiones, otros de interés fijo el primer año, unos te forran a vinculación, otros usan cláusula cero

Hasta ahora, lo que se ha venido haciendo precisamente con esta cláusula es que el cliente copie ante notario, de su puño y letra, todo el contenido y luego firme al final. La cláusula cero es un impedimento para que el banco te pague intereses por la hipoteca, en caso de que la suma de Euríbor y diferencial den una cifra negativa, o bien que si el Euríbor baja de cero nunca te pagarán menos del diferencial. Así se curan en salud y evitan futuras demandas, aunque copiar textualmente no significa que entidas lo que lees ni lo que escribes.

A este paso nos grabarán una declaración en vídeo jurando y perjurando que entendemos todo, y nos examinarán también de forma oral sobre la hipoteca, para que la grabación quede junto con el test por escrito. La hipoteca es uno de los contratos más importantes que firmamos en la vida, por eso no se debe hacer a la ligera, sin suficiente formación ni información.

Avances que se consiguen con el Tribunal de Justicia de la UE

juez puede anular clausulas abusivasHace dos años que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ya dijo que cualquier juez en España puede parar un desahucio si ve que hay alguna cláusula abusiva en la hipoteca y que también puede anular esa cláusula, aunque no sea lo que se está juzgando en ese momento.

Siempre que el TJUE dice algo es porque algún juez español le plantea una cuestión prejudicial, o sea le consulta algo para saber qué tiene que hacer, por sospecha de que la ley española puede estar equivocada, para resolver una duda, porque parece algo abusivo o porque, directamente, no se dice nada sobre ello en la ley. Es que la Ley Hipotecaria se nos ha quedado más antigua que la tos, por eso el Gobierno va a cambiarla.

Lo bueno de estas preguntitas al tribunal europeo es que siempre salen favorables a los hipotecados españoles, dando un baño de realidad, de ética y de humildad a los bancos. Lo malo es que si no se pregunta al TJUE estamos más desprotegidos que si vamos al Polo Norte en mangas de camisa.

También ha sido la decisión de este tribunal el detonante definitivo para que se devuelva todo el dinero del suelo, aunque gran parte de la banca española se está haciendo la remolona. A esta gran noticia tenemos que sumar otra: si te están juzgando la hipoteca por cualquier motivo, puedes pedir al juez que la revise de arriba a abajo, todas las cláusulas, o sólo una, todo lo que tú quieras y como quieras, para que busque algo raro, ilegal o abusivo.

Si lo encuentra se anula, aunque el juicio sea por otra cosa. Por ejemplo, has llevado a los tribunales la ejecución de la hipoteca y crees que tienes suelo, intereses de demora excesivos, método de cálculo 360/365 o cualquier otra gaita abusiva. Puedes pedir que el juez lo revise y anule esa/s cláusula/s.

Otro avance es que el plazo para reclamar ya no es sólo de un mes, porque se entiende que en ese periodo no te da tiempo. El plazo no caduca, aunque haya pasado un año de que terminó según la legislación española. Además, el juez puede y debe comprobar si cuando se firmó la hipoteca las cosas se hicieron bien o, por el contrario, no te informaron y el proceso fue opaco y descompensado.

Ya se sabe que el banco abusa de poder con la información que tiene, y el cliente firma y traga porque no se entera de nada, ante lo que también deben actuar los notarios, que por esos cientos de euros que cobran y esa peazo oposición que se sacan están para algo más que para dar fe de que se firma un contrato.

¿Los notarios hacen todo lo que pueden por el cliente hipotecario?

Ahora no vale disimular ni hacerse el héroe

Ahora no vale disimular ni hacerse el héroe

Dice el refrán que cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar. Es lo que están haciendo ahora los notarios. Ante la avalancha de la cláusula suelo y los gastos de formalización de hipoteca que se le ha venido encima a los bancos, las notarías se están cubriendo las espaldas por si alguien viene a pedirles explicaciones.

Acaban de anunciar que, ya que el Gobierno prepara una nueva Ley Hipotecaria, ellos van a hacer un esfuerzo extra de transparencia, como el que ya tenían que haber hecho, y que creen que ahora les pide el Tribunal Supremo en sus sentencias contra la cláusula suelo.

Ofrecerán asesoramiento gratuito a los clientes que firmen una hipoteca, algo que ya tenían la obligación de hacer, pero que apenas practicaban porque era mejor hacer la vista gorda ante los abusos bancarios, era más cómodo no meterse en líos, no ser quien tirara la primera piedra para denunciarlo.

Cuando compras una casa con hipoteca, el notario da fe de que se firman los documentos, si bien en los varios cientos de euros que cobra, también se incluye que lea toda la documentación y avise a las partes si algo no se hace correctamente.

Obviamente, el notario no se lee toda la documentación, ni tampoco la prepara, para eso tiene oficiales especializados, que le ponen los papeles encima de la mesa, como antes se ponían a Felipe II las mujeres encima de la cama. Él hace lo básico, lo fundamental, pero tanto él como su personal debe revisar que todo concuerda, es legal y no hay abusos.

Es sabido que desde tres días antes de la firma de la hipoteca, puedes ir a la notaría a preguntar si han visto algo raro en el contrato; deben informarte gratuitamente, así que ahora que no vengan a decir que lo harán porque ya tenían que haber estado haciéndolo. Poca gente sabe esto y menos aún son los que ejercen este derecho. Pero aún peor: pocas, por no decir ninguna, notarías te avisan de que el banco te la quiere meter doblada. Si ven que un contrato tiene cláusulas abusivas, tragan sin más porque son las prácticas de costumbre en la banca.

Hasta hace unos meses, los notarios podían parar la firma de una hipoteca si detectaban que contenía cláusulas abusivas, pero se les quitó ese poder. No obstante, deberían haber avisado en lugar de hacer la vista gorda. Con la posición que ocupa, lo formado e informado que está y lo que cobra, el notario debería velar realmente por los intereses de ambas partes, no sólo porque toda la documentación esté en regla.

Los notarios no creen que ahora sean viables demandas contra ellos por la cláusula suelo. Es difícil demostrar si se avisó o no de palabra a un cliente, sólo podrían demostrarlo si lo hicieron por escrito, pero no hacen falta más pruebas de que no estuvieron cuando se les necesitaba: si hubieran advertido a los clientes, no habría 3 millones de afectados por cláusula suelo, con un 87% que ni sabía que la tenía, aunque se congelara su cuota hipotecaria a pesar de la bajada del Euríbor.