Aumenta la firma de hipotecas: ¿realidad o espejismo?

Aaaaaariiiiibaaaaa

Aaaaaa-rriiiii-baaaaa

Hace poco nos desayunamos con que en junio la firma de hipotecas aumentó un 19% con respecto a los préstamos hipotecarios formalizados en junio del año pasado, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Es una barbaridad. Una cifra increíble que nos da pie a especular y, por qué no, a soñar un rato despiertos.

¿Las estadísticas ya reflejan que se ha abierto de verdad el grifo de las hipotecas? ¿Es cierto que se firman más que antes o esto es pasajero?

Que un mes aumente la contratación de préstamos hipotecarios no da pie a pensar que se ha reactivado la compra de vivienda ni la concesión de hipotecas. Dado que su número ha estado hasta marzo cayendo sin parar, lo más prudente es esperar a ver qué pasa durante los próximos meses.

Esto es como la cifra del paro y como tantas otras cosas: para hablar de una tendencia hay que esperar a ver si la cosa se repite durante unos cuantos meses seguidos. Por matar un perro no se es un mataperros, aunque el refranero popular diga que sí.

Las cifras hay que verlas en su contexto. Este 19% se da con relación a junio del año pasado, cuando la cosa estaba más parada que un peatón civilizado ante un muñeco en rojo. Y qué decir sobre este año… Si en abril y mayo, los dos meses anteriores al estudio, las hipotecas habían bajado con respecto a los mismos meses del año anterior…

También es verdad que un 19% es tela marinera. Mucho más que el tímido y ridículo 2% con el que nos pusimos tan contentos en marzo, cuando sacamos los fuegos artificiales porque vimos que la firma de hipotecas subía algo -por poco que fuera- por primera vez en 46 meses (casi cuatro años).

¿Se firman más hipotecas? Sí. ¿Hay más hipotecas? No. En los seis primeros meses de este año se ha visto que hay un 14% menos préstamos que el año pasado. La fluidez del crédito aún tiene que reflejarse en las estadísticas para demostrar que esto no es flor de un día.

No nos flipemos aún. Cierto es que los bancos han abierto el grifo del crédito. A ver, qué remedio les queda si quieren ganar dinero y captar a los clientes con pasta, que haberlos haylos por ahí, sólo hay que encontrarlos. Y para eso la banca se ha puesto guapa, ha desempolvado los carteles de hipotecas, les ha sacado brillo bajando un poco el diferencial si es preciso, los ha colgado de la caña y se ha puesto a esperar que piquen unos cuantos.

Esto puede ser un punto de inflexión, puede que aumenten las hipotecas, ya se verá, pero tampoco esperemos una barra libre de dinero ni mucho menos en las condiciones anteriores a la crisis. Y menos mal, porque aunque no lo parezca, semejante cachondeo financiero no nos beneficia nada.

El Euríbor de agosto pulveriza su mínimo histórico

Esta vez odo el mundo ahorra

Esta vez todo el mundo ahorra

El Euríbor acaba de vivir su mayor descenso en los últimos 9 meses, dando a luz a la cifra más baja de su historia. Después de cerrar julio con otra caída interesante, que lo llevó a situarse en el 0,488% (mmmmm, ¡¡¡da gusto y escalofríos sólo ver una cifra tan baja!!!), ha chapado agosto todavía más abajo, en el 0,469%.

Con este numerito tan sugerente, el Euríbor pulveriza su último récord, obtenido en mayo de 2013 (0,484%). Lo guay es que abarata todas las hipotecas sin cláusula suelo, no como ha pasado en meses anteriores, que a pesar de que caía, las cuotas subían algo, porque meses atrás había estado más alto.

Tanto los préstamos con revisión anual como semestral bajarán de media 48 € al año, que vienen siendo 4 € al mes. Es un ahorro pequeño, aunque muy bienvenido, sobre todo teniendo en cuenta que hasta hace unos meses el Euríbor subía sin perspectivas de volver a bajar ni de hacernos ahorrar en la hipoteca.

Atrás quedaron las bajadas de 100 € al mes en la cuota, pero es que cuando hablamos de cifras ya tan bajas, y que no cambian bruscamente de mes a mes, es difícil volver a ver semejante cosa, salvo que vuelva a caer mucho desde una posición alta, algo poco probable en los próximos años.

Lo más interesante de todo es que el Euríbor ha retomado la senda de las bajadas y se prevé que siga ahí durante meses. Se mantendrá en mínimos, nos asegurará hipotecas baratas durante más tiempo y no debemos descartar que marque un nuevo récord que se cargue al de agosto.

Si hace un año estaba en el 0,542%, rango en el que se mantuvo bastante tiempo, hace 6 meses parecía imposible que a finales del verano tuviéramos otro momentazo como éste.

Es gracias a la bajada de los tipos de interés, que el Banco Central Europeo (BCE) hizo en junio, poniéndolos en el 0,15%, otra cifra sin precedentes. Parece mentira que hace casi tres años tenerlos en el 1,25% fuera la bomba, ahora estén tan abajo y nos parezca lo más normal del mundo.

El BCE… Que ya no sabe qué hacer para que fluya el dinero en todas direcciones, con lo fácil que sería poner un cofre lleno de billetes abierto y que le diera de lleno un ventilador como esos que usan los publicistas para agitar el pelo de las modelos en las sesiones de fotos sugerentosas.

Mejores hipotecas septiembre 2014

Hipotecas (28)¿Te has propuesto buscar piso en septiembre? Si necesitas hipoteca, aquí te presentamos un análisis de más de 20 préstamos hipotecarios tras el que seleccionamos las 10 mejores hipotecas del mercado actual y las dos mejores de intermediarios financieros.

Parece que el crédito fluye algo más que antes, que apenas era nada (dos de cada tres viviendas se compran sin hipoteca). Y determinados bancos no quieren perder la oportunidad de captar nuevos clientes, sobre todo solventes, a través de una hipoteca.

Durante el verano ha habido cambios en algunos préstamos. Hipotecas con un interés de Euríbor + 2% ya resultan caras. No es que las que están por debajo sean baratas en sí, pero sí que al menos son más asequibles que antes.

Uno-e, la banca online del BBVA, se ha puesto las pilas bajando el diferencial del 1,95% al 1,80% y manteniendo la misma escasa vinculación: domiciliar la nómina y contratar seguros de hogar y vida. El resto (domiciliar recibos, tarjeta de crédito y depósito) es opcional y de ello no depende el diferencial de la hipoteca.

La mayoría de los préstamos que ahora tienen los diferenciales más bajos siguen pidiendo una alta vinculación a la entidad mediante la contratación de productos y servicios variados. Calcula bien si te interesa firmar todas esas cosas para bajar la cuota de la hipoteca, porque a lo mejor contratas productos que no necesitas y acabas pagando igual de cara o más la hipoteca, a pesar de tener un diferencial más bajo.

Deutsche Bank se ha puesto en un competitivo Euríbor + 1,79% pidiendo cosas habituales y más o menos asequibles: tarjetas, nómina, recibos, seguros de hogar y vida. Si no lo contratas el diferencial se dispara al 2,59%.

Bancorreos sigue su estela, reduciendo su diferencial a la misma cifra, y Openbank (filial online del Santander) rebaja el suyo a 1,89% con escasa vinculación. El inmovilismo de meses anteriores ha desaparecido, hay nuevas ofertas y las que hay se mejoran, se nota que los bancos quieren conseguir clientela y afianzar la que ya tienen.

Las ofertas aún son muy mejorables y distan de ser objetivamente baratas, pero sí que podemos decir que el mercado se mueve y se seguirá moviendo. No descartes que ING y Bankinter, dos de los bancos que hasta ahora se han tomado más en serio la guerra de precios para captar clientes, se pongan a la altura de Uno-e durante el próximo otoño, bajando su diferencial al 1,79%.

Con esto, los intermediarios financieros han quedado en un segundo plano, pues ya no ofrecen hipotecas tan competitivas (es decir, con intereses más bajos que los bancos) y sí que mantienen unas altísimas comisiones que van del 1% al 5% de la hipoteca.

Este mes las mejores son la Hipoteca Verde de RN Tu Solución Hipotecaria, con un interés que va desde Euríbor + 1,70% hasta Euríbor + 1,95%, y la Hipoteca Global Variable de BC Gestión Global, a Euríbor + 1,95%.

 

Hipoteca Interés Capital Máximo Plazo Comisiones / vinculación
Uno-e Euríbor + 1,80% 80% 35 años NO / 3 productos
Caja España-Duero. Hipoteca Net Fidelis Euríbor + 1,65% 80% 35-40 años SI / 5 productos
Caja de Ingenieros. Hipoteca Hogar Euríbor + 1,74% 80% 30 años SI / 7 productos
CajaSur. Algo está cambiando Euríbor + 1,75% 80% 30 años SI / 6 productos
Bancorreos. Hipoteca Postal Euríbor + 1,79% 80% 30 años NO / 6 productos
Deutsche Bank. HipoteCasa Personal db Euríbor + 1,79% 80% 30 años SI / 6 productos
ING Direct. Hipoteca Naranja Euríbor + 1,89% 80% 40 años NO / 3 productos
OpenBank. Hipoteca Open Euríbor + 1,89% 80% 30 años NO / 3 productos
Nueva Hipoteca Santander Euríbor + 1,89% 80% 30 años NO / 4 productos
Caja Rural de Granada. Hipoteca Libre Euríbor + 1,85% 80% 30 años NO / 7 productos

Si has demandado por la cláusula suelo no te podrán echar del piso

Al fin buenas noticias

Al fin buenas noticias sobre el suelo

Para terminar la temporada y despedirme hasta septiembre, hoy os traigo dos buenas noticias sobre la cláusula suelo. La primera es que, según una reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, quienes tengáis cláusula suelo no podréis ser expulsados de la casa si dejáis de pagar la hipoteca siempre que hayáis demandado previamente al banco para que os quite el suelo. No es que la cosa sea para gritar yupiiiiiii, pero casi.

Esto significa que si el banco ejecuta la hipoteca, no puede embargar el piso porque la hipoteca ya está en tela de juicio por el suelo. Antes de cantar victoria hay que tener en cuenta que esto, hoy por hoy, no se permite en la legislación española. Para que tenga algún sentido y se pueda aplicar en España, se debe modificar la Ley Hipotecaria y conseguir que el Parlamento apruebe dichos cambios.

La segunda buena noticia del día es que la cláusula suelo por fin desaparece de las hipotecas de CatalunyaCaixa, Caixa de Tarragona, Caixa Manresa y Caixa Catalunya. Guauuuu, esto sí que es para tirar cohetes y no parar. Dicen que el 12% de las hipotecas de estas cajas tiene suelo.

El motivo es que el BBVA ha comprado CatalunyaCaixa, que es el nombre comercial que engloba a las otras tres  entidades mencionadas. Y por ello tiene que aplicar a sus préstamos la sentencia del Tribunal Supremo que, en 2013, dictaminó que el BBVA (junto con NovaGalicia Banco y Cajamar) debía fulminar el suelo de todas sus  hipotecas por entender que la contratación de esta cláusula no había sido transparente.

Todavía no se sabe cuándo desaparecerá el suelo de estas hipotecas, ya que la integración de las cajas en el BBVA se hará durante dos años, lo que da de margen hasta 2016. De lo que no han dicho ni pío es de devolver el dinero de más por el suelo, algo que seguramente no hagan porque no está en la sentencia del Supremo.

No todos los préstamos de CatalunyaCaixa van a parar al BBVA, pues los más tóxicos, que es como se llama a los que están en riesgo de impago, se los ha quedado el fondo buitre Blackstone, que se ha comprometido a no echar a nadie de su casa y llegar a un acuerdo o, en los casos más extremos, entregar el piso y olvidarse de la deuda, que es lo que se llama dación en pago.

Quieren denunciar a Unicaja por redondear el interés de la hipoteca

A Unicaja le caen las demandas como champiñones

Le caen demandas como champiñones

Cuando creíamos que lo habíamos visto todo en abusos hipotecarios aparece en escena una nueva queja por timo bancario, que parece que actualmente están sufriendo todos los clientes con hipoteca en Unicaja.

No tiene nada que ver con la cláusula suelo, aunque también está relacionado con los intereses que se paga en la cuota. Se calcula que cada hipotecado está pagando unos 6 ó 7 euros más al mes, lo que se traduce en jugosos beneficios de 200 millones de euros para la entidad.

Muchas personas que tienen su hipoteca en esta caja malagueña se han constituido como grupo de afectados para poder preguntar al juzgado a cuánto asciende realmente el número de perjudicados, que se estima en 100.000.

No es precisamente un timo nuevo. Esto de redondear al alza el interés de la hipoteca es algo más antiguo que la tos, que ya no hace ninguna otra entidad bancaria en España y que proviene de una norma muy extendida antes de que la Democracia.

El portavoz del grupo de afectados dice que Unicaja mantiene esta práctica abusiva porque piensa que, uno por uno, a los clientes no les merece la pena demandar, por el tiempo, dinero y desgaste que les supone. Pero demandar juntos es otra cosa: la unión hace la fuerza y se salvan mucho mejor los 300 euros de tasas judiciales que hay que pagar con la demanda.

Unicaja es una convenida. Así como a los hipotecados les calza ese dinero, no se porta igual con los intereses que paga a los que tienen depósitos. A estos no les redondea nada y menos al alza.

Si se demuestra que existe este fraude y que se debe dinero a los clientes, Unicaja lo lleva claro. Ya tuvo que ver cómo una sentencia judicial le obligó a eliminar la cláusula suelo de 28 hipotecas y a devolver a los clientes casi 19.000 euros, cobrados de más cuando el suelo estuvo vigente en sus hipotecas. Mientras le iban lloviendo las demandas, Unicaja capeó el temporal intentando bajar el suelo de los clientes, con los que negociaba individualmente para evitar que le cayeran más denuncias.

Tiempo después, en mayo de este año, otra sentencia judicial obligó a la entidad malagueña a devolver algo más de 30.000 euros a 7 clientes que demandaron agrupados en Adicae. El juez entendió que la contratación del suelo había sido menos transparente que un vaso negro y que, por tanto, tenía que desaparecer a la par que los clientes recuperaban el dinero.

Los juzgados malagueños son bastante severos con los abusos hipotecarios, así que con este nuevo tema la caja tiene mucho por perder si se demuestra que se trata de una práctica abusiva.

Por qué los bancos han abierto el grifo de las hipotecas

Cerrado... Abierto...

Cerrado… Abierto…

Aunque aún no corren buenos tiempos para firmar una hipoteca en buenas condiciones, sí que es buen momento para las que ya se han firmado, siempre que no tengas cláusula suelo. Los tipos de interés son los más bajos de la última décad y el Euríbor está a punto de romper su cifra más raquítica: 0,484%, alcanzada en mayo de 2013.

Todo apunta a que cerrará julio por debajo del 0,5% y eso supone cuotas baratas durante seis o doce meses más para los que revisen su hipoteca. También estamos ante los diferenciales más bajos de los últimos años. Ya hay multitud de ofertas hipotecarias con diferenciales por debajo del 2%, con CajaSur a la cabeza con su Euríbor + 1,25%.

Los bancos han pasado de tener el grifo del crédito cerrado a cal y canto durante años a abrirlo en septiembre del año pasado, entrando en una guerra de precios. ¿Cómo puede ser esto?

Una de las razones es que van a por los clientes solventes. Aquellos que ganen más de 3.000 euros al mes entre los dos tienen bastantes posibilidades de pisar la alfombra roja de camino a la oficina del director de la sucursal cuando vayan a preguntar por una hipoteca. También los que tengan trabajos fijos y con una antigüedad considerable.

Otro motivo es que a los ahorradores que meten la pasta en el banco apenas le dan intereses. Los depósitos están por los suelos, si te pagan más de un 1% eres la Reina de Saba. Como los bancos cobran de interés por las hipotecas más de lo que pagan a los ahorradores por los depósitos, las cuentas les cuadran perfectamente para seguir ganando dinero aunque el Euríbor y las cuotas hipotecarias sean los más bajos de la Historia.

Además, el precio del dinero (que a lo mejor habéis oído nombrar como tipos de interés) ha bajado a un mínimo sin precedentes, el 0,15%. Esto a los bancos les supone conseguir pasta pagando poco dinero, incluso a cero interés gracias a la barra libre de dinero que el Banco Central Europeo ha puesto a su disposición.

Y para qué hablar de la vinculación… Tarjetas, seguros, planes de pensiones… La banca se saca infinidad de productos de la manga para estrujar al hipotecado hasta que sangra el último céntimo disponible. En los próximos meses y sobre todo al año que viene veremos nuevas y mejores ofertas en hipotecas, pero ojo: no es oro todo lo que reluce en los diferenciales y hay que echar bien las cuentas para que no te sangren sin que te des cuenta.

Qué pasará con el Euríbor en los próximos meses y años

Hacia dónde irá el Euríbor...

Hacia dónde irá el Euríbor…

Después de que el Banco Central Europeo (BCE) haya bajado los tipos de interés del histórico 0,25% al nuevo mínimo 0,15%, el Euríbor ya no es el mismo.

Ha dejado de subir. Justo después de que se anunciara este descenso, el Euríbor empezó a caer en su cotización diaria, pegando un buen bajonazo de mayo (0,592%) a junio (0,513%).

Aunque esto todavía no ha supuesto ahorro en las cuotas, lo volverá a suponer en breve. Pero… ¿qué podemos esperar que haga el Euríbor en el futuro? ¿Subirá o bajará nuestras hipotecas?

Es normal que nos hagamos esta pregunta, pues en lo que llevamos de año la previsión del Euríbor y, por tanto, de lo que pagamos de cuota mensual ha variado bastante. Primero bajaba que daba gusto, luego empezó a subir sin esperanzas de que volviéramos a ahorrar y ahora de repente otra vez vemos a este indicador en caída libre.

Esto da alas a nuestras esperanzas de seguir pagando las cuotas de hipoteca más bajas que vamos a pagar en toda nuestra vida, salvo que tengas cláusula suelo, que entonces o bien pides que te la quiten o bien pagas unos 1.200 pavos de más al año hasta que el Euríbor + el diferencial que tengas igualen al mínimo interés que el banco te cobra, es decir, a la cláusula suelo.

Respecto a qué hará el Euríbor en los próximos meses-años los expertos no se ponen muy de acuerdo. Y es que no hay bola de cristal que valga para predecir el comportamiento de un índice que en sí mismo es una mera especulación y que, por otra parte, está a merced de cosas como los tipos de interés, la recuperación económica, por dónde le sople el aire a la banca…

Pero sí que parece que en lo que queda de año veremos hipotecas baratas, cuotas bajas y Euríbor en descenso hasta quizá el 0,35-0,4% según las perspectivas más optimistas. Según las menos, el indicador del que dependen la mayoría de las hipotecas en España se quedará en torno al 0,6% a finales de este año, lo que implica que seguiría bajando un tiempo y luego volvería a subir.

Para el año que viene unos esperan que suba un poco, hasta llegar como mucho al 1%, y otros apuestan por que seguirá bajo sin subir tanto, sobre todo si los tipos de interés caen al súper histórico y requete estupendo cero por ciento. ¡¡¡Barra libre de dinero sin intereses!!! Fiestaaaaaaaaaa.

Si algunas economías fundamentales en Europa despegan quizá sí que veamos el Euríbor subir al año que viene y al siguiente, pero vamos, si todo sigue así no creo que en 2016 lleguemos ni superemos el 2%.

Los riesgos de ser avalista

Firmar un aval no es un juego de niños

Firmar un aval no es un juego de niños

Cuando alguien viene a pedirnos que lo avalemos, normalmente un hijo, otro familiar, amigo o conocido, lo habitual es que casi sin pensar nos lancemos y digamos . Qué le vamos a hacer, en este país primero actuamos, luego nos arrepentimos y por último pensamos.

Para ser avalista, que es un gesto muy bonito que consigue que nuestro avalado obtenga una hipoteca para lo que quiere comprar (piso, coche, garaje, local…), hay que pensárselo muy bien y, sobre todo, conocer nuestra responsabilidad en el asunto y calcular los riesgos.

Avalar es un marrón, para qué decir otra cosa. No tienes ningún beneficio sobre la propiedad y sí todas las obligaciones de pago si el titular del préstamo no responde ante el banco.

Cuando tu avalado deja de pagar, el banco vendrá a por ti, a por tu sueldo o pensión, tus bienes, tu vivienda... Se llevan todo lo que tienes ahora o en el futuro. No te dejan ni las lentillas puestas hasta que queda pagado el último céntimo, mientras que el titular de la hipoteca se va de rositas.

Por eso los bancos aceptan de tan buena gana los avales, porque se aseguran de que si el titular no paga estás tú en el banquillo con dinerito fresco de reserva.

No serías la primera persona ni la última que se queda en la calle por avalar a alguien. Desgraciadamente es algo que se está viendo mucho a raíz de la crisis. Algunos morosos estaban avalados por sus padres, que pierden su vivienda porque el banco la embarga para pagar el préstamo del hijo/a moroso/a.

Avalar la compra de un piso es un gesto de solidaridad a largo plazo, pues la hipoteca puede durar 10,20, 30 ó incluso 40 años, si nunca se amortizó nada. ¿Y si palma al que avalaste? Da igual. Como las deudas se heredan, te conviertes en avalista de sus herederos. El muerto no te lo quitas de encima hasta que se paga la última letra.

Y ojo, porque esto es una carretera de doble sentido: avalar es un marrón que también se hereda. Si la palmas, tus herederos tendrán que ser los avalistas hasta que quede saldada la deuda. O sea que si el titular de la hipoteca no paga, tus herederos pringan con sus pisos, sueldos, planes de pensiones… presentes o futuros. Por eso hay que pensar en todo y en todos antes de comprometerse a realizar tan noble acto.

Comprar un piso sigue pareciendo lo mejor para invertir

Y vuelta la mula al trigo

Y vuelta la mula al trigo

No es que esté la cosa para ahorrar mucho, no, pero a la mayoría de quienes consiguen juntar unos pocos euros les ronda invertir en un piso.

El 66% de los que contestaron una encuesta online de la inmobiliaria Look & Find piensa que la mejor inversión para su dinero es comprar una vivienda, frente al 21% que apostaría por acciones y fondos y al escaso 13% que se decantaría por un depósito.

Las causas para tanto optimismo y despilfarro son que el precio de la vivienda en España ha bajado desde 2006 una media del 35%, los diferenciales han caído del 2%, aunque todavía no hay condiciones en las nuevas hipotecas para tirar cohetes, y el país parece lentamente se arrastra hacia la recuperación económica.

Con tanta promotora quebrada, los bancos venden pisos para los que dan algunas hipotecas. Aun así, el 26% de los que quieren comprarse una casa creen que es mejor esperar un poco más. Y aciertan.

Me flipa que esto pase con lo reciente que tenemos la burbuja inmobiliaria. Es como si se hubieran olvidado de que hace justo 6 años el Euríbor llegó a su máximo y ahogó a muchas familias con cuotas hipotecarias por encima de los mil euros mensuales.

Supongo que algunos quieren puramente especular a la vieja usanza, sobre todo ahora que -al estar el Euríbor taaaan bajo– los depósitos no te dan apenas intereses y parece mejor lo malo conocido que lo peor por conocer.

Otros simplemente buscan comprar la primera vivienda o cambiarse. La mentalidad de compra sigue fuertemente arraigada, como demuestra que el 20% de los que están de alquiler lo hace porque no se puede meter en un piso.

Que no se flipen tanto porque no es lo mismo la recuperación económica del país que encontrar trabajo (o no perderlo) y que la economía en casa vaya tan bien como para cambiar ladrillos por ahorros.

Una cosa es querer comprar un piso y pensar que es la mejor opción para invertir y otra muy distinta tener ahorros  y finalmente gastarlos en eso. Aunque esta encuesta me parece más que nada una declaración de buenas intenciones, tampoco podemos perder de vista los resultados.

Dejan aflorar los pensamientos de mucha gente, que lejos de aprender algo del pasado más cercano, vuelve a pensar en la vivienda como lo más rentable , sin calcular que eso puede generar otra burbuja inmobiliaria. Y, bueno, ya que la gente no lo piensa, el Gobierno debería hacer algo al respecto, algo que impida vivir otra burbuja.

Desde la OCDE le dicen constantemente que se cargue la desgravación de la vivienda, pero no sé yo si eso será suficiente. Comprar y vender en el mismo año está penalizado con altísimos impuestos y algo se fomenta el alquiler, aunque ni de lejos lo necesario para que se produzca un cambio de mentalidad. Y tú qué… ¿También fantaseas con comprarte un piso y vivir de las rentas?

Las ejecuciones hipotecarias suben en los pisos comprados en 2012

pi piiiiiii

Coger el último tren sin que te pille el ídem

Como sabéis, el Gobierno (im)popular, dícese presionado por la Unión Europea, quitó de en medio la desgravación de la hipoteca en la Declaración de la Renta para quienes compraran casa a partir del 1 de enero de 2013.

Además de un cabreo espantoso, esto provocó que mucha gente acelerara la compra de la vivienda para que cayera en 2012, aunque fuera el 31 de diciembre justo antes de que el notario se fuera a su casa.

Algunos de estos compradores eran solventes, no están teniendo problemas para pagar y probablemente no los tengan en el futuro. Compraron la casa que podían permitirse.

Pero otra gente, cegada con coger el último tren en marcha para desgravarse la hipoteca, se metió en un piso por encima de sus posibilidades, algo que les está saliendo caro.

Por un lado porque compraron el piso a mayor precio que ahora y, por otro, porque los diferenciales de hace año y medio no son los actuales y eso que aún están altitos. Hace año y medio era frecuente encontrar hipotecas a Euríbor + 2,5% en adelante.

En consecuencia, mucha gente pagará la intemerata de intereses, sólo para desgravarse la hipoteca, y quizá no les compense económicamente. Como en todo, en esto también hay que echar bien las cuentas.

Otra gente, en el peor de los casos, ha puesto en riesgo su propia casa. De las hipotecas que se han ejecutado entre enero y marzo de este año, entre las más numerosas están, con un 0,24%, las de pisos comprados en 2012, último año de la desgravación de vivienda.

Quedan lejos de las ejecuciones que se han hecho en viviendas adquiridas en 2013 (0,13%) e incluso del 0,17% y 0,19% de las casas compradas, respectivamente, en 2010 y 2011. Las ejecuciones hipotecarias de 2012 recuerdan bastante a las de 2008 (0,27%) y 2007 (0,29%), que son las hipotecas firmadas cuando la vivienda estaba aún en lo alto de la burbuja inmobiliaria.

El fin de la desgravación de la hipoteca aumentó la compra de pisos que mejor se los hubieran quedado los bancos y los promotores en apuros, pues algunas familias se pillaron los dedos mucho más que si su hijo de 4 años se los hubiera machacado contra el quicio de una puerta. Más hubiera valido no morder el anzuelo de la golosina fiscal y haber comprado en 2013 ó 2014, a otros precios, con otros diferenciales y sin tantas prisas que nublan el juicio.