
Una navaja de doble filo
Si firmar una hipoteca a interés variable hoy en día es mejor deporte de riesgo que hacer puenting sin cuerda, contratar un préstamo a tipo fijo te garantiza el cabreo y el infarto durante los próximos 30 años.
Primero porque los intereses que estarás pagando no son abusivos sino lo siguiente. Segundo porque mientras que ahora la gente paga por una hipoteca a interés variable, y ya está bien, Euríbor + 3%, a ti te han encalomao un interés fijo del 5%, 6%, 7% u 8% (¡¡¡!!!).
Si esto fuera el WhatsApp, no tendría memoticonos suficientes para expresarme. Cuando el Euríbor suba, que subirá alguna vez, por muy bien que algunos vivan dulces tiempos de cuotas bajas, con suerte estarás pagando lo mismo que los demás, si es que no tienes un préstamo que sigue por encima de lo que paga el resto.
Vamos, peor que la cláusula suelo. Si ésta te limita el mínimo de intereses, la hipoteca a interés fijo te limita toooooda la vida de la hipoteca, no sólo cuando el Euríbor está bajo.
A simple vista podría parecer un buen producto porque te protege de las subidas del Euríbor, pero es que no sé si te compensa pagar un interés fijo durante tanto tiempo, dado que el Euríbor va a tardar mucho en subir tan alto.
Y mira que la vida de la hipoteca puede ser máaaaas larga que un discurso del Congreso, pero quizá sólo te compense si piensas estar los 30 años pagando el piso. Si por el contrario intentas amortizar para quitarte intereses de encima, y al final liquidas la deuda en 10 o 15 años, lo ideal es que te comas un interés variable.
Es verdad que siempre vas a saber lo que pagas, porque siempre es la misma cuota y en ese sentido no hay sustos. Mejor, porque no está el sistema sanitario para que te esté dando un infarto tras otro. Pero entonces te tendrás que tapar los oídos y los ojos para no ver, mes a mes, cómo cierra el Euríbor.
Hasta los años 90 las hipotecas a tipo fijo fueron bastante comunes en España, pero ahora mismo son una opción minoritaria que está más pasada de moda que el tupé del Chikilicuatre. Y no será porque la banca no se esfuerza en preparar cuidadosamente estos escasos productos… En Bankia y Caixabank tienes las mejores, sólo te cobran un 5% o 6% de interés fijo. Echa las cuentas: verás como de la impresión se te cae la calculadora al suelo.
El Santander se sube a la parra con un 8% y entre medias acampan los demás con un cebo bien enganchado al anzuelo, por si alguien pica. Firmar ahora una hipoteca es una mala opción, pero hacerlo a tipo fijo es una pasada.








